Expertos HC

¿Qué son los ‘coches-cubo’ que arrasan en Japón?

Si vas por Japón, es muy posible que te cruces con un cubo con ruedas. Son los kei car, un tipo de vehículo que triunfa en ese mercado. Un gran conocedor de ese país te cuenta por qué se venden tanto... y si son ciberseguros.

Imagen nocturna de un callejón en una calle de Japón. Se ve un cartel de neón, un coche y una persona andando

A lo largo de mis repetidos viajes a Japón he podido contemplar muchas peculiaridades de la cultura nipona. Tradiciones milenarias, una cocina sobresaliente y paisajes sobrecogedores son solo algunos ejemplos que darían para escribir varios libros. Sin embargo, vamos a centrarnos en un aspecto que a los lectores de HackerCar seguramente les interesa: la idiosincrasia de ciertos automóviles japoneses. Con todos vosotros, los Kei Car.

Kei Car: Practicidad ante todo

Si preguntamos a un japonés qué es lo primero que le viene a la cabeza cuando mencionamos la palabra Kei Car -también conocidos como K-car o 軽自動車, leído como keijidōsha– probablemente surja de su boca la palabra ‘benri’ -便利-,que podríamos traducir como conveniente o práctico. Sin lugar a dudas, las características especiales de estos vehículos los hacen muy útiles para circular por las megaurbes niponas, aunque sus orígenes nos pueden resultar muy familiares.

Tras la Segunda Guerra Mundial y en un intento de fomentar el crecimiento de la industria del automóvil, así como la adquisición de un automóvil por parte de los japoneses y de las pequeñas empresas locales, aparecieron los primeros Kei Car. Estos eran automóviles compactos que podrían recordarnos a nuestro clásico Seat 600, puesto que la finalidad y su accesibilidad eran muy similares, permitiendo que fueran la primera elección para muchos nuevos conductores que, hasta la fecha, tan solo habían podido costearse una motocicleta.

Modelo de Subaru 360 de 1958 – Fuente: Wikipedia

Estos modelos fueron evolucionando con el tiempo, y si bien en otros mercados como el europeo podemos disfrutar de modelos adaptados al espacio urbano -véase el caso del veterano Smart-, el éxito de estos vehículos en el mercado japones se debe también a ventajas fiscales y descuentos en seguros. De hecho, los automóviles de este segmento tan especial llevan años siendo número uno en ventas en el país nipón, con ejemplos como el N-Box de Honda liderando la lista de ventas durante nada menos que 27 meses seguidos hasta que fue destronado el pasado noviembre, precisamente por otro Kei Car, el Tanto de Daihatsu.

Uno de los principales motivos para entender el éxito de los Kei Car en Japón se encuentra en la necesidad de disponer de una plaza de aparcamiento en propiedad antes de adquirir el vehículo. No hace falta decir que el precio del metro cuadrado en ciudades como Tokyo u Osaka no es precisamente barato, por lo que se debe maximizar el espacio disponible en un coche de reducidas dimensiones. Además, los coches con una longitud superior a los cuatro metros o que disponen de determinada potencia pagan una elevada tasa. Punto extra para los Kei Car.

Esto explica la peculiar forma de estos coches, siempre tendiendo hacia formas cúbicas que permitan disponer de un espacio lo suficientemente grande en un coche no especialmente largo ni particularmente ancho. Sin embargo, si echamos un vistazo a su interior veremos cómo está optimizado para que hasta cuatro ocupantes viajen relativamente cómodos, e incluso se incluye un pequeño espacio de almacenamiento en la parte posterior.

Uso más allá del ambiente urbano

Los intentos de exportar esta fórmula a otras regiones no han sido especialmente exitosos, aunque modelos actuales del Nissan Cube suelen verse en las carreteras de California y dentro de grandes ciudades como Los Ángeles y San Diego. Sin embargo, ¿cómo se desenvuelve un coche de este estilo fuera de un ambiente urbano?

Obviamente, estamos ante un tipo de vehículo con un motor un tanto limitado en cuanto a prestaciones: si bien en un entorno urbano es más que suficiente, cuando salimos de este, su hábitat natural, puede que no sea tan práctico. Sin embargo, por experiencia personal, los Kei Car también están presentes en las zonas rurales japonesas, incluso en configuraciones de minifurgoneta muy útiles para repartos en zonas apartadas con carreteras estrechas.

Maximizando el espacio nivel Japón

Sin duda, su bajo coste y el que estén exentos de pagar ciertos impuestos -a pesar de que en los últimos años este beneficio se ha reducido-, o al menos que su pago sea considerablemente reducido con respecto a otro tipo de vehículos, ayuda a ver estos Kei Car fuera de su ámbito supuestamente familiar. Así que, si en vuestro próximo viaje por Japón vais por un pueblo alejado de las rutas turísticas habituales y os encontráis de frente con un cubo con ruedas conducido por un señor de avanzada edad, apartaros levemente a un lado y dejadle pasar.

Ciberseguridad en un Kei Car

Que sean unos coches pequeños y prácticos no significa que los Kei Car no dispongan de algunos de los sistemas a los que estamos acostumbrados en automóviles de gamas superiores. De hecho, por su uso urbano y características especiales, son un candidato ideal para probar motores de bajo consumo y contaminación, motores híbridos y eléctricos e incluso sistemas de conducción autónoma.

Pero hablemos de lo que es más frecuente ver hoy en día, y es que en el interior de un Kei Car encontramos bastante tecnología, tanto en su sistema de infoentretenimiento como en sus ayudas a la conducción. La conectividad con otros dispositivos como smartphones o incluso la posibilidad de ver la televisión en la consola central son algunos de los aspectos más destacables, aunque, como siempre, también podrían ser utilizados por un atacante para afectar a los sistemas vulnerables si estos no han sido debidamente protegidos.

Además, una de las ayudas a la conducción más demandada es también una de las más críticas, y en caso de que fallase podría suponer un serio problema. Se trata de la asistencia al frenado -o incluso el frenado automático-. En un país con una media de edad cada vez más elevada, donde no es extraño ver conductores de más de setenta años involucrados en accidentes de tráfico y donde los peatones suelen ser las víctimas, no es de extrañar que se demanden sistemas de ayuda como el frenado de emergencia.

Conclusión

Hemos comenzado esta serie de artículos sobre las peculiaridades del mercado japonés del automóvil con una de sus señas de identidad más características, los Kei Car. Sin embargo, si os gustan este tipo de reportajes, tenemos más artículos preparados donde trataremos otros aspectos como los deportivos japoneses, las peculiaridades de conducir por Japón, las diferentes subculturas de los conductores japoneses o, quién sabe, tal vez nos animemos a probar unos cuantos vehículos en tierras niponas.

Josep Albors
Soy responsable de Investigación y Concienciación de ESET España. Tengo más de 14 años de experiencia en el mundo de la seguridad informática y estoy especializado en el análisis de malware. También edito el blog de ESET España y colaboro en el blog internacional de ESET en español, WeLiveSecurity, además de otras múltiples publicaciones relacionadas con la seguridad de la información. He sido ponente en algunas de las conferencias de seguridad más importantes de España, además de colaborar con iniciativas como X1RedMasSegura. También he impartido charlas de concienciación y educación en seguridad informática y privacidad en centros educativos de todo tipo. Además, soy profesor en cursos de experto en seguridad y derecho tecnológico y congresos sobre ciberseguridad organizados por varias universidades españolas, y he colaborado con la Guardia Civil, Policía Nacional y el Ejercito de Tierra en la formación de nuevos agentes en materias relacionadas con la seguridad informática, ciberinteligencia y la prevención de la ciberdelincuencia.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.