Los productos chinos hace mucho tiempo que ya han invadido la práctica totalidad de los comercios de nuestro país: ropa, electrodomésticos, productos para el hogar… y ahora es el turno de los vehículos. La marca Omoda es una de las más recientes en llegar.
La ‘invasión’ de los coches procedentes de China es una noticia que se venía publicando en los medios desde hace casi 20 años; sin embargo, ese momento parecía que no se iba a producir nunca, pues en Europa, con sus restrictivas normas anticontaminación y de seguridad, parecía que esos productos orientales tenían su entrada vetada.
Sin embargo, en los últimos cinco años, la situación ha cambiado radicalmente y los fabricantes de aquel país ‘se han puesto las pilas’ -y nunca mejor dicho- abanderando la expansión y popularización de los vehículos eléctricos. Eso y que tampoco faltan fabricantes más ‘tradicionales’ que han sabido evolucionar en muy poco tiempo para adecuar sus productos o han decidido fortalecer su apuesta creando nuevas submarcas para llegar a nuevos nichos del mercado.

Dentro de estos últimos se encontraría Omoda, una firma jovencísima que fue presentada mundialmente este mismo mes de abril en Wuju, Ahnui -China-… y que ya tiene ambiciosos planes para nuestro país. De hecho, esta marca perteneciente a todo un gigante como Chery International, anunció hace escasos días que llegará con estructura propia a nuestro país en la recta final de este mismo ejercicio.
Eso quiere decir que ya contarán con sus propios concesionarios -es decir, sin la intermediación de importadores-, que seremos el primer país europeo donde se implanten -aseguran que nuestro mercado es muy «dinámico»- y que ya tienen un modelo que ofrecer en sus exposiciones: en concreto, el denominado Omoda 5.
Se trata de un SUV con un llamativo diseño, una apariencia bastante aerodinámico, un tamaño medio -mide 4,4 m de largo- y elementos tecnológicos como los faros de led, las cámaras perimetrales, el acceso sin llave… Y luego está la carrocería bicolor con elementos como los pilares central y trasero en color negro, las llantas también bicolor… y la escultura parrilla delantera integrada en lo que es el propio frontal.
El interior se aprecia bastante tecnológico por la presencia de una doble gran pantalla de 10,25″ que parecen unidas bajo una misma cubierta y le dan toque bastante sofisticada. Una de ellas es para la instrumentación y la otra para el sistema multimedia.
Por lo demás, se aprecian elementos como el climatizador con superficies táctiles, el sistema de iluminación ambiental, el cargador inalámbrico para móviles, el arranque por botón, los asientos con regulaciones eléctricas y dotados tanto de sistema de ventilación como calefacción o el equipo de sonido «de alta calidad» -firmado por Sony-. Incluso incorpora un espejo retrovisor asociado a una cámara que permite grabar lo que sucede durante la conducción.

Quizá lo más sorprendente respecto a otros fabricantes chinos de reciente llegada a nuestro país es que el Omoda 5 viene, de inicio, con una versión 1.6 turbo de gasolina con una potencia de 197 CV, tracción delantera y únicamente disponible con un cambio automático de siete velocidades para ofrecer una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos. El consumo medio anunciado es de 7,3 litros cada 100 km
Por último, en cuanto a ayudas a la conducción, dispone de elementos como un control de velocidad adaptativo, sistema de advertencia de colisión frontal, sistema de frenada de emergencia autónoma, advertencia de salida de carril, sistema de mantenimiento en el carril y luces de cruce/carretera automáticas.















