Y es que, hasta ahora, el Mii ya era el urbano casi perfecto, porque es muy manejable, gira en poco espacio, tiene un interior muy buen aprovechado para cuatro pasajeros y su coste de utilización es razonable. La nueva variante eléctrica mantiene esas virtudes… e, incluso, las potencia. Por ejemplo, es más cómodo y agradable de utilizar porque apenas suena y no hay que cambiar de marcha.
Además, su mecánica eléctrica apenas supone un euro de gasto cada 100 km, que es mucho menos que si utilizases carburante convencional. También es verdad que este Mii es claramente el más pesado que las versiones convencionales y que aunque con 260 km su autonomía es correcta para el día a día, no permite la polivalencia en largos desplazamientos del Mii ‘normal’.














