El Bugatti Chiron ya lo lograba con creces, pero ahora se suma una nueva versión aún más radical. Se denomina Super Sport y, al contrario de lo que hace la mayoría de los fabricantes, los cambios que introduce para ser aún más deportivo no se quedan tan sólo en una cuestión de potenciar el motor, hacer una puesta a punto de otros elementos del chasis o cambiarle un poco el aspecto.
En Bugatti han tomado como punto de partida el Chiron pero han cambiado por completo su diseño, con una parte trasera 25 cm más larga. Eso ha permitido, por una parte, mejorar la aerodinámica… y acercarse al objetivo de convertirle en el coche más rápido del mundo.














