Cualquier empresa con vehículos de reparto gasolina o diésel están viviendo más de cerca que nadie esa problemática; y aunque hay cierta horas a las que puede acceder con sus actuales coches, no siempre se puede compaginar el trabajo en la empresa con esos horarios de libre acceso para carga y descarga.
Si tienes la suerte de disponer de cierto presupuesto en tu empresa, te proponemos tres vehículos eléctricos de distinto tamaño, pensados para diferentes clases de negocio. No son baratos, pero gracias a que son coches con la etiqueta cero y no tienen ningún tipo de emisiones, pueden ser una buena alternativa.
Aparte de dicha ventaja, también debes recordar que estos vehículos de reparto eléctricos resultan mucho más agradables de manejar: no hay que cambiar de marcha, son todo suavidad en su funcionamiento y no hacen ruido, además de no contaminar.
Por otro lado, de cara al dueño de la empresa, los costes de mantenimiento son inferiores a las de un coche con motor térmico y sus correspondientes revisiones periódicas -aceite, filtros, bujías…-. También gozan de excenciones de pago en peaje, aparcamiento en ciertas áreas y, por supuesto, no se ven afectados por los protocolos de alta contaminación de las grandes ciudades.
Para repartos ‘de peso’: VW E-Crafter
Es un enorme vehículo comercial con capacidad de carga hasta 10,7 m3 y 1.709 kg de peso. Su espacio de carga alcanza nada menos que 3,2 m de largo y 1,83 m de ancho o 1,86 m de alto, de tal manera que puede ser muy indicada para repartir muebles, instrumentos musicales…

Cuenta con una potencia de 136 CV, potencia suficiente para alcanzar 90 km/h. Su autonomía es de 170 km y la marca asegura que se puede recargar hasta el 80% de sus baterías en una toma rápida en apenas 45 minutos. Su precio, sin IVA, es de 66.740 euros sin incluir posibles subvenciones.
Para repartos de tamaño medio: Nissan e-NV200
Fabricada en Barcelona, al igual que el Crafter, se trata una versión eléctrica que se sumó a la gama de uno de los comerciales más exitosos de los últimos años. Es un comercial manejable, gracias a su ajustada longitud de 4,5 m, a su anchura de sólo 1,75 m y a un reducido radio de giro de apenas 11,1 m.

También es muy polivante, porque puedes elegir versiones completamente de carga, con dos asientos y un total de 4,2 m3 de espacio para llevar cosas; pero también hay una variante de cinco asientos a la que sobra 1,9 m3 de zona de carga… Incluso, se vende una variante más sofisticada, con el apellido Evalia, con siete plazas. En todos los casos, una de las cosas a su favor, es que la boca de la superficie de carga está a tan solo 52 cm del suelo.
Todas las variantes vienen con un motor eléctrico de 109 CV alimentado por unas baterías de 40 kW. Esa capacidad es suficiente para proporcionarle 200 km de autonomía media… que, según Nissan, son unos 300 en circulación urbana. Para pasar de un 20 a un 80% de carga en las baterías, este modelo emplea cerca de una hora en una toma rápida… pero si lo haces en el enchufe de tu casa, necesitarás cerca de 21 horas.
El precio arranca en los 30.050 euros sin impuestos y sin incluir subvenciones.
Para repartos express: Renault Zoe Cargo
Está previsto que, en breve, se pueda adquirir uno de los urbanos eléctricos más interesantes… en su versión comercial. Se trata del Renault Zoe, que en su variante cargo prescinde de los asientos traseros y gana un zona de separación con las dos plazas traseras para convertirse en un modelo muy interesante para pequeños repartos: floristería, tintorería, comida rápida, la compra del súper…

No hay prácticamente cambios respecto a un Zoe normal. Por lo tanto seguimos teniendo un coche eléctrico de aspecto llamativo, perfecto para callejear y maniobrar -mide 4,08 m de largo y 1,73 m de ancho- y con una interesante superficie de carga con 817 litros de volumen. Una zona a la que sólo se puede acceder desde el portón trasero, ya que las puertas laterales traseras han sido condenadas.
El precio, que podría rondar los 20.000 euros sin impuestos, nos permite acceder a un eléctrico con motor de 92 CV y, lo que es más importante, con una autonomía media real de unos 300 km, que pueden ser más si el uso es exclusivamente urbano. Según Renault, con el punto de carga en pared que se suministra con el coche, se pueden cargar sus baterías en casa en cinco horas y media…o en un punto de carga rápida, dejarlas al 80% en algo más de hora y media.















