Tras el fallecimiento de Alfonso XIII, en España nos quedamos huérfanos de gobernantes que amasen el automóvil. Es por ello que, en este sector, las alarmas tienden a saltar cada vez que la clase política programa medidas dirigidas a él.
Y, sin embargo, a veces dichas medidas aciertan. O, como mínimo, consiguen un resultado beneficioso que ayuda a impulsar la prosperidad de la automoción. No en vano, los planes Renove y Prever de finales de los noventa lograron una renovación del parque móvil español que -aún hoy- no se ha igualado.
Sobre el papel, el último plan aprobado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez promete ser uno de los más ambiciosos en la historia de nuestra democracia. Un total de 450 millones de euros se destinarán a subvencionar el reemplazo de vehículos viejos por otros más modernos… y menos contaminantes.
Un acierto ‘de rebote’
Tras un breve tiempo de su aplicación, algunos indicadores comienzan a arrojar resultados positivos. Según un reciente estudio de Sumauto, las búsquedas de vehículos nuevos en sus portales -entre los cuales se encuentran Autocasión o AutoScout24- han aumentado en un 85%.
Basándose en este dato, la entidad afirma que las medidas están provocando un ‘efecto llamada’ entre los compradores. Según su histórico de datos, en comparación con el mismo periodo de 2019 la actividad de estas búsquedas ha aumentado hasta un 172%.
Entre los modelos más buscados, Dacia casi monopoliza el podio con sus Sandero -el más ‘seguido’- y Duster. Si nos vamos al resto del ‘top 5’, el sabor francés no nos abandona: dos Citroën -C3 y C5 Aircross- y el Peugeot Rifter completan el ránking.

En el lado negativo, los eléctricos y electrificados -los verdaderos objetivos del plan- no parecen suscitar el mismo interés: apenas han representado -respectivamente- el 2% y el 4% de las consultas, frente al 22% de los diésel y el abrumador 70% de los gasolina.
Así valora estas cifras Nicolás Cantaert, director general de Sumauto: «Los planes de ayudas tienen un efecto pecuniario indudable, pero todavía uno mayor, el psicológico. De manera que esperamos que esa demanda retenida -que las patronales de distribución cifran en el 20%- se libere y se dirija no sólo a los coches objeto de incentivos, sino que se haga extensiva también a más modelos, contribuyendo a recuperar un mercado que ha llegado a protagonizar caídas del 90% en algunos meses».















