Movilidad

¿Por qué todos los eléctricos perderán parte de su autonomía este invierno?

La distancia que un vehículo eléctrico puede recorrer 'a plena carga', sigue siendo uno de los principales factores que pueden decantar la compra hacia un modelo u otro de los que recurren a baterías para desplazarse. Eso sí, elijas el que elijas deberán enfrentarse a un temible rival.

Imagen de un villano que representa el frío y congela los vehículos
Imagen generada por la IA de Bing

Congela las tuberías, entumece las manos, convierte carreteras sombrías en pistas de patinaje, arruina cosechas… y perjudica notablemente a un tipo de vehículos: los eléctricos. Este nuevo tipo de movilidad apenas si ha empezado a escribir sus primeras páginas -hace una década prácticamente ningún particular se planteaba un eléctrico-; sin embargo, no ha dejado de encontrarse obstáculos en el camino: que si el precio elevado, que si la seguridad de la batería, que si una insuficiente infraestructura de recarga, que si las sensaciones…

Pues bien, a todo ello hay que sumar otro elemento que, en realidad, no es algo nuevo pero del que se ha empezado a hablar mucho en los últimos meses: el de cómo les afectan a estos coches las bajas temperaturas. Uno de los últimos estudios publicados al respecto ha sido el de ‘Recurrent Auto‘, que se pusieron manos a la obra para analizar 13 eléctricos de cierta popularidad -más otros siete que están probando en estos momentos-… para llegar a una conclusión tajante: con el invierno, su autonomía, de media, se quedaba en un 79% de lo que ofrecen en condiciones climáticas más benignas.

Eso quiere decir que en un eléctrico que habitualmente -en verano- pueda cubrir 500 km, no llegará a los 400 km; que uno de 400 km se quedará en 320; y que el que logre recorrer 300 km en un agradable día de junio, puede que se quede en apenas 240 llegado mediados del mes de enero. Pero, como destacan los responsables del estudio, el desempeño de cada modelo fue distinto y así lo resumieron y reflejaron en una gráfica donde aparecen solo algunos de los coches analizados, pero que resulta lo bastante esclarecedora.

Las pruebas de invierno se llevaron a cabo a temperaturas bajo cero y aseguran que suponen un sondeo llevado a cabo con más de 10.000 vehículos, de tal manera que las cifras son bastante representativas. Basta echar un rápido vistazo para comprobar que los Tesla, en general, consiguen un buen resultado, copando cuatro de los cinco primeros puestos. Los Model X, Model S, model 3 o Model Y cumplen con cifras que van del 85 al 89% con lo que declaran sus fabricantes. El único que se cuela en ese top five es el Audi e-Tron GT con un destacable 87%. Es decir, que es de los que cuentan con menos diferencia entre un uso con temperaturas más suaves y otras gélidas; también logran resultados interesantes los Hyundai Kona -que en su nueva generación ha mejorado mucho, pasando del 76 al 84%e incluso los veteranos Nissan Leaf.

En el lado opuesto, el VW ID.4, que prácticamente se deja un 37% de autonomía durante el invierno, así como el Chevrolet Bolt -que no se llegó a vender en España, pero que pierde un 31% o los Ford Mustang Mach-E con un 34%. Próximamente, Recurrent Auto incrementará los datos con las cifras obtenidas por los Kia EV6 y EV9, Nissan Ariya, Cadillac Lyriq y los Rivian R1T y R1S.

Pero, ¿qué es lo que hace que un eléctrico ‘flojee’ en autonomía cuando las circunstancias vienen mal dadas en cuanto a temperatura? Pues, en primer lugar, la propia batería acusa el frío, lo cual se traduce en que las reacciones químicas y físicas que sucede en su interior, ocurran de manera más lenta. Pero, sin lugar a dudas, el principal motivo de que un eléctrico lo pase mal con el frío es… mantenernos calientes a nosotros cuando viajamos a bordo. De hecho, la calefacción es un enorme consumidor en este tipo de modelos.

Si piensas en un coche ‘convencional’ con motor convencional, es de sobra conocido que su propulsor cuando funciona genera calor y, por lo tanto, prácticamente no necesita gasta energía en conseguir una temperatura agradable en el habitáculo: le basta con ese calor ‘residual’ de su propulsor. Los motores eléctricos tienen en una de sus mayores virtudes… uno de sus principales ‘defectos’ -por decirlo así- y es que como son particularmente eficientes, prácticamente no generan pérdidas por calor. Por lo tanto, hace falta instalar calentadores para que conductor y pasajeros viajen calentitos, y esos aparatos toman su energía de la misma batería que alimenta el motor o motores del coche.

Una posible solución, que se está extendiendo cada vez más en estos vehículos, son las bombas de calor; no son una tecnología nueva -se emplean en muchos hogares con climatización por aire- y en algunos eléctricos son una opción, pero sí que palían en parte ese descenso de la autonomía cuando se conecta la calefacción.

Si tu modelo eléctrico no lo ofrece, también podrás recurrir a otros trucos; el más ‘sencillo’ es llevar siempre activado el modo ‘eco’, que suavizará la respuesta al acelerador y también la potencia máxima, a cambio de ganar kilómetros de autonomía. Otra forma es que en vez de recurrir a la climatización, emplees otros consumidores del vehículo menos ‘gastones’, como el volante o los asientos calefactables, que pueden ayudarte a entrar en calor. Por supuesto, otra buena idea es que si tu coche está enchufado y cargándose durante la noche, aproveches esa circunstancia para dejar programada la calefacción, de tal forma que el habitáculo vaya caldeándose antes de que los pasajeros se suban a bordo para emprender un trayecto.

Las marcas… están de acuerdo

Que un eléctrico no llegan tan lejos cuando el termómetro baja lo saben hasta las propias marcas; y, de hecho, hay varias de ellas que en sus webs comerciales incluyen un ‘simulador’ de autonomía en el que se pueden incluir distintos parámetros para ver cómo varía el rango o alcance de sus modelos, según las circunstancias. Y una de esas ‘circunstancias’ es la temperatura exterior que haga mientras circula el coche. Pongamos, a continuación, algunos ejemplos, extraídos directamente de las webs oficiales de las marcas en España:

Audi Q4 e-tron, de 536 a 286 km

Curiosamente, la marca alemana ‘se pone en lo peor, reduciendo casi a la mitad la autonomía de su eléctrico más popular, que desciende bruscamente si la temperatura ambiente pasa de 20 Cº… a -20 Cº. Es una situación extrema, pero si la temperatura es de cero grados, la autonomía también baja hasta los 406 km. Por lo tanto, se aproximaría a lo que dicen los datos del informe elaborado por RecurreAuto. La cosa puede complicarse en trayectos por autopista a velocidad elevada en una unidad con neumáticos de invierno y a plena carga, donde este SUV apenas lograría 245 km de alcance.

Citroën Ë-C4 Electric: De 349 a 229 km

Según la web de la marca, su eléctrico más vendido -hasta la llegada del Ë-C3- es este modelo; según el simulador de autonomía, hay un retroceso de autonomía de 120 km -cerca de un 35%- según conduzcas con una temperatura ambiente de 20 grados positivos o 10 negativos, manteniendo intactos el resto de parámetros que puedes introducir en esta calculadora -velocidad media, tipo de conducción, climatización conectada…-.

Renault Mégane E-Tech 220 CV: de 460 a 310 km

En los últimos meses, el compacto eléctrico de Renault ha dado que hablar por su interesante rebaja de precios en toda la gama para resultar más competitivo… y, ahora, también por su rebaja de autonomía en 150 km si pasas de viajar en un entorno con 25 grados a otro con -5 Cº. Es de las pérdidas porcentuales menos importantes, alrededor de un 25%, para una comparativa que se ha hecho manteniendo el resto de factores, como la velocidad media -70 km/h-, la climatización activada y el modo eco conectado.

Opel Corsa Electic: De 362 a 208 km

Aunque ahora ya no se ofrece esta posibilidad, anteriormente en la web de España figuraba una calculadora de autonomía válida para el anterior Corsa eléctrico de 136 CV y su batería de 50 kWh. En este modelo, las bajas temperaturas volvían ‘a hacer de las suyas’, reduciendo el alcance del modelo nada menos que 154 km, es decir, más de un 40%, si en vez de circular con 20Cº -que es donde el coche ofrece su mejor autonomía- pasar a hacerlo a -15Cº. Es cierto que con una temperatura algo más benevolente, como serían unos cinco grados negativos, el alcance repunta algo: hasta los 267 km. En todos los casos, el coche practica un estilo de conducción normal, lleva conectada la climatización y realiza una media de 50 km/h.

VW ID.4 GTX: De 449 a 256 km

En esta versión deportiva del ID.4 -con doble motor y 340 CV-, las prestaciones están aseguradas; y, como en todos los eléctricos, perder autonomía con frío, también. No pierde tanta autonomía como se comentaba en el estudio del que hablábamos al principio, pero le anda cerca, pues los 190 km que se deja por el camino si la temperatura baja de 20 grados en positivo a menos 20, es alrededor del 45%. En este caso, el calculador de autonomía permite introducir variables como el tipo de circulación -a partes iguales entre ciudad, carretera y autopista en el ejemplo que hemos hecho-, si viajas solo o con el coche lleno -hemos elegido lo primero-, si llevas la climatización conectada -por supuesto- y cambiando los neumáticos de verano a otros de invierno.

Porsche Taycan: De 365 a 288 km

Los ricos ‘también lloran’… o, en este caso, también ven cómo sus modelos con precios de seis cifras ven reducidas sus autonomías cuando les toca circular con frío. En este caso -basado en el Taycan anterior al restyling, ya que ahora la marca ya no ofrece esa posibilidad- la pérdida como tal no es exagerada, se pierden 77 km de rodar a 25 Cº a hacerlo con diez grados negativos, pero es cierto que la cifra de inicio es más bien baja, perdiendo en todo caso alrededor de un 20% de autonomía. El resto de apartados de la simulación se han mantenido, con un perfil de conducción al 40% en carretera, 30% en autopista y otro tanto en ciudad, unidad con llantas de 20″ y climatización conectada. Cabe recordar que el Taycan básico sobre el que se hizo el cálculo tenía un precio de arranque de 96.505 euros con una potencia de 408 CV.

Mercedes EQB 250+: De 436 a 251 km

La marca lo denomina su simulador de ‘autonomía realista’ y según esta calculadora, el recientemente actualizado SUV compacto eléctrico reduce ostensiblemente su alcance si la temperatura exterior pasa de 20 grados positivos a diez grados negativos: una amplitud térmica que no es descabellada en muchas zonas del norte y de alta montaña de nuestro país. Esos 185 km que se quedan por el camino son alrededor de un 40% de la autonomía que se consigue con buena temperatura. EL resto de condiciones son iguales: climatización activada, 35% recorrido en autopista, 40% en carretera y 25% en ciudad. También nos picó la curiosidad de ver qué pasaba con el eléctrico de mayor autonomía de la gama, el EQE 350, y en ese caso la autonomía bajó de 551 a 315 km por la bajada de la temperatura exterior.

Ford E-Transit: De 328 a 233 km

No podía faltar un comercial a la cita, además, uno basado en el modelo más popular del mundo, como es la Transit. Este modelo, con su batería de 68 kWh es un modelo destinado a un uso prácticamente urbano, más que nada porque su velocidad se limita a 90 km/h, con el objetivo de mejorar su alcance. Con todo, hay 95 km de diferencia entre circular con una temperatura de 25 Cº a hacerlo con diez grados negativos. Por lo tanto, una bajada que ronda el 30%. Eso sí, en los parámetros introducidos se especificaba que la climatización iba conectada o que el coche podía utilizar toda su carga… en relación al espacio disponible para llevar mercancías. De hecho, cuando va vacía, la autonomía sube casi 70 km.

Lexus RZ 450e: De 422 a 260 km

Como todos los modelos de Lexus, es un modelo excelente en calidad, diseño, tecnología y equipamiento. Sin embargo, como a todo modelo ‘de batería’ el frío le afecta. De hecho, pasar de una temperatura ambiente de unos 25 grados y bajar hasta los menos diez, activando al mismo tiempo la calefacción, significa ceder 162 km, que representa alrededor del 30%. El resto de condicionantes se mantienen, es decir: un RZ con llantas de 18″ -ojo, con las de 20″, pierde… ¡¡17 km de autonomía!!-.

Nissan Leaf e+, de 487 a 180 km

Ojo con la importantísima reducción de autonomía en el caso del compacto eléctrico de Nissan con la batería de mayor tamaño: se deja por el camino más de 300 km, es decir, más del 60%… si bien es cierto que en una situación extrema en la que se pasa de 20 grados positivos a negativos; si nos quedamos en los cinco grados bajo cero, se queda en 255 km, de tal manera que sigue perdiendo casi la mitad de la autonomía declarada. En todos los casos, las variables hablan de una velocidad media de 30 km/h, viajando solo o en pareja, con la climatización conectada… ¿Un truco? Conecta el modo ‘eco’ y así ganaras unos 12 km.

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