En el sector tecnológico, las empresas que lo componen tienen una gran virtud: se establecen tan pronto como surge la nueva idea que las impulsa. Pero, al mismo tiempo, ello comporta un curioso defecto. Y es que, no en vano, sobre esa misma idea pueden surgir un gran número de competidores casi al instante.
Así ha ocurrido con la parte más innovadora de la automoción, que es el sector de la movilidad: surgió Uber como primera explotadora de las VTC y, al poco, aparecieron otras opciones como Cabify o Lyft. Y si nos ceñimos a la llamada ‘micromovilidad’, ya el fenómeno ha adquirido tintes meteóricos, pues cada día surgen decenas de nuevas ‘startups’ que ofrecen scooters, bicicletas o patinetes en las grandes ciudades.
¿Cómo distinguirse, pues, frente a tantos -y tan repentinos- competidores? Sin duda, tratando de llegar al mayor número posible de clientes. Con ello, además, la posición de la compañía se ve reforzada por su presencia dominante. Precisamente esto es lo que han hecho dos de las empresas del momento: Movo y Muving.
¿Condenadas a entenderse?
A pesar del parecido que guardan sus nombres, estas compañías poseen orígenes muy distintos. Mientras que Movo pertenece a Cabify, Muving es una ‘startup’ de reciente creación con origen en Cádiz.

Pero sí poseen un fin común: ofrecer sus motos eléctricas a todos aquellos que necesitan cruzar la ciudad con rapidez. Ahora, las dos marcas han suscrito un acuerdo de colaboración a nivel nacional para combinar sus servicios en todas las ciudades donde están presentes.
¿Qué ventajas traerá este acuerdo para los usuarios? Por ejemplo, si eres usuario de Movo obtendrás condiciones especiales al utilizar la app de Muving en capitales como Cádiz, Sevilla, Córdoba, Valencia o Zaragoza. Y, del mismo modo, los usuarios de Muving disfrutarán de ventajas al solicitar, por primera vez, los servicios de Movo -bicicletas, motos o patinetes- en Madrid o Barcelona.















