Las crecientes tendencias de integración de nuevas formas de entretenimiento digital a bordo de los vehículos, sumados al aumento de componentes eléctricos y unidades de control; hacen que los automóviles actuales estén más interconectados que nunca. Todo ello propicia que los vehículos sean máquinas cada vez más capaces, eficientes e inteligentes; aunque también refleja una necesidad de invertir más recursos en medidas de ciberseguridad.
Sin duda, estas opciones de entretenimiento mejoran la experiencia del usuario, pero nunca debería ir en detrimento de la seguridad. El foco de la preocupación reside en que el gaming dentro de los vehículos podría convertirse, más temprano que tarde, en una nueva brecha para que los ciberdelincuentes obtengan acceso ilegítimo a sistemas esenciales -incluidos los frenos, dirección, acelerador, etc-.
Para prevenirlo, Google debe establecer mecanismos robustos de ciberseguridad; como detecciones de intrusos, encriptación end-to-end y llevar a cabo auditorías periódicas para prevenir que las nuevas funcionalidades degeneren en nuevas debilidades.
En consecuencia, la colaboración activa entre fabricantes de automóviles y compañías tecnológicas -dos de los sectores más importantes de la economía mundial- se torna crucial para garantizar ecosistemas de transporte seguros con el mejor entretenimiento posible.
Con el fin de prevenir riesgos, en las colaboraciones se deben adoptar enfoques orientados a la ciberseguridad a la hora de diseñar opciones de infoentretenimiento en el habitáculo de los vehículos. Solo de esta manera los usuarios van a poder disfrutar de la infinidad de ventajas que aporta la conectividad sin renunciar a su propia seguridad y a la de su información.
Área Técnica de EUROCYBCAR















