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Honda quiere volver a probar fortuna entre los pequeños eléctricos con un original formato

Honda ha presentado recientemente el E-One, un kei car eléctrico que quiere revolucionar la movilidad urbana con estilo retro, tecnología eficiente y una posible llegada al mercado europeo en 2026.

Imagen tres cuartos delantero Honda-N-One

Resulta curioso que hace unos años, Honda compitió en el mercado de los eléctricos con un urbano con el Honda-E… pero no logró demasiada repercusión. El coche en sí era espectacular en diseño, tecnología, ofrecía buenas prestaciones y tenía una excelente calidad. Sin embargo, su precio era elevado para ser un modelo pequeño -aunque fuese muy ‘de capricho’- y tampoco contaba con una autonomía muy elevada -aunque sí suficiente para un uso urbano-.

En cualquier caso, a la firma nipona no le quedó más remedio que descatalogarlo, de tal forma que el mercado se quedó sin uno de los coches con más personalidad en esta última década. ¿Significa eso que Honda se dio por vencida y abandonó la idea de ofrecer un modelo de tamaño pequeño y 100% eléctrico? En principio, pareció que sí y que iba a centrar sus esfuerzos en vehículos de mayor tamaño y formato SUV.

Sin embargo, la marca ahora quiere dar un paso en firme hacia la electrificación accesible con el lanzamiento del E-One, un vehículo que combina el encanto de los kei cars japoneses con las ventajas de la movilidad eléctrica. Presentado oficialmente en Japón, este modelo se basa en el popular N-One, pero abandona el motor térmico para abrazar una motorización 100% eléctrica, pensada para el día a día en entornos urbanos -dispone de 68 CV-. Aunque inicialmente está destinado al mercado japonés, Honda ha dejado entrever que podría llegar a Europa en 2026, especialmente a países como Reino Unido, donde los coches pequeños y eficientes tienen buena acogida.

El E-One mantiene el diseño retro que caracteriza al N-One, con líneas suaves, faros redondos y una silueta que recuerda a los vehículos urbanos de los años 70, pero con un toque moderno. Además, apenas mide 3,4 m de largo, de tal forma que de venderse en países como España, sería de los vehículos más ‘recortados’ del mercado, aún manteniendo sus prácticas cinco puertas.

Bajo esa estética nostálgica se esconde una arquitectura eléctrica que ofrece una autonomía de unos 200 km, más que suficiente para los desplazamientos diarios. Su batería de 20 kWh -de las más pequeñas del mercado en la actualidad- se puede recargar completamente en unas ocho horas con un enchufe doméstico, y en menos de una hora con carga rápida, lo que lo convierte en una opción práctica para quienes no disponen de infraestructura de carga sofisticada.

Imagen interior Honda-N-One

Uno de los puntos fuertes del E-One es su enfoque en la experiencia del usuario. Honda ha trabajado para que el coche no solo sea eficiente, sino también agradable de conducir. La aceleración suave, el silencio de marcha y la respuesta inmediata del motor eléctrico ayudan a que los trayectos habituales resulten cómodos y relajados. Además, el interior ha sido rediseñado para ofrecer un aspecto acogedor, con materiales sostenibles, una pantalla central de manejo intuitivo -similar a la de los Honda que ya conocemos en Europa- y detalles que refuerzan su carácter urbano.

Pero Honda no se ha detenido ahí. En el Japan Mobility Show 2025, la marca presentó el Super-ONE Prototype, una evolución más ambiciosa del concepto E-One. Este prototipo busca llevar la diversión al volante a otro nivel, con un enfoque más deportivo y sensorial. Bajo el lema ‘e: Dash BOOSTER’, el Super-ONE incorpora un modo de conducción especial llamado Boost Mode, que simula una transmisión de siete velocidades -recordemos que un modelo eléctrico, como éste, en realidad no tiene cambio de marchas- y reproduce sonidos de motor para ofrecer una experiencia similar a la de un coche deportivo tradicional, pero sin emisiones.

El Super-ONE también destaca por su diseño más llamativo, con pasos de rueda ensanchado que le dan un aspecto más poderoso, y elementos aerodinámicos pensados, más que para mejorar la estabilidad, para que el vehículo llame la atención.

Imagen de la trasera del  Honda-N-One


Su interior gira en torno al conductor, si bien hay cuatro asientos deportivos, una instrumentación envolvente y una llamativa simpleza… así como una sorprendente amplitud -sobre todo a lo alto-. Honda ha probado este modelo en diversos países, incluyendo Reino Unido, para asegurar su rendimiento en diferentes condiciones, y planea lanzarlo en Japón en 2026, con versiones adaptadas para otros mercados bajo nombres como Super-N.

La llegada del E-One y el desarrollo del Super-ONE Prototype reflejan la estrategia de Honda de democratizar la movilidad eléctrica -porque la idea es que el precio de partida sea ajustado, quizá en el entorno de de los 20.000 euros- sin renunciar al placer de conducir. En un momento en que los coches eléctricos tienden a parecerse entre sí, estos modelos apuestan por la personalidad y la eficiencia. Si finalmente el E-One aterriza en Europa, podría convertirse en una alternativa atractiva para quienes buscan un coche urbano, asequible y con carácter propio.

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