Las grandes ciudades norteamericanas sufren, con frecuencia, grandes atascos debido a su alta población y al uso extensivo de los vehículos por parte de los ciudadanos estadounidenses. A diferencia de las urbes europeas, cuya densidad y planificación tratan de favorecer el transporte público, en muchos núcleos de población de Estados Unidos, los sistemas ‘convencionales’ como el tren, el autobús o el metro no son tan populares ni mucho menos eficaces.
Por ello, la ciudad de Atlanta, más concretamente el área metropolitana sur, se ha convertido en el campo de pruebas para una nueva alternativa que mezcla el tren y el coche. Se trata de una red de vehículos autónomos que viajan por carreteras dedicadas, es decir, específicas para este tipo de vehículos -algo así como un carril bus al que no pueden acceder otros vehículos-. Este sistema promete acabar con las congestiones de tráfico en puntos estratégicos, ofreciendo la capacidad de un sistema de trenes al precio de uno de autobuses.
La encargada de esta prueba será la empresa californiana Glydways. El proyecto contará con un recorrido inicial de alrededor de un kilómetro que conectará el ATL SkyTrain en el Georgia International Convention Center de Georgia con el Gateway Center Arena convirtiéndose así en la primera de las redes de tránsito automatizadas de dicha compañía. El sistema de prueba será totalmente gratuito y estará disponible a partir de diciembre del 2026.
El co-CEO de la empresa, Mark Seeger, declaró que las grandes ciudades necesitan modos de transporte adicionales que no compitan con los ya existentes y que introducir vehículos autónomos en carreteras convencionales no arregla el problema, y que incluso en algunos casos lo empeora. Esta propuesta ha generado atención a nivel global, ya que la compañía ha firmado acuerdos con la Dubai Roads and Transport Authority y la Abu Dhabi Investment Office, entre otros.
Las pequeñas cabinas eléctricas de pasajeros de Glydways viajan a través de caminos ‘exclusivos’, evitando así el tener que quedarse atascados en el tráfico. El sistema lo coordina un software de IA las 24 horas del día. La idea es que el usuario pida un viaje a través de una aplicación móvil y que el vehículo solicitado lo lleve de un punto A a un punto B sin paradas.
Esta ruta, en un entorno bastante controlado, servirá como prueba para ver si este sistema y la tecnología funcionan antes de escalarlo a niveles más altos.
Unax Etxenagusia Aransolo / Área Técnica de EUROCYBCAR















