Los coches de hoy en día están cada vez más y más conectados. Bluetooth, wifi, o asistentes a la conducción son tecnologías que ya son parte habitual de los vehículos. Y esto irá a más, hasta su automatización completa.
Aparte de las bondades y facilidades que estas tecnologías nos ofrecen para conducir, también hay que tener en cuenta sus vulnerabilidades. En caso de ciberataque, un cracker podría robar nuestros datos personales del coche o incluso tomar el control del mismo. Por eso es necesario contar con los mecanismos de defensa adecuados.
Para la Asociación de Constructores Europeos de Automóvil (ACEA), organismo del que forman parte grandes grupos de la industria como PSA, Volkswagen o Ford, es fundamental trabajar en la ciberseguridad para evitar esas amenazas.
Seis principios clave
ACEA insta a los constructores a trabajar para mejorar la protección de los vehículos conectados y automatizados contra las ciberamenazas. Para lograrlo, ha desarrollado 6 principios claves para la ciberseguridad en los automóviles.
Lo primero es fomentar una cultura de la ciberseguridad. ACEA propone crear equipos y métodos especializados, con personal experto en la materia. Además, también sería conveniente formar a todo el personal para potenciar su concienciación.
Después, a la hora de desarrollar el vehículo, conviene seguir una hoja de ruta específica para la introducción de contenidos de ciberseguridad. Esto se lograría mediante diferentes fases de securización: la ECU, la red decomunicación, la arquitectura electrónica y eléctrica; y, por último, extender la securización a todo el vehículo. Y para cumplir con el objetivo, conviene que la seguridad se incluya desde el diseño del vehículo, no añadiéndola en su desarrollo.
Para comprobar el funcionamiento de esas implementaciones, es necesario evaluarlas. Para ello, ACEA propone realizar dos tipos de pruebas de seguridad: automatizadas –para excluir vulnerabilidades conocidas- y funcionales –para evaluar funciones de seguridad-.
Pero no hay que conformarse con el trabajo realizado. Las amenazas evolucionarán, por lo que los métodos preventivos también deben hacerlo para evitar quedarse desfasados. Se deben desarrollar políticas de actualizaciones de seguridad para los vehículos conectados y autónomos.
Por último, aparte de la prevención de las amenazas, ACEA también propone dos medidas para aprender de los incidentes que puedan surgir. Por una parte, cree necesario dar respuesta a los casos afectados y recuperarlos para evitarlos en el futuro. Y por otra, los diferentes actores de la industria deben poner en común la información de la que dispongan, lo cual beneficiará a todos.















