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Qué conclusiones sobre ciberseguridad y automoción se pueden extraer de esta encuesta

La ciberseguridad en el sector de la automoción ha dejado de ser una preocupación técnica de nicho para convertirse en un pilar estratégico que atraviesa toda la cadena de valor. Así lo confirma el informe 'Automotive Cyber Maturity Report 2025', que analiza el grado de preparación de fabricantes y proveedores ante los crecientes desafíos digitales.

Imagen que representa ciberseguridad vinculada a automoción

Basado en encuestas a más de 250 profesionales de Europa, Estados Unidos y Asia, el estudio revela un escenario en el que se han producido importantes avances… pero también donde se pueden detectar algunas contradicciones que evidencian que la madurez en ciberseguridad aún tiene camino por recorrer.

Uno de los hallazgos más reveladores es que, aunque la mayoría de las empresas reconoce la importancia de la ciberseguridad como parte integral del diseño de vehículos, muchas aún no han logrado integrar plenamente estos principios en sus procesos operativos.

Existe una brecha entre la estrategia y la ejecución: mientras que ocho de cada diez encuestados afirman tener políticas claras en materia de seguridad digital, menos de la mitad considera que estas se aplican de forma consistente en todos los departamentos. Esta disparidad sugiere que, aunque el discurso ha evolucionado, la implementación práctica sigue siendo desigual y dependiente del compromiso de cada área.

La presión regulatoria está actuando como impulsor de cambio. Normativas como la UNECE/R155 y el estándar ISO/SAE 21434 han obligado a los fabricantes a replantear sus procesos de desarrollo, incorporando evaluaciones de riesgo, trazabilidad y gestión de vulnerabilidades desde las primeras fases del diseño.

Sin embargo, resulta curioso que el cumplimiento normativo no siempre se traduce en una cultura de seguridad sólida. En muchos casos, las medidas adoptadas responden más a la necesidad de evitar sanciones que a una convicción profunda sobre la importancia de proteger los sistemas del vehículo frente a ataques externos.

La encuesta, de Hanser Automotive, refuerza esta idea al señalar que la ciberseguridad ha pasado de ser una cuestión técnica a convertirse en una responsabilidad estratégica que involucra a los altos directivos.

Ya no basta con que los ingenieros implementen soluciones puntuales: ahora se espera que los líderes empresariales asuman un rol activo en la toma de decisiones relacionadas con la seguridad digital. Esta evolución implica un cambio cultural profundo, donde la protección de los sistemas conectados se considera tan esencial como la seguridad física del vehículo.

La creciente complejidad de los sistemas electrónicos en los automóviles modernos ha ampliado el perímetro de exposición a amenazas. Con la proliferación de funciones conectadas, actualizaciones remotas y empleo de software de terceros, los equipos de ingeniería se ven obligados a adoptar enfoques más globales.

La seguridad ya no se limita al hardware o al software, sino que abarca todo el ecosistema digital del vehículo. Aun así, el informe señala que solo una minoría de empresas ha logrado establecer una arquitectura de seguridad verdaderamente integrada, capaz de responder de forma dinámica a nuevas amenazas.

La escasez de talento especializado también surge como un obstáculo persistente. Aunque la demanda de expertos en ciberseguridad del automóvil ha crecido en los últimos tiempos, el mercado laboral no ha sido capaz de seguir el ritmo.

Muchas empresas se ven obligadas a formar internamente a sus equipos o a externalizar funciones críticas, lo que puede comprometer la coherencia y la confidencialidad de los procesos. Además, la falta de perfiles híbridos -ingenieros que dominen tanto la seguridad como los sistemas integrados en los automóviles- limita la capacidad de respuesta ante incidentes complejos.

En este contexto, el informe destaca que muchas compañías están invirtiendo en formación transversal para elevar el nivel de conciencia sobre ciberseguridad entre todos los empleados, no solo entre los técnicos.

Esta estrategia busca fomentar una cultura organizativa donde cada actor, desde el diseño hasta el mantenimiento, entienda su papel en la protección del vehículo. La madurez en ciberseguridad, por tanto, no se logra únicamente con tecnología, sino también con compromiso humano y visión compartida.

En cuanto a la percepción del riesgo, el informe revela una evolución notable. Mientras que hace unos años los ciberataques eran vistos como escenarios hipotéticos, hoy se consideran una amenaza real y tangible. Los incidentes recientes, como el crackeo de sistemas de acceso remoto o la manipulación de funciones de conducción autónoma, han servido como llamada de atención. La mayoría de los encuestados cree que el riesgo de sufrir un ataque significativo aumentará en los próximos tres años, especialmente en vehículos altamente conectados y en flotas gestionadas digitalmente.

A pesar de estos desafíos, el estudio también recoge señales positivas. La colaboración entre fabricantes, proveedores y organismos reguladores está en aumento, lo que permite compartir buenas prácticas y desarrollar soluciones comunes. Además, se observa una tendencia hacia la automatización de procesos de seguridad, con herramientas que permiten detectar anomalías en tiempo real y responder de forma proactiva. Estas tecnologías, combinadas con una mayor concienciación interna, podrían marcar la diferencia en los próximos años.

Por otro lado, la irrupción de empresas tecnológicas, como la vasca EUROCYBCAR -cuya CEO y fundadora es Azucena Hernández- también están suponiendo un notable de cara a la mejora de la ciberseguridad en automoción/movilidad, con sus productos y servicios encaminados a ese fin -como su tecnología ESTP, bajo patente internacional-.

En definitiva, la industria del automóvil ha comprendido que la ciberseguridad no es un añadido, sino un componente esencial de la innovación. Sin embargo, para alcanzar una madurez real, será necesario superar barreras culturales, técnicas y organizativas. El camino está trazado, pero aún queda mucho por recorrer para que los vehículos del futuro sean tan seguros digitalmente como lo son en términos físicos.

La redacción de HACKERCAR la componen periodistas que trabajan en colaboración con expertos en tecnología y ciberseguridad. Hablamos de vehículos, de movilidad, de consejos... y también nos gusta el formato audiovisual. ¿Tienes algún tema que te gustaría que tratásemos o investigásemos? Escríbenos a redaccion@hackercar.com

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