Probar prototipos en condiciones extremas es una práctica habitual en la industria del automóvil. En el caso de los coches eléctricos esto se vuelve aún más necesario, ya que sus baterías tienden a sufrir problemas de rendimiento en climas muy cálidos o muy fríos, como es el caso del Círculo Polar Ártico.
En sus instalaciones de Arjeplog (Suecia) la firma de Múnich ha realizado varios test con tres de sus próximos modelos ‘cero emisiones’: el todo camino iX3, la berlina coupé i4 y el nuevo iNEXT, un modelo que aspira a revolucionar la interacción entre el vehículo y su conductor.














