Resulta curioso que el Smart lleve más de 20 años en el mercado sin haber tenido demasiada competencia. Ahora, Toyota lanza un concepto de vehículo igual de inteligente, pero con una gran pega
Precisamente, fue Toyota la que hace algo más de 12 años lanzó una posible alternativa al modelo de Smart. Se llamaba iQ y era un modelo sorprendente en muchos aspectos: media tres metros y contaba con cuatro plazas, podía contar con mucha tecnología, era muy cómodo…
Sin embargo, quizá por no ser tan pequeño como el Smart -le sacaba unos 40 cm de largo y unos cuantos de ancho, a pesar de lo cual era muy manejable-, en 2015 dejó de producirse y el mercado perdió un coche muy interesante.
Ahora, casi seis años más tarde, Toyota vuelve a disponer de un micro-urbano, de estilo muy parecido al actual Smart Fortwo, es decir, un vehículo de dos plazas, motor eléctrico y utilización prácticamente urbana.
El coche en cuestión se denomina C+ Pod, y la mala noticia que anunciábamos al principio es… que solo va a estar disponible en el mercado doméstico nipón. Pero es que incluso en aquel país, de inicio su producción fue limitada… y destinada a organizaciones, gobiernos locales o usuarios de la marca que ayuden a promover este tipo de modelos eléctricos.

Eso sí, desde principios de 2022 ya está disponible para un mayor número de clientes. El tipo de usuario al que se dirigen son, por ejemplo, personas que por sus ocupaciones deben visitar a sus clientes, usuarios de «comunidades urbanas o montañosa» y, en definitiva, gente que necesita un transporte seguro y, evidentemente, respetuoso con el medio ambiente.
Este modelo, que forma parte de una estrategia de Toyota para la popularización de modelos eléctricos para uso a diario, como el original i-Road, es un vehículo cuyo precio en Japón es de entre 13 y 13.500 euros. Por ese dinero te llevas un coche de 2,49 m de largo, tan solo 1,29 m de ancho y 1,55 m de alto que, sobre todo, es extraordinariamente maniobrable, con un radio de giro de tan solo 3,9 metros.
Con su batería de iones de litio de 9,06 kWh -situado en el único lugar donde tiene cabida: bajo el piso del coche-, anuncia una autonomía media de 150 km; la marca asegura que, por supuesto, se puede cargar en cualquier enchufe doméstico, en los concesionarios de la marca -en los llamados G-Station, hay más de 4.200 en Japón- o en cualquier otro punto de carga -hay 10.800-. En un enchufe normal, el tiempo de recarga serían unas cinco horas.
Además de cargarse, este coche también puede servir en un momento dado como generador de emergencia y proporcionar energía para, aproximadamente, diez horas. Por lo demás, como coche utilitario, el C+Pod cumple de sobra; su interior es esquemático, aunque con 110 cm de anchura puede llevar dos pasajeros sin problemas.
Este coche tiene un enfoque urbano, de ahí que el motor eléctrico desarrolle tan solo 9,2 kW, que sería equivalente a unos 15 CV. Lo bueno es que el peso es muy ajustado, en torno a 670/690 kg, según versiones. Eso sí, la velocidad máxima está limitada a 60 km/h, lo cual lo circunscribe a la ciudad.

En cuanto al equipamiento, no falta un sencillo cuadro de mandos con una parte digital, aire acondicionado e, incluso, un cambio que se maneja mediante botones, no con una palanca.
¿Puede ser una buena alternativa al Smart? Evidentemente, en uso por ciudad sí, porque ahí no son necesarias muchas prestaciones; además, el Toyota anuncia un precio que sería la mitad del Fortwo. Sin embargo, el Smart es mucho más potente -82 CV- y veloz -135 km/h-, de tal manera que en un momento dado puede aventurarse fuera de la ciudad, condicionado tan solo por la autonomía.
Por lo que se refiere a los precios, el modelo arranca su venta, para el público general -hasta ahora solo estaba disponible para algunos clientes corporativos y municipales- con dos versiones que varían en cuanto a acabado y que suponen entre 12.705 y 13.213 euros.















