VinFast, el fabricante de automóviles emergente y más prometedor de Vietnam, ha sido uno de los grandes descubrimientos en la industria de la automoción en los últimos tiempos. El hecho de contar con tecnología de BMW o el enfoque de tipo SUV y eléctrico de buena parte de su gama de modelos, con el VF8 a la cabeza, ha hecho que sus automóviles traspasen la mera categoría de ‘exóticos’ y hayan comenzado a conquistar nuevos mercados más allá del doméstico, cosechando buenas críticas. Pero incluso los fabricantes grandes y prometedores, atraviesan por momentos difíciles, y VinFast no es una excepción.
En un giro inesperado, y coincidiendo con su llega al mercado estadounidense -posiblemente, junto con China, el más importante para cualquier fabricante- el VF8 se ha enfrentado a un problema de software que ha llevado a la marca a tener que efectuar una llamada a revisión urgente. ¡Imagina la sorpresa de los propietarios de estos magníficos vehículos al recibir esta noticia! Sin embargo, parece que VinFast ha reaccionado de la manera adecuada.
El corazón del problema radica en el sistema de infoentretenimiento y navegación del VF8. En ocasiones, daba muchos fallos y el dispositivo se ralentizaba. Por suerte, VinFast no se ha quedado de brazos cruzados y con una respuesta rápida y decidida, la compañía ha unido fuerzas con sus proveedores para encontrar la raíz del problema y solucionarlo de una vez por todas.
«En ciertos VF8 de la gama 2023, la pantalla del dispositivo de info-entretenimiento se queda en blanco mientras se conduce, pero también mientras el vehículo está detenido. Cuando eso sucede, el conductor no puede ver ni las luces de advertencia ni los iconos de control que aparecen en la pantalla -y que, al estilo Tesla, engloba la práctica totalidad de información que suministra el vehículo, incluyendo la de la instrumentación-«.
«Con todo, si se apaga y se enciende, la pantalla de la ‘MHU ‘Multimedia Head Unit -MHU- vuelve a su funcionamiento normal», dice la información facilitada por la NHTSA, Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, y que es la encargada de publicar este tipo de llamadas a revisión cuando afectan a la seguridad.

En la mayoría de los vehículos, un fallo en la pantalla de infoentretenimiento sería una molestia bastante incómoda e irritante, pero no un problema de seguridad. Sin embargo, debido a que el VF8 carece de la clásica instrumentación ubicada tras el volante, un problema en la mencionada pantalla central impide que los propietarios del vehículo accedan a las funciones de control del VinFast, mensajes de advertencia y otras características ¡críticas¡.
De todas formas, que VinFast pretende hacer lo correcto parece más que evidente. No le queda otra, si tenemos en cuenta que laempresa aseguraba en sus campañas publicitarias que iban a ofrecer un servicio excepcional y garantizar que cada propietario de un VF8 «experimente la perfección en cada trayecto». Por lo tanto, han puesto en marcha un programa de actualización de software, asegurándose de que cada unidad afectada cuente con un funcionamiento correcto de todos sus dispositivos.
Mediante una actualización de software inalámbrica vía OTA -que, en principio, hace innecesario el tener que pasar por un taller-, los propietarios de afectados podrán resolver el problema. Esta actualización incluye un mecanismo de supervisión que reiniciará la pantalla cuando sea necesario.
Aunque este contratiempo no es el mejor comienzo para VinFast, especialmente en un mercado de vehículos eléctricos competitivo y poco amigable para las nuevas marcas extranjeras, la compañía tiene la oportunidad de redimirse y cuenta con el respaldo financiero para seguir intentándolo.
Cabe destacar que, VinFast ha logrado hitos impresionantes en los últimos tiempos: desde exportar vehículos a Europa -con mercados especialmente estrictos en cuanto a normativas exigibles para todo nuevo producto que se quiere vender aquí- hasta el establecimiento de una fábrica en los Estados Unidos. Además, ha dejado su huella en el mundo de las carreras al participar en la, cada vez más de moda, competición de Fórmula E.















