A estas alturas, la gente de Renault debe estar pensando por qué ha generado tanto revuelo la novedad -aún en forma de concept- de una de sus grandes rivales. Quien ha provocado tanta expectación no ha sido otra que Seat, por presentar un nuevo modelo en el MWC. Se llama Minimó y es un vehículo a medio camino entre un coche y una moto, con dos plazas y únicamente en versión eléctrica.
Una descripción que a Renault le resultará familiar, porque ellos comenzaron a vender un vehículo muy similar hace ya siete años: el Twizy. ¿Cuál es la gran diferencia entre el francés y el español? Que el Seat va a llegar en el momento justo, es decir, cuando vivimos una revolución en todo lo relacionado con la movilidad y, concretamente, la micromovilidad.
El coche adecuado en el momento justo
Porque los coches eléctricos están de moda. Porque las restricciones a la circulación y al aparcamiento en núcleos urbanos se han multiplicado en apenas un par de años. Porque, según asegura Seat, el 60% de los desplazamientos que hace una persona en su día a día no superan los 10 km de distancia. Y porque el Minimó ha tenido tiempo de examinar a su único y principal rival para mejorar sus puntos débiles.
Centrándonos en el Seat, hay que decir que es realmente pequeño: mide 2,5 m de largo y 1,24 m de ancho; así que entre eso y su arriesgado diseño parece un coche de dibujos animados. Pero no podía ir más en serio.
Sus dimensiones, según Seat, le permiten ocupar una exigua superficie de 3,1 m2 frente a los 7,2 de un coche normal, es decir, claramente menos de la mitad -es tan estrecho que, incluso, puede aparcarse en zonas reservadas a las motos-. Tampoco se necesita mucho más para las necesidades diarias de transporte de una o dos personas -que son las que caben en su interior, una detrás de otra-, con sus correspondientes equipajes -no falta ni un portamaletas en la parte posterior del vehiculo-.
Sin teléfono… no tendrás nada que hacer
Dicho interior es muy simple, si bien no falta un completo volante multifunción y un cuadro de mandos completamente digital que hace las veces de instrumentación al mismo tiempo que permite ver el contenido de nuestro teléfono, siempre que disponga de sistema operativo Android. Además, ya no necesita de cables para conectarse al coche, sino que lo hace de forma inalámbrica.

¿Y qué tal se va dentro? Por espacio, bastante bien -aseguran que la distancia entre la persona sentada y la puerta es mayor que la de un Seat Ibiza-, por dominio de la carretera sin problemas -la distancia respecto al centro de gravedad es como el de un Seat Mii- y por visibilidad, nada de claustrofobia -quienes viajen disponen de visión panorámica en 360º-.
Por cierto, que el Minimó cuenta con dos puertas asimétricas -con ventanas, a diferencia del Twizy-, siendo la de lado derecho algo más grande y, por lo tanto, más recomendable para acceder a la plaza trasera.
¿Y cuál es el principal objetivo de un coche con estas características? El ser el ejemplo perfecto de coche compartido o ‘car sharing’; es más, según Seat, el Minimó “será clave para mejorar la rentabilidad de este tipo de compañías”, ha asegurado Luca de Meo, presidente de Seat.
Los motivos son varios; por ejemplo, este microrubano eléctrico dispone de un sistema de baterías reemplazabales conocido como ‘battery swap’, de tal manera que en vez de que el coche vaya al punto de recarga… se puede utilizar un vehículo que se acerque hasta donde esté aparcado y le reemplace las baterías en pocos segundos -o, en el caso del usuario, que tenga en casa un juego de baterías extra para ir cargándolas mientras usa el coche con otras recién cargadas-.

¿Su velocidad? Depende de la edad que tengas
Abrirlo y ponerlo en marcha también será diferente a los vehículos convencionales, ya que contará con llave digital; eso significa que se puede utilizar el teléfono móvil -con tecnología 5G- para desbloquearlo, arrancarlo… pero también para acceder a diversos servicios, gestionar sus tareas, escuchar su música… En el interior del vehículo todo se gestiona mediante órdenes de voz.
A pesar de su reducido formato, la plataforma del Seat promete ser robusta y, además, ser lo suficientemente avanzada como para acoger tecnologías que permitan al Minimó ofrecer un nivel 4 de conducción autónoma. De esta manera, el coche podrá dirigirse por sí solo hacia el lugar donde esté el usuario que necesite del vehículo.
De momento, no se conocen muchos datos técnicos, salvo que las baterías proporcionarán una autonomía real superior a los 100 km y que la velocidad máxima del coche… dependerá de la edad del conductor. Y es que el Minimó reconocerá si la persona a los mandos tiene 16 ó 18 años, variando la velocidad máxima alcanzable entre 45 y 90 km/h -por lo tanto, la autonomía es mayor que en el Twizy, aunque las prestaciones son similares-.













