La amenaza del coronavirus ha atenazado a China en las últimas semanas, y la industria del automóvil no es una excepción. Muchas de las fábricas dedicadas a la construcción de vehículos o partes de estos han visto su actividad frenada.
Entre ellas se encuentran muchas de las fabricantes más importantes del sector. Nombres como Daimler, BMW, PSA o Tesla. Así hasta llegar a la docena de protagonistas de la escena principal afectados por este altercado.
Muchas de estas compañías pretendían volver a la normalidad durante esta semana, pero parece que las cosas no evolucionan de la forma esperada. Curioso es el caso de Hyundai, que incluso ha tenido que parar su actividad de su sede en Corea del Sur.
En el peor momento…
Esto ha provocado que muchas compañías hayan visto alterados sus planes comerciales. Motivando incluso el cierre de fábricas en Europa en algunos casos. La situación se da en un momento delicado por dos motivos.
En primer lugar, porque las empresas implicadas encaran la recta final del presente año fiscal. El cierre, que se da el último día de marzo, es una fecha marcada antes de la cual la producción suele incrementarse. Sin embargo, la situación ha provocado la obvia caída de la manufactura. Por ejemplo, Nissan ha declarado que el impacto llega hasta 3.000 unidades que se han dejado de producir.
El segundo motivo es la importancia de este año para la reducción de emisiones en los vehículos. La fecha límite para llegar a las cifras estipuladas es 2021. Si estas no se cumplen, las fabricantes recibirán grandes multas y sanciones. A este respecto, los esfuerzos de las marcas están depositados en el desarrollo de coches eléctricos para llegar.
Junto con la India, China es el principal campo de desarrollo del coche eléctrico para las grandes marcas. Muchas de las startups con las que colaboran tienen aquí su sede. La producción propia es menos costosa y las partes construidas por terceros también. Además, su interés en este mercado también viene por la demanda existente del público chino con este sector.
Esto pone en serio peligro el cumplimento en sus políticas de sostenibilidad. Se ha empezado hablar de que el coronavirus haga alterar las fechas que la industria del automóvil lleva planeando años junto con las organizaciones.
Todavía no es posible calcular el impacto que tendrá este incidente en el futuro. Lo más sensato parece no arrojarse a hacer previsiones. El coronavirus sigue siendo una incógnita, ya que de los más de 30.000 casos solo se ha resuelto alrededor del 2%.















