El Ayuntamiento de mi ciudad -Pontevedra- ha establecido un límite de velocidad en el centro de la localidad de sólo 10 km/h. Dicen que han tomado esa medida para que se aumente la seguridad y se contamine menos.
No estoy de acuerdo, porque a esa velocidad te despistas más y puedes ser más peligroso y atropellar a un peatón. Además, ya he probado a a circular con mi coche a esa velocidad y me resulta imposible. A poco que inicies la marcha debes cambiar a segunda velocidad y ya superas con creces esa limitación -y, aún así, viendo cómo sufre el motor por girar a tan bajas vueltas-.
Y en primera no se puede circular porque el motor se revoluciona, es muy ruidoso y desde luego contamina y consume mucho más. ¡No se pueden llevar las cosas a los extremos!
Manuel López, Pontevedra















