Me ha encantado la carta que publicasteis en vuestra web, que hacía referencia a que los políticos tienen el ‘síndrome de Asperger’ y a que la Cumbre sobre el Cambio Climático que se celebró en Madrid no sirvió para nada.
Totalmente de acuerdo con la señora que lo escribió porque es una triste realidad la incompetencia de los dirigentes mundiales para llegar a un acuerdo que ‘salve el planeta’.
Pero me gustaría hacer una puntualización al último comentario que aparecía en la misiva, donde afirmaba que en Alemania iban a subir el precio del CO2 y los beneficios se repercutirían en avances tecnológicos y el desarrollo de nuevas fuentes de energía… Vamos que daba a entender que Alemania es el país más ecológico y concienciado de la Unión Europea. No estoy en absoluto de acuerdo con ese párrafo, porque Alemania es uno de los países europeos que más contamina y que más dependencia sigue teniendo de los combustibles fósiles como el carbón. Situación que ya denuncié este verano en una carta a colación del cierre de la central térmica de As Pontes en A Coruña.
Es verdad que en Alemania surgió la ‘chispa’ de la ecología en la política con el partido ‘Verde’, que han cerrado las centrales nucleares y que están apostando fuerte por las fuentes de energía renovables, pero también es cierto que está en el ránking de las naciones más contaminantes y que su política energética es toda una gran ‘contradicción’, porque los alemanes han llegado a ser líder mundiales tanto de producción de energía solar, como de lignito.
¿Cómo se ‘entiende’ esto? Pues a base de talonario, como tienen unas cuencas y minas inmensas de carbón de alta calidad, se pueden permitir el lujo de contaminar lo que quieran… Mientras tanto los demás países nos vemos abocados a suprimir nuestras centrales térmicas como As Pontes. ‘O todos o ninguno’. No es justo ni para la economía del resto de las naciones ni para la ‘salud’ de nuestro planeta Tierra.
HC, A Coruña















