Dos meses de confinamiento por la pandemia dan para muchas horas ante el ordenador buscando cosas que te gustan… Y a mi me encantan las competiciones de cualquier clase de vehículos, Fórmula 1, turismos, motos, bicis… En definitiva, todo lo que lleve ruedas.
Y he descubierto viendo vídeos en ‘streaming’ en YouTube algo que me ha parecido muy entretenido, que me ha enganchado y me ha vuelto a recordar mi niñez e, incluso, a los típicas exhibiciones de fichas de dominó, que caen y caen una detrás de otra creando llamativos conjuntos y perfectas coreografías.
Se trata de las ‘carreras de canicas’, que no llevan ruedas pero son redondas y que han creado unos holandeses tras quedarse en cuarentena como medio mundo. Utilizan básicamente piezas de Lego para construir el circuito y realizar originales rampas motorizadas para impulsar las bolas y otros materiales para hacer el ‘asfalto’, las gradas, los palcos, los boxes… utilizando ‘simples’ impresoras 3D.
Parece que se utilizan tecnologías sencillas y todo gira entorno a las leyes de la gravedad y del ‘libre albedrío’ pero, en realidad, hay un trabajo concienzudo que desemboca en un adictivo espectáculo de formas y movimientos, que te invita a buscar fórmulas para mejorarlo.
Ya me he puesto en casa con mi hijo, que estudia ingeniería y con el que he pasado infinidad de horas montando y jugando con Legos, y ya no podemos parar de construir circuitos y darle vueltas para que nuestra ‘canica’ vaya más rápido y gane la carrera. Algo bueno y original tenía que tener estar encerrados por el Covid19.
Os dejo el enlace de las competiciones y espero que os guste y divierta.
Tono, Madrid















