Desde hace días leo noticias sobre la utilización masiva de los móviles para controlar la pandemia del ‘Coronavirus’ y diversas instituciones públicas y empresas privadas han desarrollado o están ultimando diversas aplicaciones para conseguirlo.
Unas prometen o garantizan un gran nivel de protección de la privacidad y de seguridad y otras menos, pero al fin y al cabo todas quieren que los infectados por el Covid19 estén localizados a través de sus smartphones y puedan aislarse para evitar nuevos contagios o mejorar la situación de las infraestructuras para dar una mejor cobertura y tratamiento a la enfermedad.
En mi opinión estamos ante una crisis sanitaria de tal envergadura que todos debemos renunciar a parte de nuestros derechos por el bien de la salud de los demás y así acabar con este odioso virus que tantas vidas se ha cobrado.
De hecho, ya estamos renunciando a muchos de nuestros derechos y libertades, como el del trabajo, la movilidad, el de las ‘vacaciones’, la de la ‘educación’ de los hijos, el de ‘practicar ritos’ religiosos, hacer deporte al aire libre… y pronto hasta reenviar whatsApp sobre el ‘Coronavirus‘…
Pero la restricción que peor llevo es el del ‘afecto humano’, puesto que no podemos ni abrazarnos ni besarnos con amigos, familiares… y eso lo llevo especialmente mal porque necesito el contacto físico para sentirme persona y expresar mis sentimientos…
¡Qué más me da si monitorizan todos mis pasos a través de mi teléfono! ¡Pongamos la tecnología a luchar por la salud y la vida, aunque nos quite una parte de nuestra libertad! ¡Y es muy urgente!
Laura H., Madrid















