Enero de 1986, Salón del Automóvil de Bruselas. Lamborghini aparece con algo que no encaja en ninguna categoría existente: un todo terreno de más de dos toneladas y media con el mismo motor V12 que el Countach, neumáticos específicamente desarrollados por Pirelli para flotar sobre dunas del desierto y una velocidad máxima de 210 km/h. El LM002 no era un coche para todo el mundo. Era, básicamente, un tanque de lujo con ADN de super deportivo. Y este año cumple 40 años.
Del desierto militar a los garajes de los jeques
La historia del LM002 no empieza en 1986. Da comienzo a finales de los 70, cuando Lamborghini se pone a desarrollar vehículos tácticos para vender a las fuerzas armadas estadounidenses y a los mercados de Oriente Medio. El primer intento fue el Cheetah -presentado en Ginebra en 1977, con un V8 de Chrysler en posición central trasera-, que nunca pasó de prototipo único. Luego vino el LM001, que tenía el V12 del Countach pero también montado atrás, lo que generaba un problema serio: en subidas pronunciadas, el eje delantero se aligeraba tanto que el vehículo perdía toda capacidad de dirección y no giraba.
El ingeniero Giulio Alfieri tomó nota y rediseñó todo desde cero. Movió el motor delante, probó el resultado en los desiertos de Arabia Saudí hasta que funcionó como tenía que funcionar: había nacido el LM002 definitivo. Por el camino también hubo un LM003 con motor turbodiésel de cinco cilindros -insuficiente para un vehículo de tres toneladas, por lo que se descartó rápido- y un LM004 con motor marino V12 de siete litros y más de 420 CV que tampoco llegó a producción por su peso y dudas sobre fiabilidad. Como se puede ver, eran años en los que Lamborghini no escatimaba en experimentos.
El producto final: una brutalidad bien acabada
El LM002 de serie llegó con el V12 Quattrovalvole del Countach, 5.167 cc y 450 CV, tracción total seleccionable con tres diferenciales autoblocantes y capacidad para vadear cursos de agua de hasta 82 centímetros sin preparación previa. Aceleraba de 0 a 100 km/h en aproximadamente 8,3 segundos y ofrecía en su interior tapicería de cuero de primera calidad, madera noble, aire acondicionado y -bajo pedido- televisor. Sí, televisor. Era 1986 y Lamborghini ya ponía tele en un todoterreno militar.
Los neumáticos Pirelli Scorpion BK, desarrollados exclusivamente para este modelo, merecen mención aparte: tenían unas ‘orejas’ características en los flancos diseñadas para que el coche rodase mejor sobre arena. Pirelli los acaba de recrear y vuelven a estar disponibles a través de la red oficial de Lamborghini, que sigue dando soporte a los propietarios de LM002.
Solo 301 unidades… y cambió el mundo
Entre 1986 y 1992 se fabricaron 301 unidades -incluida una versión específica para el mercado estadounidense con inyección electrónica para cumplir normativas de emisiones-. No fue un volumen de ventas para enmarcar, pero su impacto resultó ser enorme. El LM002 demostró que un todo terreno podía tener el carácter de un super deportivo décadas antes de que Porsche, Range Rover o Bentley llegasen al mismo razonamiento.
El actual Lamborghini Urus, presentado como prototipo en 2012 y lanzado en producción en 2017 -el SUV más rápido del mundo en el momento de su debut, con 305 km/h de máxima-, no existiría sin el LM002.















