La idea, puesta en marcha por la filial de Lamborghini en el país asiático, era que 42 vehículos de la marca, desde sus deportivos más llamativos hasta el SUV Urus, hicieran un recorrido de más de 800 km, durante cinco días, por toda la región noroccidental de China, en concreto a través de las inmensas tierras de Ningxia y Gansu.
La expedición partió de Yinchuan, para atravesar la cordillera de Helan, con sus diferentes picos y valles. Allí los viajeros experimentaron la cultura… y también las creencias locales, pues de camino recibieron las bendiciones del Templo Fuyin. A partir de ahí, kilómetros de extenso desierto con un contraste de colores entre la luz roja del sol de poniente y sus reflejos en el Rio Amarillo.
Al caer la noche, la caravana condujo por la espectacular Ruta 66 de Zhongwei para llegar a los pintorescos pueblos antiguos de Beichangtan. Finalmente, la flota llegó a Tonghu Grassland, con su combinación perfecta de vistas de desierto, lago y oasis; y luego visitó el Parque Geológico Lanzhou Danxia para disfrutar de la preciosa estampa del lecho rojo de Danxia contra el cielo azul y los acantilados escarpados.

Quien seguramente más disfrutaron fueron los conductores de los Urus, que pudieron surcar las dunas del desierto de Tengger, tanto por su mayor altura libre al suelo como por disponer de un modo de conducción, precisamente, para terrenos arenosos y también gracias al sistema de vectorización activa del par: es decir, una tecnología que ayuda a repartir el par motor entre las ruedas traseras para conseguir, incluso en este tipo de terrenos, una conducción muy divertida.
Además, todos los miembros de la expedición pudieron disfrutar de una noche de estancia en el Hotel Desert Star, situado en un entorno incomparable. Este tipo de viajes, en realidad, los viene organizando Lamborghini China desde 2015 y ya se ha convertido en un evento anual icónico que sirve para que los dueños de un Lamborghini disfruten sus coches y lo hagan en un entorno espectacular.



















