La compañía británica busca incorporar perfiles especializados en ingeniería de ciberseguridad para reforzar su Cyber Security Management System o CSMS, es decir, el marco interno que regula cómo se diseñan, verifican y validan las funciones de seguridad digital en sus vehículos -desde su inicio hasta que llega el final de su vida-. Aunque ambas vacantes -publicadas hace escasos días en LinkedIn y a las que ya habían aplicado más de cien personas en el momento de elaborar este texto- comparten objetivos, cada una se orienta a una fase distinta del desarrollo: una centrada en el diseño y definición de soluciones, y otra enfocada en la validación y verificación de que esas soluciones funcionan de una forma correcta antes de llegar al cliente.
El primer puesto, orientado al diseño, exige realizar análisis de amenazas -las conocidas TARAs, que evalúan qué ataques podrían comprometer un sistema- y definir especificaciones técnicas para las funciones de ciberseguridad que se integrarán en los futuros McLaren. El rol implica equilibrar la robustez técnica con las necesidades reales del programa, como plazos, costes y prioridades de negocio. En otras palabras, no se trata solo de aplicar la solución más avanzada, sino de encontrar la que mejor encaje en el vehículo y en su ciclo de desarrollo. También incluye gestionar claves criptográficas para unidades de control electrónicas, asegurar la trazabilidad de requisitos y participar en la resolución de incidentes o vulnerabilidades detectadas durante el proceso.
La segunda oferta se sitúa en la parte derecha del llamado V-cycle -la fase de validación- y se centra en comprobar que todos los controles de ciberseguridad funcionan como deben. Este ingeniero será responsable de definir estrategias de validación, coordinar pruebas de penetración, robustez e integración, revisar resultados y asegurar que cada requisito tiene evidencia verificable. Su misión es garantizar que los sistemas llegan al mercado con la confianza necesaria y cumpliendo estándares internacionales como ISO 21434 o la regulación UNECE/R155, que obliga a los fabricantes a demostrar que sus vehículos están protegidos frente a ataques digitales.
En cuanto a requisitos, McLaren demanda perfiles con profundo conocimiento de arquitecturas electrónicas de automoción, redes internas del vehículo y mecanismos de seguridad como autenticación, comunicaciones seguras o diagnósticos protegidos. También valoran experiencia en análisis de amenazas, pruebas de penetración, algoritmos criptográficos y gestión de infraestructuras de clave pública -las PKI que permiten firmar certificados y asegurar comunicaciones-. En ambos casos se requiere formación universitaria en ingeniería, informática o ciberseguridad, además de habilidades comunicativas para explicar riesgos y resultados a equipos técnicos y no técnicos.
La marca ofrece un paquete de beneficios amplio: desarrollo profesional estructurado, 25 días de vacaciones más festivos, posibilidad de comprar o vender días adicionales, seguro médico privado, plan de pensiones mejorado, bonus anual, políticas generosas de permisos parentales y hasta la opción de solicitar un año sabático tras dos años de servicio. Todo ello acompañado de una cultura corporativa que presume de diversidad, innovación y ausencia de límites en la búsqueda de nuevas soluciones.
Como hemos visto, este tipo de anuncios van a resultar cada vez más habituales en los portales de empleo; por tanto, disponer de una formación en ciberseguridad vinculada a la automoción/movilidad puede convertirse en el factor diferenciador clave. En este sentido, cabe recordar que Grupo CYBENTIA -empresa cuya CEO y fundadora es Azucena Hernández- fue la primera en todo el mundo en disponer de un Área de Formación -cuyo director es Jonay Peñate- especializada en ese tipo de cursos. Para comprobar los que están en marcha, incluyendo uno relacionado con la normativa UNECE/R155 -que es uno de los requisitos que pide McLaren en sus ofertas- se puede visitar este enlace.















