Israel, dentro del mundo del automóvil, se ha convertido en un centro fundamental de todo lo relacionado con la innovación, sobre todo si esta tiene que ver con el mundo del automóvil. Por esa razón, la alianza formada por las marcas Renault, Nissan y Mitsubishi ha decidido abrir allí una instalación bautizada como Alliance Innovation Lab Tel Aviv.
Allí, se están centrando en el desarrollo de sensores útiles para la conducción autónoma, al seguridad cibernética y el big data. Y, para llevarlo a cabo, ya se están llevando a cabo más de diez proyectos conjuntos con empresas locales, como Apollo Power, Engmatos, Saferide… entre otras
Levantado sobre una superficie de 1.600 metros cuadrados, sus responsables creen que del trabajo elaborado en estas instalaciones depende el desarrollo de tecnologías que serán fundamentales para el futuro de la movilidad. Entre otras, una de las ventajas de todos los que desarrollan su labor allí es la de poner disponer de coches reales donde poner a prueba los sistemas tecnológicos en los que estén investigando.
No es casualidad que sea Tel Aviv
Otro punto a favor es Tel Aviv está considerada ‘ciudad inteligente’, por lo que también es un buen escenario si, en un momento dado, se tienen que realizar pruebas en entornos reales. No es el primer centro de estas características que pone en funcionamiento la alianza: de hecho, va a ser complementario a otros centros que ya está en funcionamiento en Silicon Valley -EE.UU.- y Shanghai -China-.
Otra de las ventajas de este lugar es que al haber sido seleccionado como uno de los «Laboratorios de Innovación Tecnológica» de la Autoridad de Innovación de Israel, el laboratorio ofrece fondos ventajosos para los POC -o pruebas de concepto- llevadas a cabo por nuevas empresas israelíes que se centran en la movilidad inteligente.
Este laboratorio también desarrolla su labor en estrecha colaboración con Alliance Ventures, el fondo de capital de riesgo corporativo de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi fundado en 2018 y que tiene previsto destinar más de 880 millones de euros durante cinco años para nuevas empresas, compañías tecnológicas que se encuentren en su etapa inicial y talentos empresariales -por ejemplo, ya han invertido en el fondo Maniv Mobility, en Israel-.















