Quizá el comienzo de esta noticia resulte un tanto osado; y es que si los mitos son mitos es, precisamente, porque acumulan tradición y experiencia en el mercado. Y de esas cualidades saben mucho marcas emblemáticas como Ferrari, Lamborghini, Porsche, Bugatti…
Pero más allá de ‘la marca’ y ‘la imagen’, ¿qué ocurre si aparece un modelo que iguala o, incluso, supera a estos modelos en cuanto a rendimiento, eficacia o prestaciones costando una fracción del precio? Sucederá que muchos ‘nuevos clientes’ de vehículos van a poner sus ojos en los productos que vienen de China, sobre todo si el coste es muchísimo más razonable.
Toda esta introducción viene a cuento de que aprovechando la celebración del Goodwood Festival, la marca oriental Denza -firma premium de BYD- ha presentado -bajo la atenta mirada de ‘la jefa’ Stella Li- su modelo cumbre; un deportivo eléctrico -en variantes coupé y descapotable- que es capaz de competir en cifras y datos con lo más selecto procedente de Alemania, Italia, Reino Unido o Francia.

Se llama, simplemente, ‘Z’ y vamos a ver que todo en él llama la atención; y aunque la marca no ha facilitado aún ningún precio, con toda probabilidad va a resultar mucho más competitivo que el de sus oponentes. Por hacer una semejanza, algo parecido a lo que consiguió hace algo más de 15 años un Nissan GT-R por la mitad de precio de un Porsche 911 Turbo.
Volviendo al Denza Z y comenzando por el exerior, su presencia ya sorprende, porque mide unos generosos 4,78 m de largo en las versiones Coupé y Spider, y 4,87 en la Racing, que incorpora un paquete aerodinámico más agresivo. Como suele ocurrir en este tipo de modelos, la altura es ajustada, pero sin pasarse, con 1,33 metros.
En cuanto a la aerodinámica, hay dos aspectos que mencionar; las variantes más sencillas logran un Cx de 0,25; no es un récord en el mercado pero sí un muy buen dato-; mientras que la versión Racing, con elementos como el splitter delantero de carbono, los generadores de vórtices y el alerón ajustable permiten generar hasta 1.060 kg de carga a 350 km/h... si bien habrá una versión aún más excepcional, la Special Edition, con carrocería de materiales compuestos y sistema DRS, que puede superar los 2.000 kg a 300 km/h.
El interior mantiene ese enfoque deportivo, si bien resulta bastante lujoso. El habitáculo se organiza alrededor del volante, inspirado en la competición, con seis botones físicos para funciones clave como la activación de ciertos modos de conducción. La instrumentación digital de 8,88 pulgadas y la pantalla central de 12,8 pulgadas -con Google integrado- aportan un entorno simplificado y limpio, mientras que los materiales son muy buenos: fibra de carbono real, revestimientos con efecto ante y detalles metálicos.
Los asientos delanteros, con ajuste eléctrico, ventilación, calefacción y masaje, recalcan la idea de que más que un superdeportivo estamos ante un GT, algo que corroboran aspectos como su configuración de cuatro plazas o la presencia de lujos como el equipo de sonido de 12 altavoces -algunos en el techo- obra de Devialet.
La parte técnica, como era de esperar, resulta lo más llamativo del Denza Z. La plataforma e³, desarrollada específicamente para vehículos deportivos eléctricos, integra tres motores: uno delantero y dos traseros independientes. La potencia combinada es de 1.604 CV y 1.240 Nm, suficiente para que el Coupé acelere de 0 a 100 km/h en 2,25 segundos y alcance 300 km/h.
Pero es que eso es solo el principio; por encima, la versión Racing, con neumáticos semi‑slick, baja hasta 1,96 segundos y llega a 350 km/h. La Special Edition supera los 2.000 CV y promete menos de 1,7 segundos en el 0–100 km/h. Todo ello se coordina mediante la unidad de propulsión eléctrica 15‑en‑1, capaz de girar a 30.000 rpm y gestionar en milisegundos funciones como el control de estabilidad, el reparto de par o incluso maniobras extremas como el ‘giro de U’, en el que el coche pivota sobre su eje delantero.
La suspensión inteligente DiSus‑M, con fluido magnetorreológico, ajusta la firmeza de la amortiguación casi al instante, y se combina con suspensión neumática en las versiones Coupé y Spider, o muelles helicoidales en la Racing. Los frenos carbocerámicos perforados reducen masa no suspendida y prometen una vida útil de hasta 300.000 km.

La batería Blade de segunda generación, de 76 kWh, ofrece entre 380 y 410 km WLTP según versión y se integra en el chasis mediante tecnología CTB para aumentar la rigidez estructural. Pero el gran salto está en la carga: la tecnología FLASH Charging permite pasar del 10 al 97% en solo 9 minutos, igualando prácticamente el tiempo de un repostaje tradicional.
Denza ya está presente en Europa desde hace pocas semanas con el Z9GT; este Z está previsto como uno de los siguientes lanzamientos. Su precio, aún no confirmado, debería situarse claramente por encima de los 100.000 euros en las versiones estándar y más cerca de los 200.000 en las variantes Racing y Special Edition, posicionándose como el primer superdeportivo eléctrico chino capaz de mirar de frente a los grandes nombres europeos.















