Estamos acostumbrados a ver modelos de Mazda en muchos segmentos del mercado, y sabemos de su carácter innovador en temas como la mecánica; sin embargo, lo que poca gente seguro conoce es que la firma fabricó minibuses y que, incluso, hubo uno dotado con uno de los propulsores más revolucionarios de todos los tiempos, utilizado por la marca de Hiroshima normalmente en sus deportivos: el motor rotativo.
De hecho, de esta mecánica tan peculiar, seguro que sabes que la equiparon vehículos como los RX-7 y RX-8, este último un espectacular coupé con puertas laterales de apertura en forma de libro. Y es muy posible que también sepas del éxito en competición de ese motor, que logró que el 787B se impusiera en una prueba de resistencia tan complicada como las 24 horas de Le Mans.
Lo que es poco conocido es que hubo un minibús dotado de este tipo de propulsor. La historia de la marca con este tipo de vehículos se remonta nada menos que a los años 60, cuando Mazda los fabricaba para el transporte en escuelas, pequeñas empresas, restaurantes… incluso se utilizó como ambulancia. Se denominaba Light Bus y contó con una variante de transporte público con hasta 25 plazas que debutó en el Salón de Tokio de 1964 con un diseño muy futurista.
Ya en 1972, como estos vehículos cada vez tenían más demanda, la firma japonesa mostró el Parkway, con espacio para 26 pasajeros, equipado con radio, una potente calefacción, tejidos suaves… y que, en definitiva, era algo así como un ‘primera clase’ para viajes por carretera. Los modelos que hemos visto hasta ahora tenían motores convencionales, pero en 1974 un problema empezó a sobrevolar la industria automovilística: el de la contaminación.
Fruto de ello, Mazda lanza una versión denominada Parkway Rotary 26, con su motor rotativo 13B que se caracterizaba también por sus bajas emisiones… y porque lo llevaba un deportivo como el Mazda RX-3. Sin embargo, había algunas pegas. Al parecer, el tema del consumo era el principal, porque cuanto el minibús iba equipado con aire acondicionado, hacía falta un motor adicional, así como dos depósitos de combustible de 70 litros para surtir de gasolina a ambos motores, sobre todo al rotativo.

Total, que con todo, al final el peso del modelo se incrementó en unos 400 kg y eso tampoco ayudaba al tema del consumo… de tal manera, que por todos estos inconvenientes y los altos costes de funcionamiento, se fabricaron tan solo 44 unidades de este Parkway Rotary, que al parecer era inasumible de mantener para las empresas que lo adquirían. El lado positivo es… que lo convirtió en un modelo exclusivo; el negativo, que en 1982, con la llegada de una nueva generación del modelo, no se contempló la opción rotativa y así continuó siendo hasta la desaparición del minibús en 1995.
¿Dónde queda alguna unidad? Pues la familia Frey, de Augsburg -Alemania-, cuentan con el llamado Musen Mazda Classic y no pararon en su empeño hasta conseguir una unidad que estaba a la venta en Japóny de la que supieron a través ‘del amigo de un amigo’. Hoy, se encuentra en perdecto estado de funcionamiento y sus propietarios destacan que el motor funciona con total suavidad y que hace que la conducción del minibús se parezca mucho a la de un coche ‘convencional’.















