El investigador de la Universidad de León, José Ramón Rodríguez Ossorio, especializado en ciberseguridad en los sistemas de automatización industrial, cierra está gran cuarta temporada de #ExpertosHC, en la que las mentes más brillantes de cada campo han respondido y reflexionado acerca de los proyectos a futuro de las smartcities -ciudades inteligentes- y su ciberseguridad.
El fin de lo tedioso: fuera los trámites y la burocracia
Para Rodríguez Ossorio, una de las mayores ventajas que traerán estos avances hacia las ciudades inteligentes será olvidarnos al completo de rellenar infinidad de papeleo a la hora de realizar cualquier trámite para la Administración Pública.
La movilidad también podrá verse beneficiada en el cambio hacia ciudades más hiperconectadas, con mayores facilidades en el tránsito, como apunta Ossorio: “ (…) será más fácil llegar al destino, ya que se evitarán retenciones en el tráfico, todo ello lo hará todo más cómodo desde el punto de vista del ciudadano. Pero lo que gana en comodidad, lo pierde en ciberseguridad.
Y es que, según señala nuestro experto, los proyectos de smartcities flaquearán especialmente en ello. “Al final, todo estará interconectado, habrá dispositivos inteligentes constantemente intercambiando información entre ellos, suponiendo un riesgo claro de ciberseguridad”.
Ossorio también apunta a la brecha digital como otro de los puntos débiles que deberán plantearse a la hora de crear un proyecto de ciudad inteligente. “Hay personas que no tienen ni los conocimientos ni recursos para acceder a trámites que cada vez se vuelven más digitales”.
¿Ciberseguridad, movilidad o ahorro energético?
Proponemos a nuestro experto ordenar sus preferencias sobre estos tres objetos que rodean los proyectos de ciudades inteligentes. Para él: “La ciberseguridad será la precursora de que los objetivos de movilidad sostenible y de ahorro energético puedan llevarse a cabo”.
Los considera tres pilares fundamentales, pero la ciberseguridad sobresale sobre los otros dos, ya que sin ella no podría darse una movilidad completamente segura y eficaz.
El ahorro energético, aunque relegado al último puesto, sigue teniendo gran valor para Ossorio, pero afirma que tan sólo podrá disfrutarse como el fruto de una movilidad eficiente.
Continuando la línea de la movilidad, nos preguntamos: ¿Habrá medios de transporte que salgan más beneficiados en el cambio hacia las smartcities? Para Ossorio, «está bastante claro»: Las apuestas de las ciudades inteligentes son el transporte público y el transporte colectivo, más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
Esto, seguramente, propicie un mayor auge de estos medios frente a los vehículos tradicionales, que serán los que más sufran el cambio. Aunque, esto “… no quiere decir que vayamos a terminar con el vehículo privado, sino que evolucionarán hacia los coches autónomos, patinetes eléctricos, bicicletas…”.
No hay tan sólo un riesgo de ciberseguridad, existen varios ciber-riesgos potenciales que atentan las smartcities. El principal de ellos tiene que ver con la seguridad de los datos de los ciudadanos, apunta Ossorio.
«Al final cada vez habrá más datos accesibles volcados en diferentes sistemas -como la Administración Electrónica- que los convierte en dianas de ataques». Pero igual de sensible serían los riesgos de las infraestructuras críticas: «… no podemos permitir que una red de transporte pueda quedarse paralizada por un ciberataque, al igual que con las encargadas del suministro de energía o agua, sistemas de seguridad físicos…», señala. “Son riesgos que no se pueden permitir”.
Entonces, nos hemos preguntado ¿cómo podemos enfrentarnos o protegernos ante estos potenciales ciberataques? Para Ossorio, la prevención y detección de intrusiones es vital, teniendo bien presente que dispositivos van a estar conectados, donde lo estarán y qué privilegio de acceso tienen.
“Por ejemplo, que una red de sensores ambientales de la ciudad no pueda permitir un acceso fácil desde esa red hacia una en la que estén los datos de los ciudadanos o el control de las infraestructuras”.
La autenticación de usuarios y la comprobación de accesos deben ser otras de las herramientas que pueden servir de ayuda para proteger las smartcities. Así, podremos «comprobar que el usuario es quien dice ser».
Todo sin olvidar un proceso que para Ossorio resulta crucial en cualquier proyecto que involucre infraestructuras críticas: las medidas de detección activa de vulnerabilidades y la instalación o distribución de actualizaciones para mitigarlas.
«Pasa lo mismo que con un ordenador, surge un problema que no se había tenido en cuenta en la última versión del sistema operativo y tras detectar la vulnerabilidad se trata de desarrollar la actualización lo antes posible». Si quieres aprender más y ser un usuario verdaderamente concienciado con la importancia de la ciberseguridad te animamos a seguir nuestro programa de entrevistas con expertos, tanto en el canal de Youtube como en la web.














