Cualquiera podría suponer que Los Increíbles 2 no es más que otra película familiar de Pixar y Walt Disney, cuyo único objetivo es divertir a las audiencias con su popular familia de superhéroes.
Esto es sólo parcialmente cierto, ya que la cinta encierra muchos otros mensajes importantes, entre los que destaca el valor de la ciberseguridad.
La premisa básica es la siguiente –y tranquilos, que no incluiremos spoilers: inmediatamente después de la historia original -la que pudimos ver en la primera parte de Los Increíbles-.
La familia Parr enfrenta nuevas restricciones de las autoridades que no autorizan el regreso de los “Súper” al considerarlos demasiado peligrosos.
Todo cambia cuando un empresario decide apoyar el retorno de los vigilantes con una poderosa campaña mediática que busca cambiar la percepción de la gente. Y es aquí cuando empiezan los problemas…
Las heroicas acciones de nuestros protagonistas –en este caso, Helen Parr/Elastigirl– son continuamente interrumpidas por Screenslaver.
Se trata de un villano tecnológico que proyecta imágenes hipnóticas al crackear diferentes sistemas de comunicación, que van desde televisores hasta vehículos conectados, como trenes e incluso helicópteros.
¡Alerta, ciberseguridad!
Quizá las habilidades hipnóticas de Screenslaver sean demasiado fantásticas para el mundo real, pero su capacidad para hacerse con el control de la tecnología conectada no resuta tan descabellado.
Esto se debe a que un sujeto con estos conocimientos tecnológicos sí que puede causar graves estragos en una sociedad cada vez más conectada.
Pueden ir desde la interrupción de señales televisivas hasta –tal y como vemos en el filme– la toma de control virtual de vehículos con el fin de provocar accidentes.
En el mundo real no hay superhéroes para detener esta clase de problemas, pero sí ciudadanos que deben estar cada vez más alerta ante esta clase de peligros.
Disney no sólo es consciente de ello, sino que ha vivido la amenaza en carne propia, tras sufrir el robo de información confidencial hace poco más de un año. No sorprende que el estudio animado empiece a tomarse esta clase de sujetos mucho más en serio -incluso en sus películas de animación-.
Aunque preocupante, esta clase de contenidos son de gran ayuda para sensibilizar a padres e hijos sobre la importancia de la ciberseguridad y de una manera sumamente divertida. Y tú, ¿viste Los Increíbles 2?















