El Opel Rocks-e está basado en el Citroën Ami, y se ha convertido en un vehículo de bomberos único, por ser 100% eléctrico, ecológico y muy pequeño, permitiéndole desplazarse de una manera rápida y ágil por el exterior o interior de las instalaciones de una fábrica, como la de Opel en Rüsselsheim, cuya extensión es de 1,9 km².
Este ‘minicoche’ de tan sólo 2,41 m de largo está equipado con todo lo necesario para socorrer a las personas, durante una emergencia. Su color rojo fuego, su especial sistema de señalización, las luces delanteras de emergencia y los números de llamada emergencia dejan claro su propósito.
Tiene una autonomía de 75 kilómetros -su batería se carga en cualquier enchufe en unas cuatro hora- y cuenta con mucho espacio disponible bajo el asiento del pasajero, un área para los pies y también para alojar las herramientas.
Además, está diseñado para circular sin dejar huella de CO2. Con el Rocks-e, los bomberos pueden llegar con rapidez a todos los rincones del recinto y sin generar emisiones contaminantes, gracias al sistema de propulsión eléctrica.
El coche de bomberos de Opel Rocks-e fue creado en la fábrica de Rüsselsheim, por los propios miembros del cuerpo, Advanced Engineering y OSV -Opel Special Vehicles-.

¿Qué más debes saber de este modelo?
Es así que la marca alemana nos sigue demostrando que este pequeño vehículo eléctrico destaca por su versatilidad y maniobrabilidad y puede utilizarse, para diversos fines, tanto para desplazamientos personales como para reparto.
El innovador Rocks-e no sólo es un elegante y asequible modelo de entrada a la movilidad eléctrica para jóvenes a partir de 15 años -en Alemania ya está a la venta por un precio de 7.990 euros, sin incluir posibles subvenciones-; pronto también estará disponible como vehículo de reparto bajo el nombre Opel Rocks-e Kargo.















