Ayer nos tuvimos que ‘tragar’ en la tele el enésimo debate electoral y como sucede en estos últimos años me volvió a defraudar. Soy trabajador de una fábrica del automóvil y todos los candidatos pasaron de ‘puntillas’ sobre este tema que afecta a más de un millón de españoles y es uno de los pilares de nuestra industria, o lo que queda de ella… o, más bien, lo ‘poco’ que quedará si no se toman medidas.
Nadie propuso nada claro sino vaguedades ecológicas, pero más bien ‘electoralistas’. ¿Cómo pretenden abordar temas tan importantes como el diésel, la recarga de eléctricos, el achatarramiento de nuestro vetusto parque móvil, el desafío tecnológico de los combustibles del futuro…? ¡¡Con palabrerías no!! Eso seguro. No hay ideas claras ni una planificación realista…
Nadie reconoció los errores del pasado, la ‘surrealista’ situación actual de normativas medioambientales absurdas y diferentes por toda Europa, ni apostó firmemente por la industria del automóvil española, que tantos elogios ha recibido por nuestra calidad y capacidad de adaptación. Y ahora que tengo claro que ninguno de los candidatos me va a garantizar mi puesto de trabajo… ¿A quién voto?
F.G. Valladolid















