Donostia se prepara para recibir, el próximo 19 de septiembre de 2026, una nueva edición del San Sebastián Circuit Spirit, el evento que desde hace casi una década reivindica la memoria del histórico circuito automovilístico de Lasarte y celebra la cultura del motor con una mezcla muy particular de patrimonio, elegancia y pasión por los vehículos clásicos y deportivos. Este año, la cita llega con una novedad importante: toda la actividad se concentrará en una única jornada, una decisión que busca reforzar la intensidad del programa y facilitar la participación tanto de los propietarios como del público.
La inspiración del Circuit Spirit lleva sus raíces a nada menos que 1923, cuando San Sebastián acogió la Gran Semana Automovilista coincidiendo con la Feria de Muestras. Aquel cartel firmado por Eduardo Lagarde anunciaba una serie de carreras que situaron a la ciudad en el mapa europeo del automovilismo. Desde entonces, y hasta 1935 -con la excepción de 1931 y 1932- el Circuito Automovilista de San Sebastián, conocido popularmente como Circuito de Lasarte, fue escenario de pruebas tan prestigiosas como el Gran Premio de España, el Gran Premio de Europa, el Gran Premio de San Sebastián o el Criterium de las 12 Horas.
Por su trazado desfilaron máquinas legendarias de marcas como Hispano Suiza, Bugatti, Alfa Romeo, Mercedes-Benz, Auto Unión o Maserati, pilotadas por figuras que hoy forman parte de la mitología del motor: Nuvolari, Chiron, Varzi, Rosemeyer, Caracciola, Von Stuck… Incluso en 1928 el ‘coche piloto’ fue el Donosti, un vehículo íntegramente construido en la ciudad por los señores Mañero y Mendiburu.
Ese legado es el que el Circuit Spirit recupera cada año desde 2017, no como una recreación literal, sino como una evocación contemporánea que combina historia, paisaje y cultura automovilística.
Una ruta y un homenaje a la altura de una historia centenaria
El Rally Classic Auto y la GT Bira -ambos comparten el mismo itinerario y la misma experiencia para los participantes- articulan el corazón del evento. La novena edición propone un viaje íntegramente guipuzcoano dividido en dos secciones: una matinal, que llevará a la caravana desde el centro de Donostia hasta Deba, y otra vespertina, que trazará el regreso hacia la capital. Hay que recordar que se trata de un evento no deportivo, con una velocidad media impuesta que siempre es inferior a los 50 km/h.

La salida tendrá lugar en la Plaza de Gipuzkoa a las 10:30h, punto desde el que los vehículos iniciarán un recorrido que discurre por Usurbil, Aguinaga y Orio, ascendiendo después al Alto de Zudigatai antes de entrar en Zarautz. Tras superar el Alto de Meagas y el cruce de Oikina, la ruta se adentra en el valle del Urola para alcanzar Aizarnazabal, Zestoa y finalmente Azpeitia.
Bajo el macizo de Izarraitz, Azpeitia es uno de los enclaves culturales más relevantes de Gipuzkoa. Su joya monumental es el Santuario de Loiola, una construcción barroca de planta circular coronada por una cúpula imponente, acompañada por la casa-torre medieval donde nació San Ignacio de Loiola. Allí se establecerá la primera neutralización del día, un descanso que permitirá a los participantes disfrutar del entorno y de un aperitivo. La localidad ofrece además un atractivo añadido: el Museo Vasco del Ferrocarril, una de las colecciones ferroviarias más completas de Europa, con más de 60 vehículos restaurados y en funcionamiento.
Tras la parada en Loiola, la caravana retomará la marcha hacia Deba, donde concluirá la sección matinal. La localidad, integrada en el Geoparque Mundial UNESCO de la Costa Vasca, combina acantilados espectaculares, playas, macizos calizos cretácicos, yacimientos arqueológicos y un patrimonio histórico ligado al comercio marítimo, la pesca y la caza de ballenas. Su identidad, su gastronomía y su paisaje convierten la llegada en un momento especialmente fotogénico del rally.
La segunda sección comenzará a las 16:00 desde Deba, ascendiendo al Alto de Itziar antes de regresar hacia el interior por Zestoa y enlazar de nuevo con la costa en Getaria y Zarautz. El tramo entre Zarautz y Orio, con el ascenso al Alto de Zudigatai, ofrece una de las panorámicas más reconocibles del litoral guipuzcoano. Desde Orio, la ruta avanza por Aguinaga y Usurbil hasta alcanzar Lasarte-Oria, donde la caravana pasará frente a la fábrica de Michelin -Fundación Michelin es el patrocinador principal del evento desde sus inicios- antes de detenerse en el Hipódromo de Donostia para la última neutralización del día.

Tras ese último descanso, los vehículos emprenderán el tramo final hacia la capital, entrando de nuevo en Lasarte-Oria y completando el recorrido -que, en conjunto, suma unos buenos 200 km- en la Plaza de Gipuzkoa alrededor de las 18:56. Allí permanecerán expuestos hasta las 20:30, convirtiendo el centro de la ciudad en un auténtico museo al aire libre que, a tenor de lo visto en anteriores ediciones, se convertirá en un evento multitudinario que disfrutan personas de todas las edades. También se llevará a cabo la entrega de los trofeos a los ganadores de ambas categorías -Rally Classic y GT Bira-.
Una selección de vehículos que marcará la edición
Como es habitual, el Circuit Spirit reunirá una selección de más de cien vehículos que representan distintas épocas y estilos del automovilismo -en concreto, los que van de los años 30 a los 70-. Este año podrán admirarse modelos clásicos de gran valor histórico, deportivos contemporáneos y piezas singulares que rara vez se ven reunidas en un mismo evento. Entre ellos, dentro del ‘Rally Classic Auto’, tomarán parte un par de Ford A Roadster de lujo, otro Ford 48 -del año 1935-, un Chevrolet Master, un Citroën 15, un Studebacker Champion, MG MGA Coupé, dos Citroën Tiburón, un Citroën Lomax… incluso es probable que se puedan admirar los clásicos de aficionados llegados desde Francia para disfrutar de la jornada, como un MG Le Mans, un Jaguar C-Type…
En la GT Bira, la expectación se centrará en modelos de ‘fuerte presencia’ visual y sonora: Ferrari F8, Maserati GranTurismo Stradale, Ferrari F430, varias unidades de Chevrolet Camaro y Corvette -incluyendo generaciones C6, C7 y C8-, Jaguar F-Type, Porsche 911 Turbo y un conjunto de Mercedes SL de distintos periodos. Todos ellos podrán contemplarse de cerca en la Plaza de Gipuzkoa tanto en la salida como en la llegada, un momento que cada año, como hemos dicho, atrae a un numerosísimo público.
La experiencia del Circuit Spirit no se limita al automóvil. La gastronomía es otro de los pilares del evento y una seña de identidad de Donostia y de toda Gipuzkoa. Desde los restaurantes con Estrellas Michelin hasta las barras repletas de pintxos, pasando por asadores, sidrerías y sociedades gastronómicas, el rally se convierte en una oportunidad para disfrutar de la alta cocina en miniatura y de la tradición culinaria del territorio.

Patrocinadores y apoyos institucionales
La continuidad del San Sebastian Circuit Spirit es posible gracias al apoyo de diversas entidades públicas y privadas. Sin lugar a dudas, el patrocinador principal es Fundación Michelin, presente desde los inicios de este evento tan especial y que mostrado su apoyo desde el origen para preservar la historia clásica de la automoción y el mundo de la competición.
Asimismo, la organización cuenta con la colaboración de Susperregi, Gorla Auto Group, Mercedes-Benz Goiko Auto, Estalki Pacj, LEA, Pascual Alzuri, Howden, El Diario Vasco, Casino Kursaal, Iaregui, Lucas Fox, Ameztoi, Loyola 21, Insalus, Urkia, Hipodromoa Donostia – San Sebastián, Desguaces Vidaurreta, Heineken, Bodegas Manzaos, Petritegi, Extinorte, Diseño gráfico Alox, Autocares David, la Diputación de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de Lasarte-Oria, Hain Gipuzkoa, Donostia Kirola, Mujeres y Activas, Euskal Autmobilismo Federazioa, Azpeitia Denotzat y Deba Turismoa.
Con su novena edición, el Circuit Spirit confirma su madurez y su capacidad para atraer a aficionados de toda España y del sur de Francia. La concentración en una sola jornada promete una experiencia más compacta, intensa y accesible, manteniendo intacto el espíritu que ha convertido esta cita en un referente para quienes viven el automovilismo como parte de la historia y la identidad de San Sebastián.














