Concepts y prototipos

Urbanaut: ¿serán algún así todos los Mini en el futuro?

Tengas la edad que tengas, seguro que si cierras los ojos y piensas en un Mini te vendrá a la cabeza la imagen de un coche urbano, coqueto y de pequeño tamaño. Sin embargo, la marca británica piensa que el futuro puede dar muchas vueltas.

Imagen tres cuartos delantero del Mini Urbanaut

En realidad no hablamos de un futuro a corto o medio plazo, sino más bien el futuro que verán nuestro hijos -o nietos-. En ese mundo, el que comience allá por la década de los 40, tal vez podamos ver un Mini… monovolumen, un modelo de más tamaño que los actuales -mide 4,4 m de largo y, sobre todo, es muy alto-, pero pensado para transportar a más pasajeros, lo cual ayudaría a reducir su ‘huella medioambiental’.

Por estética hay elementos que recuerdan al Mini; sin duda, el principal y tal vez con el único que hay que quedarse es con el frontal, porque probablemente sí que veamos esos rasgos en la próxima generación del Mini ‘normal’, como los faros o la parrilla octogonal. Del coche en sí, todo es llamativo, como sus ruedas -inspiradas en las de un monopatín y que cuentan con iluminación-, la parte superior casi completamente de cristal, la puerta lateral corredera para acceder al interior -ya se la zona delantera o trasera-.

Por otro lado lado, hay elementos muy sorprendentes, como que el parabrisas delantero es abatible -como las ventanas de algunos edificios-, el panel frontal inferior que permite mostrar mensajes y gráficos multicolores para que el coche se comunique con quien le rodea -una idea que vimos, en su momento, en el Seat Mó-…

Imagen  lateral del Mini Urbanaut

¿Y qué decir de ese pilar transparente, en el lado del conductor, pensado para llevar los llamados distintivos o ‘charms’? Es algo así como una vitrina tras la que puedes lucir, en forma de pegatinas, recuerdos de esos lugares, países, festivales… en los que has viajado con el coche.

Y luego está e interior… que más que asemejarse al de cualquier coche, más bien recuerda al de una pequeña casa, por sus muebles, estilo y decoración. De hecho, gracias a que el coche es eléctrico y todo el sistema de propulsión ocupa muy poco espacio, y gracias también a que el suelo es completamente plano o el salpicadero se puede ocultar -debido a que este Mini dispone de avanzadas funciones de conducción autónoma-, en realidad el diáfano interior se puede organizar en zonas o espacios.

¿Un coche… o un apartamento?

Es cierto que, para viajar, el habitáculo se asemeja al de cualquier turismo, pero al llegar al punto de destino, el interior se puede transformar de manera sencilla. Por ejemplo, la parte delantera, la que habitualmente ocupa el conductor, tiene sus dos asientos que pueden rotar; luego, el propio salpicadero, puede bajar y convertirse en un sofá cama… y se puede desplegar el parabrisas hacia arriba para tener la sensación de disponer de un balcón que da a la calle.

La parte posterior del vehículo es lo que llaman ‘rincón acogedor’, con una especie de gran sofá cama donde sentarse o tumbarse, y en el que no falta incluso una parte superior en forma de arco retroiluminada con leds. Entre la zona anterior y posterior, una pequeña mesita con planta incluida; esta mesa dicen que es el centro neurálgico del vehículo, porque aunque parezca un mueble, en realidad es un elemento muy tecnológico.

Imagen de las plazas delanteras del Mini Urbanaut

De hecho, sobre ella se coloca un instrumento redondo y digital con el que interactúan los pasajeros; es como si la clásica instrumentación central tan característica de los Mini hubiese pasado a estar situada en la zona del vehículo donde están los pasajeros. Y luego está el llamado Mini-Token, un mando circular del tamaño de una medalla que sirve para personalizar la experiencia dentro del coche.

En concreto, hay tres modos que puedes elegir: el llamado Chill, que busca la relajación de los pasajeros y que, por ejemplo, hace que la superficie interior de las plazas traseras muestre la apariencia de la copa de un árbol, mientras que la iluminación y los sonidos en el interior imitan a la naturaleza; el modo Wanferlist, quizá el perfecto para viajar por carretera: de hecho, basta con tocar el logo Mini para que aparezcan el volante y los pedales para conducir; y el modo Vibe, que convierte al coche en un entorno abierto, que da la bienvenida a posibles visitras, se puede escuchar música acompañada de una animación de luces en el interior y el exterior -como si fuese un club-…

De todas formas, esos modos están predeterminados, de tal forma que luego cada persona puede elegir sus ajustes individuales. Por cierto, que para seleccionar uno de los tres modos, basta con que coloques el token en las ranuras que hay en la mesa central del Urbanaut.

Imagen tres cuartos trasero del Mini Urbanaut

Este Mini también tiene otras muchas tecnologías interesantes. Por ejemplo, es un vehículo que se puede abrir con dispositivos inteligentes y permitir acceso a un determinado número de amigos, familiares… Además, cada usuario que accede puede escuchar su música favorita, podcast, audiolibros o, incluso, recibir recomendaciones durante el viaje que se adapten a tus gustos y preferencias.

Y luego están los materiales, completamente ecológicos y sostenibles; por ejemplo, el más utilizado es el tejido de punto, pero también hay corcho en el volante o en el suelo, con un tacto muy agradable y particular.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.