Empresas

¿Por qué está en guerra Nueva York contra Uber y Lyft?

Uber y Lyft han ganado el recurso que presentaron contra una nueva norma de la ciudad de Nueva York. La nueva ley limitaba la circulación de los vehículos de estas "apps" cuando no llevaran pasajeros. Pero, ¿por qué molestan tanto estos coches a las autoridades?

taxi Nueva York frontal

Con más de 8,5 millones de habitantes, no parece ninguna novedad que la ciudad de Nueva York tenga problemas de tráfico. Sin embargo, sí son nuevos los actores a los que se está culpando últimamente: las aplicaciones para solicitar vehículos de transporte con conductor.

Este año, la Comisión de Taxis y Limusinas de la ciudad aprobó una norma que pretendía limitar los paseos de los conductores de estos servicios en las zonas más concurridas de Manhattan, cuando estos no llevaran pasajeros a bordo. Pero Uber y Lyft decidieron recurrirla, y un juez neoyorquino les ha dado la razón. Antes de que entrara en vigor en febrero de 2020, el juez Lyle Frank, del Tribunal Supremo de Nueva York, ha paralizado la norma.

Ante la idea de las autoridades neoyorquinas, las dos compañías tomaron cartas en el asunto, y pidieron a los tribunales que invalidaran la ley. Uber presentó su recurso en septiembre y, aunque el fallo es para dicho contencioso, el juez entiende que también cubre el presentado posteriormente por Lyft. En palabras del juez Frank, la norma era “arbitraria y caprichosa”.

Las claves de la disputa

La ley de la discordia establecía un tiempo límite durante el cual los conductores de estas aplicaciones podían circular sin pasajeros, al sur de la calle 96th Street de Manhattan. Así, abarcaba tanto los casos en los que estuvieran esperando al siguiente cliente, como los trayectos para ir a recogerlo. Precisamente éstos últimos, de acuerdo con el juez Frank, no deberían entrar en los cálculos de Nueva York sobre la circulación sin pasajeros. Normalmente, las vueltas por la ciudad sin rumbo fijo ayudan a los conductores a estar más cerca del próximo usuario, reduciendo el tiempo para llegar hasta él; pero esta costumbre va en detrimento de un bajo volumen de tráfico.

En 2018, la proporción de vehículos que circulaban por Nueva York sin un destino o buscando otro pasajero, fue del 41 %. Con la norma que el juez Frank ha anulado, Nueva York esperaba reducir esta tasa al 36 % sólo en el primer mes; y al 31 % seis meses después. En su sentencia, el juez considera abiertamente que no hay ninguna lógica sólida detrás de estas cifras.

Según las autoridades de la ciudad, casi un tercio de la circulación de Nueva York en horas punta corresponde a los servicios VTC. Por eso, desde la oficina del alcalde, Bill de Blasio, prometen seguir librando la batalla: “Estas empresas han inundado nuestras calles con demasiados coches, de los que más del 40 % circulan vacíos y obstruyen nuestras vías. Estos 85.000 nuevos vehículos crean importantes problemas medioambientales, y generan un quebradero de cabeza a los neoyorquinos para circular por la ciudad con puntualidad. Ponemos estas normas para proteger a sus conductores, que trabajan duro, y a los ciudadanos neoyoquinos; y vamos a luchar por mantenerlas”.

Nueva York marca de cerca a las apps de transporte

De hecho, para las dos empresas denunciantes, Nueva York es su mayor mercado en EE.UU. En cualquier caso, Uber y Lyft ya se habían estado preparando para la entrada en vigor, impidiendo a algunos de sus vehículos operar a ciertas horas o en determinadas áreas de la ciudad. La normativa de Nueva York para estos servicios también incluye un salario mínimo específico para sus conductores, y un límite al número de coches de que dispone cada app para circular por sus calles.

Finalmente, en un comunicado acerca de la decisión, Uber se compromete a “seguir luchando por la flexibilidad para los conductores frente a regulaciones motivadas políticamente, y trabajar por políticas que realmente combatan la congestión”. Ambas aplicaciones argumentaron que la norma tendría un impacto directo sobre los neoyorquinos más humildes ya que, al tener en cuenta los trayectos para recoger a un pasajero concreto, impedirían que sus servicios llegaran a las zonas más apartadas.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.