Movilidad

¿Qué dice un ejecutivo de Toyota sobre el Tesla Model X?

El CEO del Instituto de Investigación de Toyota en EE.UU., Gill Pratt, tiene un Sienna y un RAV4… pero también un Model X. Entre los dos modelos ‘de la casa’ y el Tesla, dispone de todos los tipos de arquitecturas eléctricas. ¿Qué opina de ellas?

Tesla Model X tres cuartos frontal

Gill Pratt parece un ejecutivo poco disciplinado… hasta que comprendes el valor de que esté al tanto de la experiencia de usuario con otras marcas, y la defensa que hace de la estrategia de su compañía. Pratt es el CEO del Toyota Research Institute [Instituto de Investigación de Toyota], y ha dado su opinión sobre el Tesla Model X para la publicación “Medium”. El Model X es uno de los tres coches que posee, junto con su Toyota Sienna HEV y el RAV4 Prime Plug-In Hybrid. En consecuencia, Pratt se encuentra en una posición privilegiada para dar opiniones sobre electrificación.

El manifiesto de Pratt

Bajo el título “El carbono es nuestro enemigo: usemos todo lo que tenemos para combatirlo”, Pratt explica por qué todavía necesitamos a los vehículos híbridos para “maximizar nuestro suministro limitado de baterías y reducir la huella de carbono”. Destaca el alto coste de producir una batería, y recuerda que su fabricación también consume recursos naturales y genera gases de efecto invernadero.

Esta reflexión le lleva a su Tesla Model X como ejemplo de lo que no se debe promover sistemáticamente. Como todos los Tesla, el Model X es un vehículo 100% eléctrico de grandes distancias. Sin embargo, si solo vamos a recorrer 50 km al día para ir y volver del trabajo, tener que recargarlo cada noche no tiene ningún sentido medioambiental. La cosa no mejora en un recorrido largo: “la mayor parte del tiempo, el 90% de las celdas de su batería no están haciendo ningún bien, y el carbono se reduciría mucho más si hiciéramos trabajar más a las celdas en otros tipos de vehículos electrificados”.

“Rara vez echamos gasolina en mi RAV4 Primer PHEV [un híbrido enchufable], que tiene una batería la sexta parte de grande que el Model X”, continúa Pratt. Esto significa que, “por la misma inversión en baterías que nuestro único Model X, otros cinco clientes del RAV4 Prime podrían reducir también su huella de carbono”. En otras palabras: unas pocas celdas en muchos coches resultan más eficientes que muchas celdas concentradas en unos pocos vehículos. «Esto es particularmente importante porque, en la actualidad, es difícil reciclar los tipos de baterías usados en los eléctricos puros», insiste Pratt.

Sí a los coches 100% eléctricos… pero sin pasarnos

Pratt no desecha totalmente los vehículos eléctricos, sino que entiende que cada solución ayudará a reducir las emisiones a un perfil de usuario diferente. Por ejemplo, ello puede depender de la infraestructura de carga en cada región, o de sus fuentes de generación de electricidad. Afirma que tanto él como Toyota creen que sería “un tremendo error que los gobiernos prescriban soluciones estrechas, como insistir en que todos los vehículos sean eléctricos puros”. En cambio, lo mejor sería “permitir que los fabricantes innoven con una variedad de trenes de potencia, y que los conductores escojan el que se adapte mejor a sus circunstancias”. Pratt sostiene que, en todos los terrenos, la variedad de soluciones tecnológicas ha sido la mejor vía para la lucha contra el cambio climático; mucho mejor que concentrarnos solamente en una alternativa.

Aun así, Toyota espera que, para el año 2030 un 15% de sus ventas en EE.UU. sean de vehículos 100% eléctricos; pero están convencidos de que, si realmente quieren contribuir a conservar el planeta, no deben limitarse a producir coches con esa arquitectura.

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