Prueba a fondo

Toyota C-HR híbrido

El peculiar SUV urbanita de Toyota no sólo es un concept fabricado en masa. Es, además, uno de los escaparates tecnológicos de la marca japonesa.

Antes de empezar, qué debes saber sobre el Toyota C-HR:

Que es híbrido: Está construido sobre la plataforma TNGA del Prius o el Auris Hybrid. También comparte con aquéllos el propulsor 1.8 VVT-i que, junto al motor eléctrico, ofrece una potencia conjunta de 122 CV. Esta mecánica -la única disponible en España- le permite disfrutar de un poderoso argumento, el distintivo ECO de la DGT. En breve se sumará una versión, también híbrida, pero con un motor 2.0 y 180 CV.

Que es difícil de clasificar: Con 4,36 metros de largo podría considerarse un compacto, pero sus 1,79 metros de anchura le asemejan más a un urbano. Para complicarlo más, la existencia del RAV-4 como SUV medio le obligaría a ocupar el lugar de un todo camino pequeño, rivalizando con el Peugeot 2008 o el Nissan Juke… aunque carezca de aptitudes camperas.

Imagen de un Toyota C-HR aparcado en un aeropuerto

Que está muy bien equipado: El acabado Advance Plus incluye todos los asistentes que puede incorporar este modelo, dejando como único opcional las funciones avanzadas para el navegador Touch & Go, que valen 1.100€. Nuestra unidad de pruebas traía, además, extras estéticos como el Pack Sport -por 1.300€- y el color Azul Santorini, que cuesta 625€. En total, el precio de uno idéntico estaría en 32.575€ sin promociones.

El C-HR está hecho sin complejos para la gente de hoy. Al igual que su estética, su tecnología no deja indiferente a nadie

Por lo general, los fabricantes de automóviles suelen diseñar sus concept cars sin pensar en llevarlos a producción. La historia del C-HR comenzó como uno más de ellos en el Salón del Automóvil de París de 2014. Sin embargo, el éxito del prototipo animó a Toyota a concederle una oportunidad en el mercado, y lo lanzó en 2016 con unos retoques mínimos en su estética.

Dentro de la gama híbrida de los japoneses, es quizá el más personal de todos. Su estética puede gustarte -o no-, y es posible que no tenga el espacio que necesitas… pero sí la tecnología que esperas.

Maestro de la hibridación

A estas alturas, nadie puede cuestionar el liderazgo de Toyota en este campo. No en vano, fueron los primeros en anticiparse a las tendencias actuales con el primer Prius, lanzado en Japón en 1997.

La actual generación toma como base un bloque gasolina de 1,8 litros, que se sirve de una técnica ideada nada menos que… en 1882. Y es que el ciclo Atkinson -pensado para obtener la máxima eficiencia energética en las máquinas del siglo XIX– se ha convertido en los últimos años en el mejor aliado de los motores híbridos, los cuales necesitan optimizar al máximo su funcionamiento para minimizar sus emisiones de CO2.

Unido a él se encuentra un propulsor eléctrico de 61 kW que es capaz, incluso, de mover el vehículo por sí solo… siempre que la batería tenga carga suficiente. En caso contrario, el motor de combustión actuará como generador y la recargará.

Para controlar el conjunto tienes una transmisión automática CVT con una única velocidad hacia delante, marcha atrás y una función -representada con la letra ‘B’– que añade fuerza de retención si necesitas, por ejemplo, bajar un puerto de montaña.

Aunque -sobre el papel- este sistema es simple, dominarlo te llevará un periodo de aprendizaje, especialmente si es tu primer híbrido. En el panel de instrumentos encontrarás -donde debiera estar el cuentavueltas- un indicador de conducción ecológica que te ayudará a entender su funcionamiento.

Así, si quieres circular -hasta los 40 km/h- en modo eléctrico, deberás mantener la aguja en la parte ‘ECO‘. Por el contrario, en las incorporaciones tendrás que acelerar a fondo, lo cual la colocará en el tope de la zona ‘POWER’. Y cuando sueltes el pedal por completo, entrará en la posición ‘CHG’ para indicarte que está regenerando la batería con la inercia.

Tras probarlo a fondo, creemos que el acelerador podría estar algo mejor calibrado para utilizar cómodamente el sistema: en apenas 3 cm de recorrido del pedal, el indicador pasa rápidamente de un extremo a otro. Como solución puedes mitigar este efecto cambiando a los modos de conducción Normal o Sport, dejando el Eco para cuando quieras buscar récords de autonomía.

En definitiva el C-HR está pensado para un entorno urbano y llano, dentro del cual puedes desplazarte, casi únicamente, con electricidad. Si lo sacas de ahí no es un coche incómodo -ni mucho menos-, pero prepárate para oír los ‘gruñidos de protesta’ del motor al hundir el pie derecho.

En buena compañía

Si vives en Madrid o Barcelona, estarás acostumbrado a verlo a primera hora de la mañana. Y es que este modelo es una solución ideal para miles de personas que sólo pueden llegar al trabajo por carretera.

Con la cámara de visión trasera y la alerta de tráfico cruzado, salir marcha atrás para incorporarse a la circulación del barrio no supondrá ningún problema. Y si algún peatón despistado invade la calzada, el radar frontal lo detectará y la frenada automática detendrá el vehículo.

Ya en la autovía, seguir las líneas del pavimento es fácil con el asistente de mantenimiento de carril. Pero si tienes que cambiar al de al lado, los sensores de ángulo muerto te dirán cuándo hacerlo sin peligro.

En las retenciones, el control de crucero adaptativo te librará del tedioso trabajo de acelerar y frenar al ritmo de los demás. Y gracias a su función Stop & Go no tendrás que preocuparte por los atascos, porque el C-HR recuperará la velocidad desde cero cuando el camino esté despejado.

De vuelta a casa, la oscuridad de la noche no es un obstáculo para la iluminación automática. Ésta incluye el control de las luces de carretera, lo que evita que puedas deslumbrar a quien se aproxime en dirección contraria.

Y tras un duro día de trabajo, ¿por qué no dejar que el vehículo estacione solo? El C-HR puede hacerlo con su sistema Park Assist. Una vez termine la maniobra, coloca la palanca de cambios en posición de ‘aparcamiento’ y el freno de mano eléctrico se aplicará automáticamente.

Ya sólo tienes que recoger tus cosas, salir del coche y acariciar la manilla de la puerta para despedirte de él… y también para cerrarlo, gracias a su llave inteligente. Otro día más en la oficina.

Un ciudadano respetable… y bien conectado

El protagonista indiscutible en el salpicadero del C-HR es su sistema multimedia Touch 2 & Go. En este modelo dispone de una pantalla de 8 pulgadas rodeada, por ambos lados, de varios sensores capacitivos que dan acceso directo a las funciones principales.

Entre ellas incluye, como viene siendo ya habitual en los híbridos de Toyota, un completo ordenador de viaje que, además, te permitirá visualizar en tiempo real el funcionamiento del sistema.

El navegador se beneficia de la tecnología de TomTom para los mapas y el guiado. «Sigue» bien los movimientos del coche y ofrece algunos detalles de los dispositivos portátiles de la compañía, como la ubicación de radares fijos o los pictogramas que te marcan la salida en la autopista. Si lo deseas puedes, incluso, elegir una vista 3D para el mapa.

En el apartado de conectividad el sistema tiene una gran carencia: no es compatible con Android Auto y CarPlay. No obstante, si emparejas tu smartphone por Bluetooth, cuando pulses el botón del volante para el control por voz hablarás directamente con Ok Google o Siri.

La función de telefonía ofrece las opciones acostumbradas, como el acceso a la agenda de tu móvil o el teclado virtual. Cabe destacar la calidad de sonido en las llamadas, de las mejores que hemos podido probar hasta ahora.

Además, gracias a las funciones avanzadas puedes utilizar tu dispositivo como módem WiFi y conectar el sistema a Internet. Esto es imprescindible para acceder a los servicios online del C-HR.

Para el Touch 2 & Go, la marca ofrece -previo registro en el portal Mi Toyota- actualizaciones de mapas y diversas aplicaciones. Algunas de ellas amplían las capacidades del navegador, como Coyote o TomTom Places. Otras son curiosas, como un minijuego que pone en la pantalla un vaso de agua virtual… y te reta a conducir suavemente para no derramar una sola ‘gota’.

También podrás contar con Aha, una app que agrupa el contenido multimedia que elijas -como música, vídeos o podcasts– en una sola lista de reproducción o ‘emisora’.

Por último, si eres audiófilo el sistema JBL es una adición obligatoria. Su amplificador de 8 canales ofrece hasta 676 vatios de sonido cristalino, canalizado a la perfección a través de 8 altavoces y un ‘subwoofer’. Nuestra unidad de pruebas disponía, además, de la compatibilidad con archivos FLAC.

Y si lo que quieres es sorprender a tus amigos, puedes utilizar el modo Demo. Esta opción replica en el interior del coche las sensaciones de un auditorio o un macroconcierto al aire libre.

En suma, el Toyota C-HR es uno de esos coches en los cuales merece la pena pagar más por tenerlo ‘full equipe’. Ofrece un buen compendio de conectividad, economía y ayudas al conductor que -conforme transcurra la vida comercial del modelo- sólo puede ir a mejor.

VALORACIONES
Conectividad
8,5
Asistentes a la conducción
8
Tecnología de confort
8
Tecnología de entretenimiento
7
Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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