Movilidad

¿Te comprarías un coche… que no pudieras conducir?

Por lo general, se piensa en los coches autónomos como la piedra angular de los vehículos compartidos del mañana. ¿Existe alguna alternativa? ¿Y si pudieras tener uno para tu uso exclusivo?

Imagen de un Jaguar i-Pace autónomo

Como bien sabes ya, el futuro de la automoción no sólo será silencioso… Será, también, un futuro que no podrás conducir, pues los coches no dejarán de aumentar su dotación de automatismos hasta que alcancen el punto de la autogobernanza.

La ‘cara dulce’ de este fenómeno -especialmente, si la conducción no es plato de tu gusto- es que el automóvil pasará, entonces, a convertirse en un siervo del hombre. Esta característica es uno de los ‘caballos de batalla’ de las compañías de ‘car sharing’, las cuales buscan en esta tecnología una manera de aumentar exponencialmente su cuota de mercado.

Pero el hecho de que miríadas de transportes automatizados compartidos circulen por las calles no quiere decir que no exista lugar para el coche particular, aún cuando no pueda disfrutarse a un volante que ya no existirá. Esto último no es opinión de quien suscribe, sino de los consumidores británicos cuyo pensamiento ha recogido la consultora Neckermann en su último informe.

Tu propia ‘cápsula’ de movilidad

Bajo el título “Being Driven: A study on human adoption and ownership of autonomous vehicles”, el sondeo plantea -como premisa básica- que la ‘doble transición’ hacia un coche autónomo y compartido quizá sea demasiado drástica para los usuarios.

Y es que, tras entrevistar a más de 3.000 personas, un 75% no se encuentra especialmente cómodo con la idea. No obstante, el 60% estaría dispuesto a cambiar de opinión si pudiesen disponer del mencionado coche en propiedad exclusiva.

Estos datos contrastan fuertemente con la apreciación generalizada de la industria, mediante la cual se consideraba que el núcleo central de la movilidad serían los servicios de ‘robotaxis’ compartidos. La lejanía del concepto para la sociedad de masas -pues aún quedan años para la autonomía total a nivel comercial- y la merma de prestigio debido a no tener vehículo en propiedad -algo arraigado todavía entre los británicos- parecen apuntar a que aún no estamos listos para la movilidad del futuro.   

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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