Ataques

Sustos de Halloween: coches que se paralizan por ‘fantasmas’

En esta semana de Halloween, un estudio ha señalado que también los coches se pueden asustar por los 'fantasmas'. De hecho, podrían quedarse completamente paralizados.

Imagen del salpicadero de un Tesla Model 3 con unos fantasmas proyectados en su pantalla central

Unos investigadores de ciberseguridad han descubierto que es posible modificar el comportamiento de ciertos sistemas de asistencia a la conducción -ADAS– mediante unos fotogramas proyectados hacia el coche de forma casi imperceptibles.

En teoría, los ADAS están diseñadas para ayudar al conductor recibiendo información del entorno e interpretándola. Algunos de esos asistentes trabajan con información visual, reconociendo señales de tráfico o la figura de peatones, coches u otros usuarios de la vía.

Pero estas ayudas tienen un problema que han descubierto expertos de la Universidad Ben Gurion del Negev en Israel. Este fallo consiste en que las ADAS se pueden engañar si delante de la trayectoria del coche aparecen imágenes digitales que recreen esas figuras que el coche sabe reconocer.

Los investigadores han denominado a estas imágenes digitales como ‘fantasmas’. Ellos definen a este tipo de ‘espectros’ como “un objeto visual sin profundidad que se utiliza para engañar a los ADAS y hacer que estos sistemas perciban el objeto y lo consideren real“. Y han creado ‘fantasmas’ de diversos tipos: mediante un proyector o a través de una pantalla digital -por ejemplo, una valla publicitaria-. Estas imágenes se hacen a partir de un objeto 3D -por ejemplo, peatón, automóvil, camión, motocicleta, señal de tráfico- y se exponían delante de los vehículos para estudiar cuál era la respuesta de un ADAS ante ellos.

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Foto: Ben Nassi.

¿Cómo han reaccionado las ADAS ante los ‘fantasmas’?

El primer experimento se llevó a cabo con un Tesla Model X con el piloto automático activado. Los investigadores manipularon una valla publicitaria luminosa de esas tan habituales en las carreteras. ¿Qué hicieron con ella? Incrustar, dentro de un anuncio, señales de tráfico fantasmas entre fotograma y fotograma. De esa forma, entre las imágenes de una hamburguesa se van colando varias señales de tráfico que son leídas por el Tesla. Y el coche reaccionó ante este estímulo como si se tratasen de señales genuinas y se detuvo porque así se lo mandaba una falsa señal de ‘STOP’.

El mismo Tesla Model X también se ‘asustó’ cuando los investigadores proyectaron sobre el suelo la figura de un hombre. El vehículo la interpretó como a una verdadera persona y redujo su velocidad de 29 km/h a 22 km/h.

Otro experimento del grupo israelí que van en la misma línea ya se publicó el año pasado. Entonces, los investigadores pusieron a prueba al Mobileye 630 PRO, un producto que, por menos de 700€, proporciona algunas ayudas a la conducción a los vehículos que no cuentan con ellas. Entre otras, incluye advertencia de salida del carril, aviso de colisión frontal o reconocimiento de señales.

El equipo instaló el Mobileye en un Renault Captur y acopló un proyector a un avión no tripulado para proyectar señales de tráfico sobre la fachada de un edificio que estuviese en la ruta de paso del Renault. De esta forma, querían comprobar si el sistema las consideraba como parte de la señalización vial de la calle o las ignoraba.

En el vídeo difundido por el equipo se ve cómo el sistema interpreta como verdadera una señal falsa de limitación a 90km/h proyectada. En realidad, el límite estaba en 30km/h.

¿Cómo evitarlo? Con cazafantasmas

Para que los sistemas de los vehículos sean capaces de distinguir estas falsas imágenes de auténticos peligros o señales en la carretera, los investigadores han creado un sistema al que llaman ‘Cazafantasmas’. Dicha tecnología tiene en cuenta varios factores, como la profundidad, la luz y el contexto alrededor de una señal de tráfico percibida. Entonces, el sistema evalúa con esa información si la imagen de una señal de tráfico es real. 

Sin embargo, Ben Nassi, uno de los investigadores, explica en Wired que este sistema de prevención no es perfecto. Además, concluye que su investigación muestra la dificultad inherente en tomar decisiones de conducción autónoma incluso con múltiples sensores.

J.M. de la Torre
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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