Prueba a fondo

Subaru Forester Hybrid

Tras convertirse a la 'moda SUV', el Forester se adentra en la siguiente tendencia -la de la ecología- con esta variante híbrida. ¿Demasiados cambios en poco tiempo... o puede con todo este Subaru?

Imagen frontal del Subaru Forester Hybrid

Qué debes saber sobre el Subaru Forester Hybrid

Que es un modelo con cierta trayectoria. El primer Subaru Forester vio la luz en 1997, como un ‘station wagon’ con tracción integral y ciertas capacidades ‘off-road’. Estas dos cualidades le han granjeado una relativa popularidad, especialmente en los ambientes rurales. La actual generación continúa la línea establecida en 2009, año en el cual adoptó una filosofía SUV mucho más familiar.

Que ya sólo puede ser híbrido. En el catálogo español, las opciones tradicionales de combustión han desaparecido desde la irrupción de la variante Hybrid. Ésta emplea el 2.0 bóxer gasolina ya conocido, añadiendo un propulsor eléctrico que aporta 16 CV por su cuenta. En total, la potencia conjunta se queda en 150 CV.

Que viene sobradamente equipado. La versión Executive Plus de la prueba es la más completa de las tres que componen la gama. Incluye prácticamente ‘de todo’: control de crucero, cámara de visión trasera, mantenimiento de carril, techo panorámico, tapicería de cuero… Sin olvidar la pintura metalizada -con ocho tonos a elegir-, tiene actualmente un precio de 39.500€ según la web de la filial española de Subaru.

“A decir verdad, el Hybrid parece ‘el Forester perfecto’: mantiene lo bueno del gasolina anterior -su fiabilidad-, dejando fuera sus defectos como, por ejemplo, sus elevados consumos.”

Qué duda cabe de que los tiempos cambian… y no poco. Antaño, el Subaru Forester se podía permitir el lujo de ser un curioso automóvil ‘de nicho’: una ‘ranchera’ -dicho con cariño- que usaba gasolina -cuando la lógica ya dictaba diésel- y con una tracción integral que muy pocos clientes llegaban a aprovechar por completo.

Pero el futuro nunca llega, hasta que es demasiado tarde. En un momento en que las grandes marcas ordenaron ‘cerrar filas’ -allá por 2009-, a Subaru no le quedó otra que ‘moderar’ al Forester… y comenzó por convertirlo en un SUV. Y como tal se ha mantenido en sus tres últimas generaciones.

En el último año, la presión de las normativas sobre emisiones ha empujado a la firma de la constelación a darle otra ‘vuelta de tuerca’ al modelo con la introducción de la nueva motorización híbrida. Y -quizá- ha encontrado la clave que le faltaba.

Imagen posterior del Subaru Forester Hybrid

Porque, a decir verdad, el Hybrid parece ‘el Forester perfecto’: tiene lo bueno del gasolina tradicional -su fiabilidad-, pero deja fuera sus defectos como, por ejemplo, sus elevados consumos.

Mecánica: un esquema que convence

Desde el primer kilómetro, el sistema e-Boxer facilita -y fomenta- la práctica de una conducción ‘eco’ y confortable. Pero, si lo necesitas, puedes obtener el máximo rendimiento al instante con sólo hundir el pie derecho.

Mención especial merece el mecanismo de recuperación de energía, muy potente en las deceleraciones y -más aún- en las frenadas. Apenas unos pocos metros de cuesta descendente bastan para recargar una parte significativa de la batería.

Diagrama motor del Subaru Forester Hybrid

En cuanto a los modos de conducción, son varios aunque ‘desperdigados’. En el pedestal central -tras el selector del cambio- tienes un mando giratorio con los habituales para tierra, barro o nieve.

Por su parte, el motor eléctrico ofrece un ‘EV Mode’ capaz de impulsar el vehículo por sí solo, siempre y cuando el nivel de carga sea el adecuado. No obstante, su mayor utilidad -pues se desactiva al pasar de 40 km/h- la encontraremos a la hora de maniobrar, donde basta con levantar el pie del freno para moverse bien sin tener que tocar el acelerador.

Por último, en el volante encontramos el botón del ‘Subaru Intelligent Drive’. Este sistema integra una modalidad ‘Inteligent’ capaz de establecer una perfecta circulación ‘a vela’ -imprescindible para alcanzar buenos consumos-, y un modo ‘Sport’ más orientado al dinamismo… que queda algo fuera de lugar en un coche que no está hecho para correr.

Asistentes: no te quita el ‘ojo’ de encima

Lo primero a destacar de las ayudas a la conducción del Forester es lo bien integradas que se encuentran bajo el sistema EyeSight. Esta ‘suite’ centraliza toda la información que recibe de cada cámara y sensor presente en el coche.

Sistema EyeSight del Subaru Forester Hybrid
Escaneo EyeSight del Subaru Forester Hybrid

Su influencia alcanza al control de crucero, al asistente de mantenimiento de carril… y, en especial, al detector de fatiga para el conductor. De hecho, cada vez que accedas al interior, el Forester te ‘escaneará’ para conocerte mejor… y calibrar esta alerta de atención y cansancio en función de tus datos biométricos.

Justo tras el volante, en la parte superior del salpicadero -donde, en nuestra opinión, también podría haber figurado un ‘Head-Up Display’-, el sistema dispone una serie de testigos luminosos de control que te indican, en todo momento, el estado de su funcionamiento.

Y por encima -en la zona del parabrisas-, marca diferencias con sus rivales al emplear dos cámaras frontales en una instalación que apenas ‘roba’ espacio. Estas últimas abarcan una gran extensión, y ‘leen’ con rapidez toda clase de líneas sobre el asfalto, incluso si su pintura se encuentra relativamente ‘desgastada’.

ADAS del Subaru Forester Hybrid

Continuamos con un control de crucero inteligente que funciona con extrema suavidad, anticipándose a los cambios de ritmo del tráfico. Lo único que quizás podríamos reprocharle es la brusca aceleración que ejerce cuando necesita adaptarse a una velocidad programada muy superior a la presente.

Una pequeña incomodidad, compensada en parte con un buen detalle de ergonomía: los mandos del sistema en el volante te permiten tanto alargar como acortar la ‘distancia de seguridad’ programada.

El asistente de mantenimiento de carril -que incorpora la función de permanencia en el centro del mismo- te deja ‘jugar’ bastante con la trazada entre las líneas. Pero, si abusas de su permisividad, recibirás una potente advertencia acústica y un llamativo mensaje gráfico en la minipantalla del panel de instrumentos.

Algo similar ocurre cuando entran en acción los detectores de ángulo muerto, los cuales poseen un campo de detección extenso y sin fisuras. Nuevamente, los pitidos de aviso se vuelven fundamentales para abortar la maniobra antes de que se produzca… con potenciales fatales consecuencias.

Interior del Subaru Forester Hybrid

Lo cierto es que, en términos generales, la ‘capacidad sensorial’ ha cumplido con nuestras expectativas. Los de aparcamiento -delanteros y traseros- aportan una confianza más que necesaria, dadas las dimensiones del modelo. Su margen de seguridad es, asimismo, relativamente amplio: en la posición de pitido continuo, aún quedan entre 5 y 10 cm hasta el impacto.

Volvemos del tacto a la vista, en este caso la trasera. La cámara posterior ofrece una amplia perspectiva, y una buena calidad de imagen que puede ajustarse en su propio menú de opciones. Como ya es costumbre, las líneas virtuales giran al mismo tiempo que el volante.

Aquí nos ha llamado la atención una curiosa cámara complementaria, situada bajo el retrovisor derecho. Ésta ofrece una perspectiva de ese mismo lateral, que puede ayudarte a maniobrar sin miedo cerca de cualquier obstáculo. No obstante, una vista virtual en 360º -que ya incluyen rivales como el Toyota RAV4sería ideal.

Rematamos el capítulo con algunos ligeros defectos que hemos encontrado. El primero es el freno de mano eléctrico, el cual debería poder sincronizar su activación y desactivación al introducir o quitar la posición ‘P’ de la transmisión. Otro de ellos es la ‘superpoblación’ de botones que sufre el volante. En este punto, no vendría mal un repaso a su ergonomía…

Conectividad: mejor de lo que aparenta

‘Clásico’ será la palabra que se repita constantemente en tu cabeza cuando accedas al habitáculo del Subaru Forester. Todo está donde acostumbra a estar, lo cual es bueno… pero le añade una carga de seriedad algo excesiva a un coche de vocación tan familiar.

Pantalla AWD del Subaru Forester Hybrid
Climatización en el Subaru Forester Hybrid

Prueba de ello es la pequeña pantalla de la parte superior del salpicadero. Heredera de los antiguos ‘displays sabelotodo’ de la década pasada, contiene múltiples páginas con información a todo color que -además- queda bien a la vista mientras conducimos.

Pasamos ahora a la central, que alberga en sus ocho pulgadas el sistema multimedia. Su tacto y respuesta son buenos, siendo de agradecer -en una manipulación ‘a tientas’- el pitido que devuelve cada pulsación. Aunque, si ése es el caso, te apañarás mejor con los siete botones físicos de acceso rápido y las dos moletas giratorias.

Home sistema multimedia del Subaru Forester Hybrid

En la pantalla, la ‘home’ se compone de varios iconos que sirven -al igual que los botones antes mencionados- como ‘atajos’ a las principales funciones. Con una diferencia, y es que puedes colocarlos donde quieras, añadir los que creas que faltan… o suprimir los sobrantes.

Los gráficos son de buena calidad… pero -como viene siendo habitual en los coches japoneses- con un aspecto anticuado que no ‘enamora’. La estética es, por tanto, el único defecto destacable en un sistema que nos ha sorprendido gratamente, una vez superado el escollo de esa primera impresión.

Telefonía en el sistema del Subaru Forester Hybrid

Y es que -a falta de probar el navegador original, no presente en la unidad- ninguna funcionalidad posee defectos de consideración. Emparejar tu smartphone a través de Bluetooth es casi tan sencillo y rápido como conectarlo a través de Android Auto o Apple CarPlay. En ambos casos, las llamadas se escuchan ‘alto y claro’.

Por su parte, el asistente vocal -sin ser una ‘IA alemana’– cumple con su tarea, y tampoco presenta una fraseología complicada de aprender. Si utilizas un iPhone mientras conduces, hará un ‘ejercicio de modestia’… y dejará su puesto a Siri y su función ‘Eyes Free’.

Reproducción de audio en el sistema del Subaru Forester Hybrid

Terminamos con el equipo de audio, el cual despliega hasta seis altavoces. La calidad de la escucha se sitúa en la media, sin defectos notables como ruidos parásitos o estridencias. No obstante, dado el buen acabado -y el alto precio- del Forester, nos hubiese gustado que Subaru ofreciera una opción superior. Firmada, ya puestos, por algún especialista nipón como Nakamichi o Fujitsu Ten.

Como buen modelo importado desde Japón, los acabados que Subaru España ofrece para el Forester son ‘paquetes cerrados’. Las únicas opciones aquí son la pintura metalizada -cuyo importe es de 650€- y los accesorios originales del catálogo de la marca, el cual goza de gran variedad.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
7
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8
TECNOLOGÍA DE CONFORT
7.5
TECNOLOGÍA DE ENTRETENIMIENTO
6.5
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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