Tecnología HC

¿Son complejas de usar las pantallas táctiles de los coches?

Cada vez más coches equipan una pantalla táctil. Pero la marina de los EE.UU. va contra esa tendencia y las está eliminando de sus buques porque las considera peligrosas y difíciles de usar. ¿Se replican esos riesgos en los vehículos?

Hace dos años, un destructor de la marina estadounidense y un barco mercante colisionaron frente a la costa de Singapur. ¿El resultado? 10 marineros muertos. ¿La causa? Según la investigación, los encargados de los mandos del buque de guerra no estaban familiarizados con los controles del barco, integrados en un sistema de pantallas táctiles, por lo que no pudieron controlar el navío.

Debido a ese incidente, la Armada norteamericana ha anunciado que comenzará a instalar aceleradores físicos y sistemas de control del timón tradicionales, instados por la preferencia mayoritaria de la flota de volver a los controles mecánicos y abandonar las pantallas táctiles. Todo porque estos sistemas resultan “complejos”.

Pantallas táctiles en los coches

Salvando las distancias en términos de complejidad y funcionalidad, entre los coches actuales también se han extendido las pantallas. Prácticamente, cualquier función del coche -exceptuando las relacionadas con su propio manejo en circulación- puede manejarse desde uno de estos equipos, desde el sistema de infoentretenimiento hasta la conexión con el smartphone, pasando por los controles de la climatización.

La ausencia de un control físico obliga a navegar por varios menús hasta dar con el elemento deseado. ¿Supone esto una distracción y, por tanto, un peligro para la seguridad vial? ¿Es difícil acostumbrarse a manejarlas? En HackerCar hemos probado muchos coches para poner a prueba su tecnología. Por supuesto, también nos hemos fijado en las pantallas táctiles. ¿Quieres saber cómo han funcionado?

Coches asequibles

Que los modelos urbanos de nueva factura incluyan casi todos una pantalla táctil habla mucho de la democratización de esta tecnología. Varios de ellos han pasado por nuestro CarLab, entre los que se encuentra el Ford Fiesta Active.

Ford Fiesta Active

Imagen interior del Ford Fiesta Active

La experiencia de uso de su ‘tablet’ de 8 pulgadas de tamaño fue, en general, satisfactoria. Así, en la prueba indicábamos que “La sensación de los dedos al tocar es muy buena, y responde con agilidad a las pulsaciones. Sólo hemos notado un ligero retardo -de manera puntual- con temperaturas inferiores a 5º. El menú principal plantea una mitad superior -la más amplia- para las funciones más utilizadas, como el navegador. El resto se distribuyen en la barra de la parte inferior. En líneas generales, los menús son sencillos -lo que permite familiarizarse con ellos rápidamente- y la información, concisa”.

Suzuki Swift GLX

También analizamos el sistema del Suzuki Swift, que destacaba por incluir botones físicos que daban acceso a los ajustes generales, a activar el asistente por voz o a regular el volumen. De esta última función criticamos que, si bien “es precisa”, “puede llegar a distraerte si la utilizas mientras conduces. Es mejor recurrir a los mandos en el volante, que son muy intuitivos”.

Imagen del sistema multimedia del Suzuki Swift SHVS

Sin embargo, también aplaudimos que, en general, la interfaz era muy fácil de dominar: “Está dividida en cuatro áreas, cada una de ellas identificada con un color. Gracias al generoso tamaño de los cuadrantes, es muy fácil tocar donde debes para acceder a la función que quieres”.

Gama media

Subiendo el nivel de coche, sube también la calidad y el número de pantallas que rodean al conductor. Ya no solo se encuentra este sistema en la consola central. También tiene presencia en el cuadro de instrumentos, reemplazando las tradicionales agujas por una pantalla totalmente personalizable que muestra mucha información.

Peugeot 508 GT

Debido a que estos últimos sistemas no son táctiles, no son tan proclives a causar distracciones -salvo que decidas personalizar la información mostrada mientras circulas. Mejor hacerlo en parado-. Incluso pueden ayudar a ver más allá de lo que el ojo humano posibilitaría. Es el caso del Peugeot 508 que pasó por nuestro CarLab. Esa unidad equipaba un sistema de visión nocturna que funcionaba bastante bien. Pero no hay que verlo como un sistema que permita olvidarte de lo que ves a través del parabrisas para conducir mirando a la pantalla, sino como un dispositivo adicional de alerta para avisarte de algún riesgo que ni siquiera con las luces de leds verías.

En cuanto a la pantalla táctil de la consola central del 508, su comportamiento durante la prueba fue poco fluido y presentaba peculiaridades como sonidos de confirmación o de salida de un menú.

Skoda Superb L&K

Otra berlina que equipaba pantalla táctil central y cuadro de instrumentos digital a la que probamos a fondo fue el Skoda Superb L&K, acabado tope de gama. En su momento, destacamos su display central de 9,2”, que ofrecía la información “con total nitidez y sin reflejos”.

Detalle de la pantalla central del Skoda Superb

Del menú principal del sistema de navegación nos llamó la atención el “buen equilibrio entre facilidad de uso y estética agradable, lo que te permite sacarle el máximo partido al sistema desde la primera vez que lo utilices”.

Además, ofrecía una sensibilidad táctil “muy bien calibrada, y el dispositivo reacciona casi inmediatamente a tus pulsaciones. Y sólo con acercar o alejar la mano de la pantalla podrás mostrar u ocultar una barra de opciones adicional en la parte inferior”.

Modelos premium

Son los buques insignias de marcas con pedigrí. Presumen de equipar las últimas tecnologías que han desarrollado sus fabricantes. Entonces es de esperar que ofrezcan pantallas por doquier con las que controlar prácticamente todos los sistemas del vehículo. ¿Esta apuesta por la tecnología habrá convertido a las pantallas en complejos sistemas difíciles de utilizar?

VW Touareg

En el caso del Volkswagen Touareg que probamos, llamaba la atención su pantalla -¿o televisión?- de ¡15 pulgadas!. De las más grandes que puedes encontrar ahora mismo en el mercado. Todo para ofrecer el sistema multimedia más potente de la marca: el Innovision, que presenta un planteamiento a caballo entre un smartphone y una tableta digital.

Ilustración del sistema HUD del VW Touareg

¿Lo más sorprendente? El 90% de lo que se ve en la pantalla es interactivo. Como comentamos en la prueba, “si tocas la imagen del asiento izquierdo -o la del derecho- accederás a sus ajustes eléctricos. Si lo repites con el número de la temperatura, desplegarás un selector para cambiarla. Y si no te gusta el reloj virtual, ¡desliza el dedo por encima y podrás cambiarlo por otro!”.

Además, nos pareció que “su pantalla de cristal, además de ofrecer una calidad gráfica exquisita, tiene un tacto magnífico y con una respuesta inmediata”.

Más allá de la personalización, otro pilar básico del Innovision es la capacidad de controlarlo mediante gestos. Sin embargo, ese es precisamente el punto flaco del sistema. En la prueba explicábamos que “en teoría, con mover tu mano cerca de ella puedes realizar acciones como ‘pasar de página’. El inconveniente es que el umbral de detección del movimiento es muy reducido. Esto implica que -en la mayoría de los intentos- la función no reaccione, bien porque has sido demasiado rápido, o bien porque lo has hecho muy cerca… o muy lejos. Tampoco es raro soltar la mano derecha del volante y activar -sin ni siquiera rozar el botón- involuntariamente alguna opción de la barra lateral del menú”.

Audi A8

Si una sola pantalla en el centro del salpicadero se te queda corta, el Audi A8 saciará tu sed de digitalización. Presenta dos: un display principal de 10,1 pulgadas, más otro secundario, ubicado más abajo, de 8,6”. El de la parte superior es el que gobierna prácticamente todo dentro del vehículo; al primer golpe de vista, veremos que tiene cinco botones siempre visibles, que son: Home -para ir al inicio de todos los menús-, radio, media -para las distintas fuentes de imagen y sonido-, teléfono y navegador-. Aparte de eso, también podemos utilizar esta pantalla para realizar ajustes en el vehículo, acceder a un tutorial que responde dudas del coche, manejar apps útiles como las que nos informan del tiempo y las noticias, establecer diferentes perfiles de usuario…

Imagen del salpicadero de un Audi A8 con su cuadro de mandos digital

En cuanto a la pantalla inferior, se centra en la mayoría de funciones que puedes llevar a cabo con el climatizador, si bien también incluye teclas para funciones que no tienen nada que ver, como la que desconecta el sistema stop/start del motor, la que pliega o sube la persiana trasera, el que desconecta el HUD, el que apaga la pantalla principal o, incluso, el que desactiva la función de mantenimiento dentro del carril.

Durante la prueba en nuestro CarLab, no le pudimos poner ninguna pega a ninguna de las dos pantallas por claridad, sencillez de manejo o distribución de los menús. Gracias, en parte, a que disponen de un tratamiento antirreflejos y antihuellas. Como curiosidad, nos llamó la atención que “cada vez que el usuario toca sobre la pantalla, para confirmar que esta ha recibido la orden, emite un pequeño pulso mecánico -efecto que se consigue mediante un electroimán- al tiempo que por los altavoces se escucha un leve click”.

Conclusión

Una vez analizadas algunas de las pantallas que han pasado por el CarLab de HackerCar, las conclusiones son variadas: la calidad del funcionamiento de las mismas y su ergonomía depende bastante del modelo en cuestión.

La buena noticia es que es imposible que se produzca en el mundo del automóvil un accidente como el percance marítimo mencionado al inicio de este artículo. Pero más que por la ergonomía de las pantallas -que algún fallo tienen-, se debe a que, de momento, a través de ellas aún no es posible controlar los movimientos físicos del coche, como acelerar o girar, como sí era el caso del buque militar.

En general, todos los displays analizados ofrecen un buen resultado y las pegas son leves. ¿Dónde está el mayor peligro para la seguridad de los usuarios? En que el conductor quiera manejar determinados parámetros en marcha. Ahí sí que podría crearse una situación de riesgo. Por ejemplo, intentando encontrar una función concreta navegando por los diferentes menús.

Por eso, parece necesario que, de momento, mandos de funciones básicas como los de la climatización o el volumen de la radio sigan estando disponibles de forma física. Al circular, siempre es más sencillo manejar un botón que una superficie de cristal.

Y, ante la duda, pide ayuda a tu acompañante… o al control por voz.

He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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