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COVID19: ¿acelerará el desarrollo de las ciudades inteligentes?

La pandemia ha obligado a las grandes ciudades a estar constantemente reorganizando la forma de desplazarse por ellas. Algo en lo que puede ayudar la tecnología... y que puede adelantar el futuro.

Futuro de las smart cities

Las urbes atraviesan, por culpa del coronavirus, una revolución en su forma de estructurarse, gestionarse y maniobrar: desde aceras socialmente distanciadas hasta un menor uso del transporte público. La vida en la ciudad se está adaptando a una nueva normalidad. Los ciudadanos están cambiando la forma y el horario en que van al trabajo, los autobuses están reduciendo su capacidad y servicio, y más ciclistas están tomando las carreteras.

Tecnología que impulsa la revolución

Para que las urbes gestionen estos cambios, la tecnología es clave. Una ciudad inteligente requiere una amplia gama de tecnologías que trabajen en conjunto para permanecer interconectadas y comunicar problemas y soluciones

La evolución de la ciudad inteligente, en lo que se refiere a la movilidad, gira en torno a tres áreas clave: mejores datos sobre carreteras, sistemas de control en tiempo real para la infraestructura existente y la futura intersección de las tecnologías de vehículos y flotas con la infraestructura.

Con el Covid-19 los patrones de viaje se vuelven menos predecibles

Un ejemplo notable que surgió durante la crisis del Covid-19 en Londres ha sido el barco Uber: ahora se puede reservar el servicio a través de su aplicación y viajar por el río y la carretera, utilizando vehículos eléctricos compartidos, para crear un entorno más fluido, sostenible y ecológico, mientras ayuda a mantener el distanciamiento social. Esto requiere el uso de varias tecnologías, incluidas IoT, nube, sensores e IA.

Con el Covid-19 también se ha visto que los patrones de viaje se vuelven menos predecibles, lo que disuelve el concepto de “hora punta”. Por eso, los sensores de inteligencia artificial pueden ayudar a controlar las señales de tráfico, monitorear el flujo del tráfico y proporcionar datos numéricos anónimos para evaluar las rutas de viaje activas para ciclistas y peatones. Una “unión inteligente” en pleno funcionamiento hace todas estas cosas en una. Esto contará con la ayuda de una nueva red 5G, que será fundamental para la siguiente etapa de la ciudad inteligente y el IoT, lo que permitirá más sensores conectados y un procesamiento más rápido de conjuntos de datos más grandes en la nube.

El efecto Covid-19 en todo el mundo

Estos datos están ayudando a los ayuntamientos a evaluar dónde se necesitan intervenciones y reaccionar ante los cambios en los patrones de viaje. Los sensores ahora se están utilizando para monitorear la demanda de viajes, observando picos y modos de viaje y congestión, datos que se usan para reevaluar cómo las autoridades operan sus carreteras, transporte y espacios públicos. En Oxford, por ejemplo, los sensores han ayudado a evaluar los cambios en los patrones de desplazamiento y los hábitos de ciclismo. Esto ha ayudado a las autoridades a ajustar los servicios de transporte y priorizar a los ciclistas.

Este deseo de promover los viajes activos y desarrollar formas flexibles, multimodales y sostenibles de movilidad urbana se ha convertido en una ambición global. Durante el cierre, París y Bogotá anunciaron el despliegue de ‘ciclovías corona’ temporales emergentes, de 50 km y 35 km respectivamente, utilizando carriles para automóviles preexistentes, y muchas otras ciudades adoptaron estrategias similares. El Data Hub establecido en Corea del Sur significaba que estaba bien preparado para permitir el rastreo de contratos y evitar un bloqueo total.

El deseo de promover los viajes activos y desarrollar formas flexibles, multimodales y sostenibles de movilidad urbana se ha convertido en una ambición global

En este punto, debemos decidir como sociedad sobre el equilibrio entre la privacidad y el acceso a los datos para estos fines, como podemos ver en los primeros argumentos sobre la aplicación NHS Trace-and-Trace -personalmente, mi punto de vista siempre ha sido que la privacidad debe ganar esa pelea-.

La ciudad de Seúl continúa liderando los mecanismos de ‘movilidad verde inteligente’, como la implementación de automóviles sin conductor y la entrega de productos mediante robots. Y en Rotterdam, la ciudad ha trabajado con su autoridad de transporte -RET- para proporcionar bicicletas, bicicletas eléctricas y e-scooters como modos alternativos de viaje, acompañados de una aplicación que les dice a los usuarios la forma más rápida y fácil de completar un viaje. Estos ejemplos son solo una muestra de las innovaciones y cambios que se están produciendo en todo el mundo.

El futuro está pasando ahora

Imagina un viaje con algunas de las tecnologías que mencionamos: sales de tu casa y entras en una nueva ‘zona de poco tráfico’, que da prioridad a los peatones y ciclistas, con aceras amplias y frondosas. Allí disfrutas de un paseo seguro con un aire más limpio. Al llegar a la estación de bicicletas/e-scooters recién instalada, trazas tu ruta utilizando tecnología geoespacial, comunicándose a través de la nube para hacerle saber la mejor ruta a seguir y qué estaciones de bicicletas tienen espacios libres.

Ahora recorres el carril bici recién instalado que existe debido a los sensores inteligentes controlados por IA, que han proporcionado datos anónimos a las autoridades sobre dónde hay una demanda latente de estos carriles. Al llegar al muelle, reservas un barco a través de una aplicación, que te conecta con un vehículo autónomo eléctrico que te recogerá al desembarcar.

Los cruces inteligentes te permiten fluir sin problemas a través de la ciudad, utilizando sensores de inteligencia artificial y la red 5G para comunicarse y evaluar el flujo de tráfico, la congestión y la seguridad, marcando alertas para vehículos autónomos para precursores de accidentes, como peatones que cruzan la carretera en esquinas ciegas. Además, los sensores extraen energía del mobiliario urbano, que a su vez reciben energía de paneles solares y parques eólicos.

Llegas al centro de la ciudad y caminas a través de una zona flexible, solo para peatones, después de las 5 p.m., que se abre después de que sensores detecten un aumento en el flujo de multitudes. De esta forma, llegas con facilidad y sin carbono a tu destino. 

Si bien parte de esta visión permanece más distante, muchos de estos conceptos, y muchos más no mencionados, se están implementando en estos momentos.

El futuro llega más rápido y la tecnología proporciona los medios para darle forma

No hay duda de que el Covid-19 está demostrando ser un catalizador del cambio. El futuro llega más rápido y la tecnología proporciona los medios para darle forma. Podemos esperar que los viajes sean más ecológicos, más interconectados, con menos tiempo de espera y más fluidos. La infraestructura de la ciudad se adaptará a los viajes activos, con zonas flexibles solo para peatones y rutas en bicicleta, y servicios de transporte público que podrán adaptarse a los picos cambiantes de los flujos de multitudes.

Usando inteligencia artificial y otras tecnologías, las ciudades ahora se están volviendo instantáneamente reactivas al movimiento a su alrededor. Trabajan hacia un ecosistema holístico y anónimo de tecnología y zonas urbanas, que ayuda a todos los modos de transporte y movilidad a negociar su camino a través de una metrópolis en constante cambio.

*Artículo escrito por Mark Nicholson y escrito originalmente en Smart cities world.

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