Prueba a fondo

Seat Tarraco Xcellence Plus

Para averiguar el futuro de una marca, sólo tienes que fijarte bien en sus últimas novedades. En el caso de Seat, hay que empezar elevando la vista hasta la cúspide de su gama. ¿Qué tecnologías destacan en el actual 'patriarca' de la firma española?

Imagen frontal del Seat Tarraco

Qué debes saber sobre el Tarraco Xcellence Plus:

Que es un todo camino de gran tamaño, construido sobre la misma plataforma MQB-A2 que da ‘cuerpo’ al VW Tiguan Allspace y al Skoda Kodiaq. Mide 4,73 m de longitud, por 1,83 de anchura y 1,67 de altura. Hasta la reciente presentación del nuevo León, era el único modelo cuya estética mostraba los nuevos cánones de la marca como -por ejemplo- la ‘barra Led’ que une las ópticas traseras.

Que es ‘lo más de lo más’ de Seat: Situado por encima de su pariente Ateca, supone el cierre superior de la gama de Martorell. A consecuencia de ello, goza de los motores más potentes -como el 2.0 TSI que equipa esta unidad- y de todas las tecnologías que puede ofrecerte la marca.

Que no son pocas: De serie, el acabado Xcellence Plus -el más completo de todos- incluye elementos como la regulación adaptativa de la velocidad, asistentes para mantenerte en tu carril, iluminación completa en Led, portón trasero con función ‘manos libres’ o un ‘hotspot’ WiFi. Pero hay todavía más en la lista de opcionales, de los cuales casi todos estaban presentes en nuestra unidad de pruebas. Esta última añadía también dos ‘extras’ estéticos: la distintiva pintura metalizada ‘Dark Camouflage’ -una tonalidad verde oscuro, por 1.154€-, y unas llantas de 20 pulgadas por 1.009€. Si lo quieres idéntico, su precio total aproximado -incluyendo promociones vigentes al cierre de esta prueba- es de 50.348€.

“Tras tus primeros quince minutos a bordo del Tarraco, lo más normal es que experimentes sensaciones parecidas a las que tendrías en sus primos de marca alemanes. Y es que su calidad y sus tecnologías se codean no sólo con las de sus principales rivales… sino, también, con las de sus parientes premium”.

Si en algo se parecen las marcas de coches a las personas es, por encima de todo, en que también se las juzga por lo que hacen. O, mejor dicho, por lo que producen… o no producen. Y es que hay firmas criticadas hasta la extenuación por los puristas, como Seat. En su caso, los ‘palos’ hacia la marca española suelen venir por su desinterés en poseer un ‘buque insignia’ dentro de su gama.

Como si se hubiesen propuesto descargar de razones a tan reaccionarios opinadores, los de Martorell iniciaron el curso 2019 con una firme declaración de intenciones: superarse a sí mismos en todos los aspectos. Tal pronunciamiento tenía la forma de un gran SUV, el cual habría de marcar el nuevo rumbo a seguir. Su nombre -a pesar de salir elegido en una moderna encuesta online– tenía una milenaria raíz hispánica: Tarraco, el vocablo latino que originalmente reconocía a la ciudad de Tarragona.

Y lo cierto es que se ha convertido en el mejor representante que podía tener Seat en la actualidad. Sintetiza la mejor tradición de ‘alta gama’ de la firma -desde el 1500 hasta el Exeo, pasando por el 131 Diplomatic-, triunfando sobre sus ancestros en tanto en cuanto que aprovecha la tendencia actual de los todo camino para alcanzar la repercusión que aquéllos no pudieron conseguir.

Imagen posterior del Seat Tarraco

Tras tus primeros quince minutos a bordo del Tarraco, lo más normal es que experimentes sensaciones parecidas a las que tendrías en sus primos de marca alemanes. Y es que su calidad y sus tecnologías se codean no sólo con las de sus principales rivales… sino, también, con las de sus parientes premium del Grupo Volkswagen.

El más ‘atento’ de la clase

Empezando por el consabido capítulo de las ayudas a la conducción, nos encontramos con un control de crucero inteligente que funciona con mucha suavidad, incluso si se ve obligado a realizar reducciones o recuperaciones severas de velocidad.

Parte de este ‘carácter’ viene dado por la ‘prudencia’ de su radar frontal: cuando el espacio frente al vehículo se despeja, siempre toma un breve tiempo antes de acelerar. Esto se hace para evitar que una intrusión imprevista de otro vehículo -por ejemplo, desde el carril de al lado- cause un desastre.

Aunque lo último es poco probable, ya que el radio de detección está perfectamente calibrado y -a diferencia de lo que sucedía en el VW Touareg– abarca todo el paragolpes delantero. En clave similar, la función ‘Stop & Go necesita de tu aprobación -con un toque de acelerador- para relanzar el coche.

Otra posibilidad interesante -que también ofrece el limitador de velocidad– es la de vincular su programación a los límites marcados en cada vía. Esta proeza no sería posible sin el lector de señales de tráfico el cual, además de dichos límites, reconoce el inicio y el fin de las prohibiciones de adelantamiento. No obstante, para disfrutar de esta función con todo detalle, deberás añadir su ‘widget’ en el panel de instrumentos virtual.

Virtual Cockpit alternativo del Seat Tarraco

Este ‘Virtual Cockpit’ no nos pilla de sorpresa -pues es un ‘viejo conocido’ procedente del Ateca-, pero ello no nos impide recalcar, una vez más, lo altísimamente personalizable que es.

Admite tres modos de visualización, en función de la mayor o menor relevancia que quieras darle a la información que te muestra: navegación, radio y multimedia, telefonía o datos de viaje y conducción. En la vista más ‘clásica’ propone dos ‘relojes’, en cuyos núcleos se puede -además- añadir ‘widgets’ como el anteriormente mencionado.

Digital Cockpit del Seat Tarraco

Desconocemos si Seat ha pretendido homologar al Tarraco como un vehículo de nivel SAE 2, pero lo cierto es que nos da una idea bastante aproximada de lo que podrían ser sus futuros modelos semiautónomos. Todo se debe a la perfecta integración del control de crucero con el asistente de mantenimiento de carril… y el llamado ‘asistente de atascos’, el cual te ahorra las infinitas arrancadas y paradas de las congestiones de tráfico.

Con el volante en las manos, deja la sensación de que interviene con la mezcla idónea de firmeza y suavidad para no ‘forzar’ tu rumbo y ayudarte a mantenerlo. Además, la cámara frontal del parabrisas tarda muy poco en leer las líneas de la carretera.

Donde este SUV saca mejor nota es en todo lo que ‘no puedes ver’ mientras conduces. Un ejemplo: su detector de ángulo muerto -a diferencia de lo que parece ‘normal’- sí detecta las motocicletas que pasan muy cerca del lateral. Un mérito que provoca el sonrojo de rivales más caros y equipados. Como colofón la alerta de tráfico cruzado posterior es capaz de frenar el coche si detecta que, aun aproximándose un vehículo hacia tu posición, continúas maniobrando hacia atrás.

Interior del Seat Tarraco

El análisis de la ‘sensibilidad’ del Tarraco no quedaría nunca completo sin sus sensores de aparcamiento. La red -que recorre todo el contorno de la carrocería- tiene un buen alcance, siendo capaz de detectar la proximidad de bordillos algo bajos. Su rango de aviso es conservador: con el pitido continuo, aún te quedan en torno a 10 cm hasta el obstáculo.

Como complemento, ofrece una cámara de visión trasera cuya calidad está en la media. En cuanto a la vista 360º -que se puede ‘monopolizar’ en la pantalla con un toque en el botón de la consola central-, si bien el esquema de proximidades y las líneas predictivas de maniobra -las cuales aparecen superpuestas a la imagen real- pueden ser útiles, tal vez estorben un poco a la hora de tomar referencias para maniobrar.

Dicho esto, podrías pensar que la ‘visión’ del Tarraco no es perfecta. Al menos, en la noche sí lo es: sus faros ‘full Led’ -que nos vamos a ‘cansar’ de ver en los próximos Seat- alumbran como si fuese de día. Además, incorporan la conexión automática de las luces de carretera.

Detalle del selector DCC del Seat Tarraco

Un extra muy interesante -por lo mucho que influye en su versatilidad en carretera- es el llamado ‘Control de Chasis Adaptativo’ o ‘DCC’. Es la pareja ideal de los seis diferentes modos de conducción -Normal, Eco, Sport, Offroad, Snow e Individual-, en función de los cuales altera parámetros como el tacto de la dirección, la respuesta del acelerador, el tarado de la suspensión o los puntos de cambio de la transmisión automática DSG. Gracias a ambos sistemas, este todo camino puede ser el perfecto coche familiar… o hacerte -casi- creer que estás ‘volando bajo’ a lomos de un auténtico GTI.

Bien pensado… y mejor conectado

A pesar de -como ya hemos dicho antes- lo mucho que comparten entre sí, cada SUV del Grupo Volkswagen plantea una solución distinta para su sistema multimedia.

Sistema multimedia del Seat Tarraco

La de Seat con el Tarraco ha sido la más simple… y la más efectiva: una pantalla de 8 pulgadas con dos moletas -que ayudan muchísimo para el control del volumen y otras tareas- y ocho botones capacitivos. El tacto de estos últimos es bueno, y la resolución de los gráficos sólo puede calificarse como magnífica. Admite control gestual, aunque -al igual que en el VW Touareg- tiene un funcionamiento caprichoso.

La pantalla central también amplía la información del Virtual Cockpit con dos conjuntos adicionales de ‘relojes virtuales’. Por un lado están los ‘Sport’ -que muestran las temperaturas de aceite y refrigerante- y, por el otro, los ‘Offroad’ -con inclinómetro y gradaciones de ataque y salida-, perfectos para las salidas por el campo.

Panel Sport del Seat Tarraco
Panel Offroad del Seat Tarraco

La conectividad con tu smartphone estará adecuadamente cubierta, sea cual sea tu dispositivo. Podrás utilizar tanto Android Auto como Apple CarPlay y Mirror Link. Si ‘andas mal’ de batería, tienes en la bandeja inferior un cargador inalámbrico que, además, amplifica la señal GSM del teléfono. Y si no puedes vivir sin Internet, tienes un punto de acceso WiFi con capacidad para conectar hasta ocho dispositivos.

Por su parte, el sistema de audio Beats -con 9 altavoces, subwoofer y 400 vatios de potencia- es compatible con iPod, incluso si se trata de modelos antiguos. Y, desde luego, marca diferencias apreciables de calidad entre archivos MP3 y FLAC. Incorpora un ecualizador -con varios canales- que está muy bien para el deleite de los eruditos de la alta fidelidad… pero no le vendrían mal unos ‘presets’ adaptados a los estilos musicales más comunes.

Sistema multimedia del Seat Tarraco

Para terminar, una curiosidad que ya no es común: el sistema dispone de una memoria interna con función ‘jukebox’, y capacidad de unos 12 GB. Mediante un menú, se pueden importar archivos de música desde unidades USB o tarjetas SD. Si, por el contrario, quieres importarla desde un CD -que deberás introducir en la unidad de la guantera-, éste deben contener las canciones en MP3 y estar grabado como un ‘CD de datos’.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
8.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
9
TECNOLOGÍA DE CONFORT
8.75
TECNOLOGÍA DE ENTRETENIMIENTO
8.5
Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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