Concepts y prototipos

Rolls-Royce Boat Tail: la tecnología de ser artesano

Rolls-Royce recibe los primeros calores estivales con lo mejor que sabe hacer: un descapotable que no tiene réplica en el mundo. No, en serio: es único. Verás porqué...

Imagen frontal del Rolls-Royce Boat Tail

Comenzar a crear automóviles a partir de carruajes determinó que su origen como máquina estuviera aparejado al máximo lujo. El lujo, a principios del siglo XX, de lo nuevo y revolucionario. El lujo de poder elegir un vehículo completamente adaptado a tu gusto -gustos nobles o burgueses, claro-, y con la certeza de que será una pieza única.

Conforme a lo anterior, recayó en los ‘coachbuilders’ -que vendría a significar ‘carroceros’, aunque no hay término exacto en español- la responsabilidad de dar forma a los sueños de sus potentados mecenas. El paso del tiempo convertiría a muchos de ellos en las marcas que hoy conocemos… pero unos pocos prefirieron permanecer fieles a sus tradiciones. Por ejemplo, Rolls-Royce.

Para la elitista firma británica, cada coche que construye debe ser una joya a los ojos de su futuro propietario. De ahí que no exista un catálogo de opciones como tal; tan solo ponte cómodo… y dile lo que quieres exactamente al asesor comercial. ¿Lo más gracioso? La marca aún cree que puede ofrecerte algo mucho más ‘personal’. Lo acaban de crear, y lo llaman -muy apropiadamente- ‘Coachbuild’.

Una ‘calesa’… del siglo XXI

Esta nueva división se presenta, efectivamente, como un ‘regreso a las raíces’. Y debuta con un vehículo muy apropiado para los tiempos que vienen.

Imagen posterior del Rolls-Royce Boat Tail

Su nombre es Rolls-Royce ‘Boat Tail’, y es un encargo ‘a medida’ de un cliente anónimo, quien ha llegado a pagar 23 millones de euros por él. Posiblemente, tome la base del descapotable Dawn… pero estaría tan ‘transformada’ que es imposible reconocerlo.

Especialmente, en la parte trasera, donde rinde honores a su nomenclatura. Una zaga ligeramente puntiaguda -similar a la popa de un yate moderno-, con un ‘portón’ posterior en madera… que se abre en dos mitades yuxtapuestas, revelando un receptáculo con dos botellas de champán -y copas para cuatro personas-, cubitera, servilletas, taburetes y hasta una sombrilla desplegable. Lo ideal para montar una fiesta de categoría en cualquier parte.

Detalle del Rolls-Royce Boat Tail

En el apartado tecnológico, en un coche como éste -que ya posee el marchamo de ‘el más caro del mundo’- los sistemas que solemos mencionar -como el control de crucero, la frenada automática de emergencia o el asistente de mantenimiento de carril- se dan por incluidos. Lo que sí llama la atención en el Rolls-Royce Boat Tail es el reloj que protagoniza el centro del salpicadero. En realidad, son dos: uno de caballero y otro de señora, firmados por Bovet 1822 ydiseñados para ser llevados también en la muñeca.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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