Tecnología HC

La última novedad de Xpeng fabricada en serie no tiene cuatro ruedas, sino ‘dos piernas’

El fabricante de vehículos eléctricos XPeng ha dado un paso sorprendente durante un evento celebrado en China. En Guangzhou, esta forma mostró su nueva creación, bautizada como Iron... pero que no es un coche, sino un robot humanoide que acaba de salir de la línea de producción.

Foto del nuevo robot humanoide de Xpeng junto a uno de sus coches

Con este hito, la compañía china se convierte en el primer fabricante de automóviles que traslada sus procesos industriales al ámbito de la robótica humanoide -lo que supone dar un paso más hacia ese futuro en el que puede haya ‘un robot en cada hogar’-. En relación al método de fabricación, XPeng ha adaptado sus líneas de montaje de automóviles para producir robots con estándares de calidad equivalentes a los de sus vehículos eléctricos.

Más del 80 % de los procesos están automatizados, y la compañía asegura que el sistema de control de calidad es idéntico al que aplica en sus coches. El robot Iron, que literalmente ‘caminó’ fuera de la línea de producción durante su presentación, marca el salto de la fase de prototipo a la fabricación en serie, un hito que hasta ahora ninguna empresa había alcanzado en el campo de los humanoides de propósito general.

El proyecto se enmarca dentro de la estrategia Physical AI de XPeng, que busca integrar Inteligencia Artificial avanzada en sistemas físicos -desde coches y taxis autónomos hasta robots y drones-. Iron está diseñado como una plataforma versátil capaz de aprender y mejorar mediante interacción con el entorno. Su estructura combina una columna vertebral biónica, materiales flexibles y una piel sintética con sensores táctiles, lo que le permite moverse con una naturalidad inédita en este tipo de dispositivos.

Dispone de 76 grados de libertad en todo el cuerpo y 21 en cada mano, lo que le otorga una destreza comparable a la humana. En su interior, tres procesadores Turing AI desarrollados por la propia XPeng proporcionan una potencia de cálculo de 2.250 TOPS, suficiente para ejecutar tareas complejas sin depender de procesamiento en la nube.

A consecuencia de todo lo anterior, la compañía planea utilizar los primeros ejemplares de Iron en sus propias instalaciones corporativas antes de iniciar la comercialización en China y otros mercados en 2027. El robot no está concebido para una función específica -como ensamblar piezas o atender clientes-, sino como una plataforma general capaz de desempeñar múltiples tareas según las necesidades del entorno en el que se encuentre. XPeng afirma que su diseño modular permitirá adaptar el software y los componentes físicos para distintos usos, desde asistencia en fábricas hasta servicios en espacios públicos.

El lanzamiento de Iron ha coincidido con una fuerte inversión en el negocio de robótica de XPeng, que recientemente recaudó 837 millones de euros en una ronda de financiación liderada por IDG Capital y con participación de Tencent y Alibaba. La operación situó la valoración de la división en más de 5.860 millones de euros, lo que refleja el interés de los inversores por esa convergencia entre automoción y robótica. Según el presidente de la compañía, He Xiaopeng, «este paso es pequeño, pero abre una nueva categoría de producto que no tiene precedentes».

En relación al contexto global, XPeng se suma así a la carrera iniciada por Tesla con su robot Optimus y seguida por Hyundai y Mercedes-Benz, que también exploran la integración de Inteligencia Artificial y movilidad. Sin embargo, la apuesta de XPeng destaca por su enfoque industrial: construir primero la fábrica antes de definir los usos comerciales.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.