Compras inteligentes

Renault Clio GLP

Lleva el motor 1.0 turbo de gasolina preparado para usar gas.

Imagen tres cuartos delantero de un Renault Clio GLP

Los vehículos de gas siguen siendo interesantes alternativas para ahorrar combustible… sin el desembolso económico que pueden ser suponer los modelos híbridos enchufables o los eléctricos. Hemos decidido comprobar sus ventajas.


Entre las firmas más populares hay varias que apuestan por el gas para impulsar sus vehículos, sea el metano o el gas licuado. Este último es el carburante al que recurren varios modelos de Renault y Dacia. La apuesta se ha centralizado en coches muy populares, que añaden a un precio de venta ajustado las ventajas de utilizar GLP -por ejemplo, su coste es claramente inferior al litro de gasolina y, al menos de momento, llevan aparejada la etiqueta ‘ECO’ de la DGT-.

En este caso, hemos decidido centrarnos en el Clio como compra inteligente por muchas y buenas razones, como iremos viendo. La primera, que se trata de un coche moderno, de última generación y que prácticamente desde el principio ha dispuesto de la opción de gas para completar una gama en la que no faltan los gasolina y diésel clásicos e, incluso, una variante híbrida conocida como E-Tech.

imagen interior Renault Clio GLP

La segunda, que a diferencia de otras marcas, en el caso del Clio llevar una instalación que le permita utilizar gas no le impide mantener todas sus características de coche de gasolina, principalmente, un buen depósito de combustible de 32 litros. De esta forma, si recurres a ambos combustibles, puedes cubrir distancias que pueden alcanzar los 900 km, algo poco habitual en los urbanos que no son diésel.

Pero empecemos por lo más sencillo, y quizá lo más importante: el precio. Con el acabado Zen, el segundo más completo para el Clio descontando el RS Line, su precio de tarifa oficial es de 19.610 euros, es decir, exactamente mil euros más que la misma versión pero sin la preparación para utilizar GLP.

Con el descuento oficial para todos los compradores, el precio se queda en 18.260 euros, mientras que con todas las promociones -por ejemplo, por financiar con la marca- el precio es de unos ajustados 14.716 euros, mientras que la variante convencional apenas si cuesta 300 euros menos, de tal forma que para hacer kilómetros, ahorrando casi desde el principio, la alternativa GLP es muy interesante.

¿Y a qué tienes derecho por ese precio? Luego veremos las características del coche en sí, pero cuenta con el sistema multimedia Easy Link con la pantalla de 7″ -dispositivo del que hicimos una review en vídeo-, cuadro de mandos con la parte central digital, asistente de mantenimiento de carril, asistente de frenada automática…

También es un coche plenamente conectado, concretamente mediante una tarjeta SIM, lo cual le permite, entre otras cosas, disponer de llamada de emergencia E-Call -para que el coche llame de manera automática al 112 y diga su posición en caso de que sufras un accidente- así como poder vincularse con su propietario a través de una app en el teléfono móvil.

Otras ventajas que ofrece son las actualizaciones automáticas que, por ejemplo, permiten que la cartografía del navegador nunca quede desfasada. Por otro lado, puedes buscar direcciones en Google mediante palabras clave, por lo que encontrar un destino resulta muy sencillo.

Y eso no es todo: también cuenta con lector de señales de tráfico, luces y limpiaparabrisas con encendido automático, climatizador, sensores de ayuda al aparcamiento en la parte trasera…

De todas formas, si quieres ver de todo lo que es capaz este modelo en cuanto a tecnología, tendrás que acudir a ciertas opciones. Un buen ejemplo es el Pack Navegación Premium Bose que, como su nombre indica, añade sistema de navegación, un potente equipo de audio, control de aparcamiento en la parte delantera y la versión más completa del sistema multimedia, con la vistosísima pantalla vertical de 9,3″. El precio en conjunto es de 920 euros, de tal forma que merece la pena.

Incluso por 1.400 euros hay otro pack más completo; no lleva el audio Bose, pero sí el cuadro de mandos digital, el conjunto de cámaras 360, los faros de leds, el selector de modos de conducción, la radio digital…

Por lo demás, también puede contar con cargador inalámbrico para móviles compatibles -por 120 euros- o el detector de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores por 100 euros.

Como para llegar muy lejos

Como decíamos anteriormente, uno de los grandes alicientes de esta versión es que gracias a la tecnología GLP y al uso del gas licuado del petróleo, las autonomías que puede llegar a alcanzar este modelo son muy interesantes. Y como tales, hablamos de un coche que frente a los convencionales 750-800 km de autonomía, esta versión del Clio se puede plantar –al menos con los datos oficiales- en cerca de 900 km.

Para empezar, durante nuestra prueba, los 18 kg del depósito de gas pueden proporcionarte suficiente alcance como para recorrer cerca de 400 km por autovía/autopista. Una vez que se acaban ‘las reservas’, el Clio comienza a utilizar la gasolina -aunque tú también puedes hacerlo en el momento que desees- y así recorrer otros 500 km adicionales sin mayor probema. A poco que seas cuidadoso con los acelerones, podrías plantarte en los mil kilómetros.

Por cierto, que la base de motor escogida es el 1.0 turbo tricilíndrico asociado a la tracción delantera y a la caja de cambio manual de cinco velocidades. Este propulsor no tiene un sonido muy sugerente, pero sus 100 CV cunden y permiten viajar, sin problemas, en un viaje largo.

Para hacerse una idea, la velocidad máxima declarada es de 188 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 12,5 segundos. Son datos correctos, porque esta generación del Clio es mejor en todo que las anteriores y eso ha tenido su repercusión en el peso, que parte desde los 1.253 kg.

Buenas sensaciones en el interior

La actual generación de este modelo urbano es muy atractiva. Aunque la plataforma es nueva, el aspecto general del coche recuerda al de su antecesor; con todo, el modelo actual tiene un tamaño de 4,05 m de largo, prácticamente 1,8 m de ancho y 1,44 m de alto. El interior es suficiente para cuatro adultos, además de ofrecer un maletero de 340 litros.

Lo que más llama la atención del interior son dos cosas. La primera es que la sensación de calidad es muy buena, los tonos oscuros, los plásticos de tacto agradable y el funcionamiento de los mandos ayuda a esa sensación, que se suele decir, de ‘coche grande’. Nuestra unidad no contaba con el cuadro de mandos digital, pero sí con el sistema multimedia de 9,3″ que seguimos considerando uno de los mejores del segmento -supera sin duda al de los Seat Ibiza, VW Polo, Opel Corsa o Ford Fiesta, por poner un ejemplo-, sobre todo porque es muy visual, recuerda mucho a las tablets que tenemos en casa.

La postura de conducción es cómoda, con un asiento que dispone de una regulación en altura con un recorrido muy amplio, un volante de tamaño adecuado y una palanca del cambio que se ha situado muy a mano. La ergonomía general es buena, hay pocos mandos y la mayoría de funciones se concentran en la pantalla. El cuadro de mandos resulta claro y sencillo de entender.

Imagen tres cuartos trasero del Renault Clio

Por lo demás, aparte del rendimiento mecánico, esta versión se asienta en la plataforma CMF-B, es decir, una versión acortada de la que puede llevar un Mégane… o un Scénic. Eso explica su buena calidad de rodadura y pisada, siendo un coche que viaja sin problemas a alta velocidad sin ninguna sensación de nerviosismo. Los frenos tienen muy rendimiento en un uso normal.

A modo de resumen, si estuvieses buscando adquirir un Clio de gasolina de potencia intermedia, a pongo que tengas una estación de servicio de GLP cerca de su casa o trabajo, esta versión del urbano de Renault puede resultar muy interesante porque su precio es muy ajustado y vas a notar el ahorro en combustible desde el primer momento. De hecho, en estos momentos, el litro de sin plomo 95 en nuestro país es de 1,30 euros litro, mientras que el del GLP es de 0,726, quedándose en casi la mitad.

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  1. por qué no dicen que el sistema GLP montado provoca la carencia o deshabilitación del ORDENADOR DE A BORDO y otras informaciones como el BALANCE DE TRAYECTOS, CTA. KMTS. PARCIALES, INFORMACIONES DE MANTENIMIENTO ETC…en un coche anunciado como súper eficiente y ecológico y de cara a un tipo de cliente o usuario muy específico, no sé yo si suprimir estas funciones (cosa que otras marcas con otros equipos de gas GLP no hacen) es lo más apropiado..YO CREO QUE NO

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