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Qué tecnologías van a revolucionar el mundo del automóvil en 2020

Los coches están cambiando como no lo habían hecho nunca antes. Las tecnologías hacen cada más prescindible al conductor... y eso lo cambia todo a la hora de diseñar el vehículo.

Imagen de una persona mirando un coche futurista tras unas cortinas
Audi at CES Las Vegas 2020

A lo largo de la historia, la industria del automóvil siempre ha sido una de las más receptivas a las nuevas tecnologías. Desde que Henry Ford creó Ford a principios del siglo XX, la tecnología ha cambiado la forma en que se fabrican, operan y mantienen los automóviles.

El crecimiento de la tecnología autónoma

El mayor cambio que ya ha ocurrido en la industria automotriz como resultado de la tecnología es el de la autonomía. Los fabricantes están en el proceso de desarrollar automóviles autónomos a gran escala.

La mayoría de los automóviles modernos cuentan con sistemas autónomos como el frenado de emergencia autónomo -AEB-. Los sistemas AEB usan tecnología de radar, cámaras y LIDAR para evaluar el camino por delante y resolver posibles colisiones. Estos sistemas generalmente informan al conductor que se necesitan medidas para evitar una colisión futura, y luego, si no se toman medidas, AEB frenará en nombre del conductor.

Otro sistema autónomo, que apareció recientemente en el coche de Google, es el software de interpretación para usuarios de la carretera. Este sistema ha sido programado para interpretar el comportamiento común en la carretera de otros conductores. Los descriptores de forma y movimiento permiten a la unidad central de procesamiento de automóviles tomar decisiones inteligentes en respuesta a los movimientos de otros usuarios de la carretera.

El sistema es lo suficientemente sofisticado como para poder determinar si los usuarios de la carretera circundante son automóviles, bicicletas o motocicletas en función de su velocidad y sus patrones de movimiento. Los sensores láser han permitido que la tecnología autónoma desarrolle una comprensión sobre el movimiento de vehículos a su alrededor.

La clave: el radar

El control de crucero adaptativo de Audi es un ejemplo de un sistema con función incorporada de parada y marcha. Se necesita la colaboración de 30 unidades de control para analizar el entorno del vehículo. Este sistema regula la velocidad de acuerdo con la distancia entre el automóvil del conductor y el vehículo que va adelante hasta los 250 km/h.

Dos sensores de radar en la parte delantera del vehículo permiten al sistema juzgar la distancia y los usuarios pueden personalizar la velocidad a la que el sistema acelera. El sistema es bastante limitado con respecto a la desaceleración. Dichos sistemas de control de crucero son capaces de brindar apoyo proactivo a los conductores, pero no son completamente autónomos.

En el mercado actual, el BMW Serie 7 tiene la capacidad de estacionarse sin la intervención del propietario. Del mismo modo, en 2015 Google comenzó a probar automóviles sin conductor con tecnología de detección remota. Lo logró montando un láser en el techo para generar un mapa 3D del área circundante para navegar automáticamente.

La creciente importancia de los sistemas de control de crucero y los sistemas de estacionamiento automático en la Serie 7 de BMW indican que los sistemas totalmente autónomos serán la próxima fase natural en la revolución de la tecnología de los automóviles.

Mayor interactividad para el usuario

A medida que los ordenadores se han vuelto más importantes para la producción en masa de automóviles, la capacidad de interactividad del usuario ha aumentado enormemente. Hoy, cada automóvil producido tiene algún tipo de ordenador a bordo que controla una amplia gama de funciones.

Muchos de estos sistemas permiten al usuario controlar el GPS, el control de crucero y la temperatura del vehículo e incluso las emisiones de escape. Esto ha aumentado el nivel de interactividad del usuario disponible para los conductores de todo el mundo.

Hoy, los conductores pueden introducir un destino en el GPS del coche y analizar el vehículo para identificar cualquier problema con sus subsistemas. La interactividad con el usuario está presente desde el momento de diseñar el vehiculo.

Tras la revolución de los smartphone, la industria del automóvil introdujo tableros inteligentes, y los automóviles utilizaron tabletas integradas que permiten a los usuarios leer sus mensajes telefónicos y reproducir música a través del estéreo con una interfaz.

Tecnologías de automóviles inteligentes

Tecnologías como Apple CarPlay y Android Auto permiten a los usuarios disfrutar de la funcionalidad de un teléfono sin tener que cogerlo con la mano. En la práctica, esto significa que las personas pasarán mucho menos tiempo mirando sus teléfonos, ya que podrán interactuar con una interfaz más grande: la pantalla central de su coche.

A pesar de esto, interactuar con un ordenador de a bordo sigue distrayendo al conductor. Para seguir poniendo favoreciendo la interactividad del usuario, los fabricantes implementan características como el control de gestos, una tecnología que permite a los usuarios tomar el control de sus radios mediante el uso de gestos con las manos.

En el BMW Serie 7, un pequeño sensor en el panel de control del techo monitorea el área frente a la pantalla para leer sus gestos. Con el control de gestos, este vehículo puede cambiar el volumen con un movimiento circular de la mano y responder o descartar llamadas telefónicas deslizándola hacia la izquierda o la derecha. Los usuarios también tienen la oportunidad de crear sus propias configuraciones personalizadas si es necesario.

La autonomía y la interactividad definen el futuro

Si el aumento en la interactividad del usuario y las características autónomas ha revelado algo, es que la industria del automóvil sigue comprometida con la idea del automóvil autónomo. A medida que los sistemas autónomos se hagan cargo de la conducción, los consumidores esperarán que los coches ofrezcan más interactividad con ellos en el momento de viajar.

Es lógico pensar que cuanto menos tiempo los conductores pasen ‘conduciendo’, más tiempo querrán interactuar con la tecnología a bordo. Es por eso que desarrollar y mejorar tecnologías autónomas en automóviles es el futuro. Ya sea color de rosa o no, es una historia diferente.

*Artículo escrito por Giles Kirkland y publicado originalmente en Oponeo.

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