Concepts y prototipos

¿Qué ocurrirá cuando los coches piensen por sí solos?

De momento, estamos asistiendo a los orígenes de una tendencia que puede cambiar tu futuro completo: la de los coches inteligentes. ¿De qué será capaz un coche como este Audi, capaz de pensar y tomar decisiones?

Imagen de un coche inteligente comprobando el entorno

Seguro que la has visto en tu día a día, aplicada a cosas tan sencillas como el asistente virtual -tipo Siri, Alexa, Cortana o Google Assistant- de tu móvil. Incluso has pensado qué podría ser capaz de hacer si se combinase con un androide de aspecto humano, como en la película ‘El hombre bicentenario’.

Pero lo que queda claro es que la Inteligencia Artificial -IA- apenas está empezando a echar a andar. Y el día que comience a correr, habrá que replantearse muchas cosas. Por supuesto, muchas de ellas aplicadas al mundo del automóvil.

Y es que el hecho de una máquina pueda aprender cosas, ser más inteligente cada día, utilizar billones de datos que generamos las propias personas y, en definitiva, que pueda llegar a pensar, sólo podrá terminar desembocando en una cosa: que esas máquinas tomen sus propias decisiones.

Que dichas decisiones tengan como fin proporcionarnos un amor incondicional, como el personaje de David en ‘Arficial Intelligence- o acabar con la humanidad, como Skynet y su ejército de máquinas en ‘Terminator’, es algo que todavía no podemos aventurar.

Volviendo a nuestro presente, una marca como Audi lo que cree es que la Inteligencia Artificial aplicada al automóvil lo que puede conseguir, a corto y medio plazo, es facilitarnos mucho la vida. Para demostrarlo ha presentado un concept bautizado como AI:ME, que representa su anticipo de coche inteligente y autónomo para las ciudades del futuro. Un automóvil de cuatro plazas capaz de proporcionar ‘alta tecnología al servicio del conductor y los pasajeros durante las horas punta’.

Para facilitar, precisamente, su uso en entornos urbanos, lo primero que destaca del coche es su tamaño bastante ajustado. Mide 4,3 m de largo -es decir, como un Audi A3- por 1,90 m de ancho… mientras que la altura es de 1,52 m y la distancia entre ejes es de nada menos que 2,77 m.

Eso lo que significa es que, siendo manejable y maniobrable, al mismo tiempo este AI:ME cuenta con un interior de lo más espacioso. Algo que es posible gracias a que el modelo es eléctrico. Concretamente dispone de un motor de 170 CV que envía su potencia a las ruedas traseras.

Ese interior, además, es muy modulable; lo único fijo son las dos plazas delanteras, mientras que las traseras admiten diversas configuraciones para que viajen uno, dos pasajeros o una mayor o menos cantidad de equipaje.

Imagen tres cuartos delanteros del Audi AI:ME

La parte tecnológica del modelo tiene que ver, como hemos dicho, con la IA. Para Audi, esas siglas tienen que con la propia Inteligencia del vehículo, compuesta por aquellos sistemas electrónicos encaminados a reducir la tensión de los conductores -es decir, ahí se podrían englobar muchos de los actuales asistentes a la conducción que utiliza la firma alemana- y que derivará en la conducción autónoma; y, por otra parte, la inteligencia interactiva, de la que forman parte todos aquellos sistemas para entretener a los pasajeros durante el tiempo que pasan a bordo del vehículo.

Luces no para iluminar, sino para comunicar

El hecho de que el Audi pueda circular por sí solo en entornos urbanos y sin conductor, significa que tiene muy buena vista… y sin necesidad de utilizar las luces tradicionales en condiciones de baja luminosidad exterior.

Sin embargo, el perímetro del vehículo dispone de sofisticadas luces led con el objetivo de comunicarse con otros vehículos, peatones o ciclistas, que podrán saber las intenciones del coche cuando circula.

También podrá proyectar imágenes en el suelo, por ejemplo, para dar a indicar que está cediendo el paso a otros usuarios o personas que van por la calle. Asimismo, es capaz de detectar una situación de peligro y encender unas luces de emergencia para que sea visto por el resto del tráfico que haya alrededor.

Respecto a estos últimos, con la IA esos dispositivos serían proactivos y personales, de tal manera que aprenderían sobre tí, adaptándose a tus requerimientos y llegando a empatizar contigo.

En el caso concreto del concept que ves en las fotos, su IA le permite ser un coche con nivel de conducción autónoma o, lo que es lo mismo, que el coche no necesita de la intervención de un conductor en entornos como una ciudad.

Imagen de la parte trasera del Audi AI:ME

Es decir, el vehículo ya puede conducir sólo, pero únicamente puede hacerlo con todas las garantías si se limita a moverse por unas zonas específicas, con las infraestructuras necesarias. Si se sale de dichas zonas, la persona al volante debe retomar el control de la conducción -por eso, el coche tiene volante y pedales-.

Ya no necesitas las manos

En el habitáculo, gran parte de los diferentes equipos de comunicación e interacción no es necesario manejarlos de la manera tradicional, sino que atienden a los movimientos de tus ojos -hay todo un monitor OLED tridimensional en la parte inferior de todo el ancho del parabrisas que se controla con la mirada-, órdenes de voz…

Eso sí, hay superficies táctiles, pero allí donde no te las esperas, como en los paneles de las puertas y perfectamente integrados. Sólo cuando aproximas la mano a ellos y los miras, entonces una iluminación se activa y se ponen en funcionamiento.

Imagen del interior de un Audi AI:ME

Para el entretenimiento durante el viaje no faltan visores de realidad virtual; con ellos puedes navegar por Internet, ver películas, manejar juegos interactivos… incluso en combinación con unos sensores que perciben los movimientos del vehículo puedes tener la sensación de estar dentro de un videjouego de lo más realista.

Y para que el resto de los sonidos de una ciudad no te molesten mientras viajas a bordo, este Audi recurre a un sistema de compensación de ruidos que elimina por completo el ruido del exterior.

Además, en el interior se usan plantas que ayuda a mejorar la calidad del aire en el habitáculo, algo que se complementa con sofisticados filtros que depuran los olores del resto del tráfico y de la ciudad. Todo esto sucede en un coche que, desde que entras, analiza tus consantes vitales para saber cómo te encuentras, si estás estresado…

En función de la información que obtiene y mediante el empleo de sofisticados algoritmos, el coche irá aprendiendo cosas sobre ti y adaptándose a tus necesidades específicas y preferencias.

Batería para no parar en todo el día

Este modelo dispone de una batería con una capacidad de 65 kWh; aseguran que un coche como éste, de enfoque mayormente urbano, se moverá la mayor parte del tiempo a velocidades de entre 20 y 70 km/h, de manera que su autonomía está más que garantizada durante muchas horas de uso.

El hecho de que Audi diga que los ejes y otros elementos proceden de otros modelos compactos de Audi nos hace pensar que, en realidad, este AI:ME es un anticipo de un compacto eléctrico que la marca lanzará la próxima década, y que será el hermano de los Volkswagen ID y Seat El Born. Un coche que, además de eléctrico y casi autónomo de nivel 4 podrá compartirse con otros propietarios, para reducir costes y ofrecer un uso más racional.

Todo el proceso se podrá gestionar desde una app en la que el usuario elige la configuración exacta que necesita del vehículo en cada momento -por ejemplo: que tenga sólo dos plazas y el resto del espacio libre para llevar carga-. Con todo, si lo deseas también podrás comprar el coche de manera tradicional, configurándolo al detalle en cuanto a color, llantas, opciones…

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