Tecnología HC

¿Puede una explosión salvarte la vida mientras conduces?

Cuando tu vida está en peligro, cualquier método capaz de ponerte a salvo lo antes posible es bienvenido. Incluso aunque, a priori, no parezca buena idea.

Imagen promocional de la firma Bosch

Los automóviles poseen algunas tecnologías que, con un poco de suerte, jamás disfrutarás. Y decimos esto porque, desde hace mucho tiempo, por debajo de las ayudas y los potentes equipos de entretenimiento se encuentran algunos dispositivos que rebajan tus probabilidades de salir malparado en un accidente. Aunque tú, conscientemente, no sepas que están ahí.

Estos sistemas, al detectar un golpe fuerte, suelen cortar de inmediato los suministros de electricidad y combustible para evitar incendios. Existen en prácticamente toda clase de vehículos desde finales de los ochenta, y han salvado muchas vidas de forma ‘anónima’.

Pero ¿qué ocurre si el afectado es un coche eléctrico? Hay que tomar en cuenta que, en lugar de gasolina, tienes un complejo entramado de cables que portan una corriente de altísima tensión, entre los 400 y los 800 voltios.

La deformación provocada por el impacto puede sacarlos de sus alojamientos, liberando su peligrosa carga sobre el metal retorcido. Sólo con esto, la máquina que no hace daño ni a las flores… se convierte en una jaula mortal.

Más rápido que un parpadeo

¿Cómo sería posible -en tal situación- rescatar a los ocupantes? Mediante algo tan sencillo como un dispositivo que corte la citada corriente, desde la batería. Estos mecanismos son muy habituales en los vehículos de competición, en los cuales existen dos disparadores -uno interior, otro exterior- que aflojan el borne negativo de la misma al tirar de cualquiera de ellos.

Ahora, Bosch acaba de presentar una nueva tecnología para este fin. Consiste en un entramado de chips semiconductores, vinculados a unos fusibles pirotécnicos situados en las conexiones de la célula principal.

Con un impacto suficientemente fuerte, la alerta procedente -por ejemplo- de los sensores del airbag es recibida en milésimas de segundo por estos chips… y traducida, a igual velocidad, en una orden de detonación hacia los fusibles. Estos últimos, al recibirla, hacen estallar una microscópica carga explosiva que daña los cables e impide que la electricidad salga sin control del acumulador.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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