Prueba a fondo

¿Puede una app saber si has bebido mucho alcohol?

Varias aplicaciones para smartphone prometen calcular la tasa de alcohol en sangre. ¿Son fiables sus cifras? Las comparamos con las de un alcoholímetro homologado.

UNa chica mira su móvil mientras toma una copa
Foto: LOC TRAN de Pixbay.

Vivimos en un mundo de aplicaciones móviles. Las hay para todos los gustos y necesidades. Hasta te recuerdan que debes beber agua – ¿habrá alguien que se haya deshidratado por carecer de esta app?-.

También el mundo del automóvil participa de este boom. Hay aplicaciones para el propio coche y también algunas sobre servicios relacionados con él. Otras incluso prometen decirte si estás en condiciones de conducir tras haber tomado alcohol. Pero ¿puede una app ser fiable en algo tan serio como orientar a un conductor sobre si puede coger el coche tras una noche de copas?

En HackerCar queremos saber cómo de precisas son estas herramientas midiendo el nivel de alcohol ingerido. Para ello, hemos llevado a cabo un experimento en el que hemos empleado dos de esas aplicaciones y las hemos comparado con un alcoholímetro profesional, utilizado por algunos cuerpos de policía local en España. Se trata del Dräger Alcotest 6820, que mide el nivel de alcohol en aire espirado. El objetivo: saber cuánto se desvían las tasas ofrecidas por las apps de la que ofrece un alcoholímetro homologado.

El experimento

La prueba tuvo como participantes a cinco personas, tanto hombres como mujeres y con diferentes constituciones físicas -ambos son factores que afectan a la forma en la que el cuerpo asimila el alcohol-. Cada uno de ellos tomó un par de bebidas que sumaban entre ambas una cantidad total de entre 500 y 660 mililitros, con un porcentaje de alcohol de entre 3,25 y 5,5 grados. Los cinco sujetos tomaron durante la prueba una comida ligera -embutido y snacks-, por lo que se encontraban con el estómago parcialmente lleno.

Antes de empezar a beber, se hizo una prueba con el alcoholímetro a los participantes para comprobar que la tasa al inicio del experimento era 0. Y, una vez terminada la ingesta, se dejaron pasar varios minutos antes de “soplar” para que el nivel fuese el correcto -si se sopla en el alcoholímetro justo después de dar un sorbo a una cerveza, la tasa obtenida es superior a la real porque el alcohol no se ha asentado-.

Las aplicaciones

Durante esta prueba se ha querido testar la precisión de dos aplicaciones con función de alcoholímetro. La primera de ellas se llama Alcohol Test y está desarrollada por Netigen Utilities.

Esta herramienta informa del nivel de alcohol en sangre que tiene el usuario. Para ello, hay que introducir datos como el sexo, el peso y la altura de la persona, la hora de inicio y de finalización de la ingesta -aunque solo permite introducir horas en punto, lo que reduce la precisión-, y el tipo y el número de bebidas que se han tomado -se puede personalizar tanto el volumen como el porcentaje de alcohol, por lo que puede introducirse cualquier tipo de bebida-.

También se puede añadir la tasa legal vigente en el país, para ver si se está por debajo o por encima. Con esos datos, la app proporciona una gráfica en la que se ve la evolución del alcohol en sangre desde el momento en que empezó la ingesta hasta que el cuerpo lo ha eliminado por completo. Además, la aplicación incluye un “test de reflejos” en el que, mediante un simple juego, analiza si tu tiempo de reacción es adecuado o no para conducir.

La segunda app analizada es Alcoholímetro, desarrollada por Pitimese. En esta herramienta, los datos que se necesitan introducir son parecidos a la anterior, aunque prescinde de la altura de la persona para, en su lugar, interesarse por si se bebió con el estómago vacío, lleno o parcialmente lleno. Tras introducir la información, aparece un semáforo de color verde, amarillo o rojo, según si la aplicación considera que se puede conducir o no, y a continuación ofrece una gráfica parecida a la anterior, con la evolución de la tasa desde el primer sorbo hasta que se esté completamente sobrio.

La prueba con estas aplicaciones se realizó a la vez que la del alcoholímetro, para que los resultados sean comparables.

Los resultados

Antes de ofrecer los resultados, conviene tener en cuenta que el alcoholímetro mide la cantidad de alcohol en aire espirado -medida en miligramos/litro- y las aplicaciones ofrecen la cifra estimada de alcohol en sangre -medida en gramos/litro-. En España, está establecida legalmente una relación entre el primer valor y el segundo de 1:2000. Por ello, los resultados son equiparables y, para facilitar su comparación, los mostramos todos en mg/l.

Instrumento de medidaSujeto 1 Sujeto 2 Sujeto 3 Sujeto 4 Sujeto 5
Dräger
Alcotest 6820
0,12 mg/l0,07 mg/l0,03 mg/l0,10 mg/l0,10 mg/l
App
Alcohol Test
0,14 mg/l0,06 mg/l0,12 mg/l0,115 mg/l0,065 mg/l
App
Alcoholímetro
0,155 mg/l0,05 mg/l0,095 mg/l0,10 mg/l0,025 mg/l

Analizando la tabla de mediciones, se ve que la diferencia entre las apps y el alcoholímetro es notable, sobre todo en algunos casos, y solo es igual en uno de ellos:

  • Alcohol Test presenta una desviación con respecto a la medida del alcoholímetro homologado del 16,6% en el caso del sujeto 1, del 14,3% en el sujeto 2, del 300% en el sujeto 3, del 15% en el sujeto 4 y del 35% en el caso del sujeto 5.
  • Alcoholímetro, por su parte, se desvía del dato aportado por el alcoholímetro en un 29,1% en el sujeto 1, 28,57% en el sujeto 2, 216% en el sujeto 3 y 75% en el sujeto 5. En el caso del sujeto 4, la medida es exactamente la misma que la aportada por el Dräger.

A la vista de los resultados, se puede concluir que estas aplicaciones no pueden reemplazar a un alcoholímetro homologado. Dependiendo de la persona, la diferencia entre los datos estimados por las apps puede ser de hasta tres o cuatro veces que la real. Además, no parece tampoco que haya una tendencia en estimar la cifra por encima o por debajo de la real, puesto que en algunos casos se queda corta -o muy corta- y, en otros casos, larga -o muy larga- con respecto al dato del alcoholímetro.

Por otra parte, la conclusión de los participantes en el experimento fue clara: la tasa de alcohol permitida en España -0,25 mg/l en aire espirado y 0,5 g/litro en sangre- es demasiado permisiva. Como se ve en los resultados, la cifra más alta que los voluntarios obtuvieron en la prueba fue de 0,12 mg/l -la mitad de la legal- y, aún así, notaban que su capacidad de reacción estaba alterada demasiado como para conducir.

Una opinión que reafirma Luis Botija, responsable de equipos de control de influencia en Dräger, que piensa que “la tasa de alcohol permitida es bastante alta ya que, aun habiendo ingerido una cantidad que no da positivo en un control de alcoholemia, nuestra capacidad de respuesta se ve muy altamente disminuida con el consiguiente riesgo en la seguridad vial».

J.M. de la Torre
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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